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miércoles, 7 de octubre de 2020

Carta pastoral Para gestar nuevos Cristianos “MONSTRA TE ESSE MATREM” - Mons. Juan Antonio Reig Pla

 

Carta pastoral

PARA GESTAR NUEVOS CRISTIANOS

“MONSTRA TE ESSE MATREM”

(Muéstrate como Madre)

Mons. Juan Antonio Reig Pla

Obispo de Alcalá de Henares

Septiembre 2020

INTRODUCCIÓN

EL PRIMER ANUNCIO CRISTIANO EN LA PASTORAL

Algunos datos bíblicos

Definición del primer anuncio cristiano

Condiciones para una pastoral del primer anuncio cristiano

Los responsables y destinatarios del primer anuncio

LA NATURALEZA DE LA INICIACIÓN CRISTIANA

EL PRIMER ANUNCIO CRISTIANO EN LA FAMILIA, LA ESCUELA Y LA PARROQUIA

 La familia

La escuela

La parroquia

a) La catequesis de los niños

b) La liturgia

c) El primer anuncio cristiano a los adolescentes y jóvenes

Conclusión

UN JUBILEO SIGNIFICATIVO: LA VIRGEN DE LA VICTORIA DE LEPANTO

La batalla de Lepanto

Un Año Jubilar

Nuestra batalla

LA ORACIÓN DEL SANTO ROSARIO

 

INTRODUCCIÓN

Durante el presente curso se cumplirán, D.m., los cincuenta años de mi ordenación sacerdotal (8 de julio de 1971) y los veinticinco años de mi consagración episcopal (14 de abril de 1996). Esta larga trayectoria se me presenta como una ocasión de gracia para recordar con gratitud los dones de Dios siempre inmerecidos, para reconocer con humildad todas mis deficiencias, errores y pecados y, también, para hacer memoria de la asistencia divina y de la experiencia acumulada a lo largo de estos años.

Desde mi más tierna infancia fui educado por mis padres, por mis maestros y por la tradición de mi pueblo (Cocentaina, Alicante) en un amor grande a la Santísima Virgen María con la advocación de Virgen del Milagro (la Mare de Deu). Era costumbre entre mis paisanos visitar diariamente el santuario de la Virgen, invocarla en cualquier ocasión, particularmente en los momentos decisivos de la vida, y celebrarla juntos como Madre con verdadera alegría y entusiasmo. En aquellos momentos a nadie extrañaba que a los seis años ya supiera rezar el Santo Rosario con las letanías en latín.

Recién nacido fui consagrado a la Virgen y Ella me ha acompañado como buena Madre a lo largo de toda mi vida. Para mí la piedad mariana ha sido algo connatural y Ella ha sido siempre mi intercesora y mi punto de referencia en la fe. Por eso al tener que escoger un lema para mi episcopado no pude menos que recurrir al himno Ave maris stella (Salve, estrella del mar) en el que se dice en una de las estrofas Monstra te esse matrem (Muestra que eres Madre).

Tengo que aclarar, sin embargo, que, si observáis mi escudo episcopal, esta maternidad va referida tanto a la Virgen María como a la Iglesia. Por eso en el escudo observaréis la referencia al bautismo (una cruz sobre las aguas), la simbología eucarística del colegio de San Juan de Ribera donde estudié la teología, y la representación del Espíritu Santo (la paloma con siete rayos – siete dones) junto al anagrama de la Virgen (la A superpuesta a la M).

Más allá de las connotaciones biográficas, en el escudo episcopal quise poner de manifiesto la importancia de la gestación de los cristianos (lo que llamamos iniciación cristiana) a través del ministerio de la Iglesia (la familia-iglesia doméstica y la comunidad cristiana), que tiene su modelo en la Virgen quien, con su fiat (hágase), concibió por obra del Espíritu Santo y dio a luz al Hijo de Dios, al Redentor del hombre.

Fui ordenado sacerdote a los veinticuatro años y en mi primer nombramiento fui enviado como coadjutor a la parroquia de San Juan Bautista de Manises, ciudad cercana a Valencia. Cuando celebraba la Santa Misa la Iglesia estaba llena de niños, jóvenes, matrimonios y adultos. Cualquier acto que se organizaba en la parroquia era multitudinario, todavía en 1971. Estuve sólo dos años, el tiempo suficiente para visitar a todas las familias en sus casas. Inmediatamente comprendí que el gran punto de apoyo para la transmisión de la fe y la custodia de la tradición católica era la familia.

