sábado, 28 de marzo de 2020

Oraciones y letanías en la bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco el 27 de Marzo de 2020 - Textos e imágenes



El Papa:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
R. Amén

Oración
El Papa:
Oremos.
Dios omnipotente y misericordioso, mira nuestra dolorosa condición: conforta a tus hijos y abre nuestros corazones a la esperanza, para que sintamos en medio de nosotros tu presencia de Padre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que es Dios, y vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.
R. Amén.

Evangelio (Marcos 4, 35-41)
Aquel día, al atardecer, les dice Jesús: «Vamos a la otra orilla». Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?». Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar: «¡Silencio, enmudece!». El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?». Se llenaron de miedo y se decían unos a otros: «¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».


Recogimiento ante la Salus Populi Romani (canto “Sub tuum praesidium”).


Recogimiento ante el Crucifijo de San Marcelo (antífona a la Cruz).


Exposición, adoración y bendición eucarística

Exposición del Santísimo Sacramento

Adoración del Santísimo Sacramento (canto “Adoro Te devote”).



Súplica litánica
TE ADORAMOS, OH SEÑOR.
Verdadero Dios y verdadero hombre, realmente presente en este Santo Sacramento
Te adoramos, Señor

Salvador nuestro, Dios con nosotros, fiel y rico en misericordia
Te adoramos, Señor

Rey y Señor de lo creado y de la historia
Te adoramos, Señor

Vencedor del pecado y de la muerte
Te adoramos, Señor

Amigo del hombre, resucitado y vivo a la derecha del Padre
Te adoramos, Señor

CREEMOS EN TI, OH SEÑOR

Hijo unigénito del Padre, que bajaste del cielo por nuestra salvación
Creemos en ti, oh Señor

Doctor celestial, que te inclina sobre nuestra miseria
Creemos en ti, oh Señor

Cordero inmolado, que te ofreces para redimirnos del mal
Creemos en ti, oh Señor

Buen Pastor, que da su vida por el rebaño que ama
Creemos en ti, oh Señor

Pan vivo y fármaco de inmortalidad, que nos das la Vida eterna
Creemos en ti, oh Señor

LIBÉRANOS, OH SEÑOR
Del poder de Satanás y las seducciones del mundo.
Libéranos, oh Señor

Del orgullo y la presunción de poder prescindir de ti
Libéranos, oh Señor

De los engaños del miedo y de la angustia
Libéranos, oh Señor

De la incredulidad y la desesperación
Libéranos, oh Señor

De la dureza del corazón y de la incapacidad de amar
Libéranos, oh Señor

SÁLVANOS, OH SEÑOR
De todos los males que afligen a la humanidad
Sálvanos, oh Señor

Del hambre, la carestía y el egoísmo.
Sálvanos, oh Señor

De las enfermedades, epidemias y del miedo al hermano.
Sálvanos, oh Señor

De la locura devastadora, de los intereses despiadados y de la violencia
Sálvanos, oh Señor

Del engaño, de la mala información y de la manipulación de las conciencias
Sálvanos, oh Señor

CONSUÉLANOS, OH SEÑOR
Mira tu Iglesia, que atraviesa el desierto
Consuélanos, oh Señor

Mira a la humanidad, aterrorizada de miedo y de angustia
Consuélanos, oh Señor

Mira a los enfermos y moribundos, oprimidos por la soledad
Consuélanos, oh Señor

Mira a los médicos y profesionales de la salud, cansados de la fatiga.
Consuélanos, oh Señor

Mira a los políticos y administradores, que tienen el peso de las decisiones
Consuélanos, oh Señor

DANOS TU ESPÍRITU, SEÑOR
En la hora de la prueba y la pérdida.
Danos tu Espíritu, Señor

En la tentación y la fragilidad
Danos tu Espíritu, Señor

En el combate contra el mal y el pecado
Danos tu Espíritu, Señor

En la búsqueda del verdadero bien y la verdadera alegría
Danos tu Espíritu, Señor

En la decisión de permanecer en Ti y en tu amistad
Danos tu Espíritu, Señor

ÁBRENOS A LA ESPERANZA, OH SEÑOR
Si el pecado nos oprime
Ábrenos a la esperanza, Señor

Si el odio nos cierra el corazón
Ábrenos a la esperanza, Señor

Si el dolor nos visita
Ábrenos a la esperanza, Señor

Si la indiferencia nos preocupa
Ábrenos a la esperanza, Señor

Si la muerte nos aniquila
Ábrenos a la esperanza, Señor

Oración
El Papa:
Oremos.
Señor Jesucristo, que en el admirable sacramento de la Eucaristía nos dejaste el memorial de tu Pascua, haz que adoremos con viva fe el santo misterio de tu Cuerpo y de tu Sangre, para sentir siempre en nosotros el fruto de la redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
R/. Amén.

El cardenal Angelo Comastri, arcipreste de la Basílica de San Pedro, anuncia la bendición ‘Urbi et Orbi’, con indulgencia plenaria adjunta mediante una advertencia específica:
El Santo Padre Francisco a todos aquellos que reciben la bendición eucarística también por medio de la radio, de la televisión y por medio de las otras tecnologías de comunicación, concede la indulgencia plenaria en la forma establecida por la Iglesia.

El Santo Padre imparte la bendición con el Santísimo Sacramento.


Aclamaciones
– Bendito sea Dios.
– Bendito sea su santo nombre.
– Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.
– Bendito sea el nombre de Jesús.
– Bendito sea su sacratísimo Corazón.
– Bendito sea su preciosísima Sangre.
– Bendito sea Jesús en el santísimo Sacramento del altar.
– Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
– Bendita sea la Madre de Dios, María santísima.
– Bendita sea su santa e inmaculada concepción.
– Bendita sea su gloriosa asunción.
– Bendito sea el nombre de María, virgen y madre.
– Bendito sea san José, su castísimo esposo.
– Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Vistas de página en total

contador

Free counters!