En las propias casas teníamos la preparación del Bautismo con celebraciones muy cuidadas a las que acudían los parientes. Del mismo modo la preparación individualizada de los novios, más allá de los cursos prematrimoniales, era también en las casas. Con el paso del tiempo, fruto de las visitas, organizamos varios grupos de matrimonios siguiendo un plan establecido de oración familiar y formación que incluía retiros y ejercicios espirituales.

domingo, 26 de abril de 2020

No podemos privar a los fieles, incluso en circunstancias extremas, de los dones divinos y particularmente de la Eucaristía - Mons. Reig Pla


Entrevista concedida por

Mons. Juan Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares
A Nuova Bussola Quotidiana

Mons. Reig Pla bencidiendo su diócesis con el Santísimo Sacramento
Desde el campanario de la Catedral


Excelencia, ¿por qué ha decidido mantener abiertas las iglesias, y celebrar las misas con el pueblo?
Como obispo he decidido mantener abiertas las iglesias y también el horario habitual de las celebraciones de la Santa Misa. Con ello quiero ofrecer a los fieles un signo de que la Iglesia no abandona a nadie que requiera los auxilios divinos, especialmente los sacramentos. Para ello disponemos las celebraciones siguiendo todas las indicaciones de prevención que recomiendan las autoridades sanitarias. Además, a las 12 y a las 20.30 horas las campanas de la Catedral anuncian dos toques de oración para rezar por las necesidades que provoca esta epidemia. Entre los bienes de la persona (bienes útiles, placenteros, el bien moral, etc.), el máximo bien es el espiritual, que va unido al destino eterno del hombre. Esta es la razón por la que no podemos privar a los fieles, incluso en circunstancias extremas, de los dones divinos y particularmente de la Eucaristía.

¿Es importante mantener las distancias de seguridad, pero es aún más importante dar a los fieles el pan del Cielo?

sábado, 5 de mayo de 2018

Conclusiones del congreso El triunfo de la vida y la verdad del amor humano - Mons. Juan Antonio Reig Pla




Conclusiones del Congreso

Las conclusiones básicas del Congreso fueron:

1) El carácter profético de la Encíclica, del Beato Pablo VI, Humanae vitae, su vigencia irreformable y la necesidad de releerla desde la “teología del cuerpo”.

2) La Encíclica Humanae vitae está en consonancia y continuidad con lo expresado en la Gaudium et spes del Concilio Vaticano II, y realiza su explicitación y concreción. El contenido moral presente en la Encíclica exalta el amor humano con sus características y aclara el concepto de paternidad responsable en consonancia «con criterios objetivos tomados de la naturaleza de la persona y de sus actos» (Gaudium et spes, 51).

lunes, 30 de abril de 2018

Presentación del congreso El triunfo de la vida y la verdad del amor humano - Mons. Juan Antonio Reig Pla


CONGRESO
EL TRIUNFO DE LA VIDA
Y LA VERDAD DEL AMOR HUMANO

A los 50 años de la Humanae vitae
y a los 25 años de la Veritatis splendor
Fortaleza-Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares
Sábado, 26 de enero de 2018

Mons. Juan Antonio Reig Pla
Obispo Complutense

PRESENTACIÓN

El próximo 25 de julio la carta Encíclica del Beato Pablo VI Humanae Vitae cumplirá 50 años. Del mismo modo, el 6 de agosto cumplirá 25 años la Carta Encíclica Veritatis splendor del Papa San Juan Pablo II. Ambas encíclicas han sido, junto con el Catecismo de la Iglesia Católica, los faros de luz que han guiado a los católicos en la noche cultural y moral que se ha cernido sobre Occidente. La Encíclica Humanae vitae amaneció en 1968 en plena eclosión de la revolución sexual y pocos supieron reconocer su carácter profético, constituyendo uno de los hitos del Magisterio de la Iglesia Católica. La encíclica Veritatis splendor siguió al Catecismo de la Iglesia Católica y nace con voluntad de responder a la crisis de la verdad y al desmoronamiento de los fundamentos de la moral propiciado por el relativismo moral y por la propuesta de las doctrinas teleológicas: el proporcionalismo y el consecuencialismo. A las dificultades en la recepción de ambas encíclicas se han sumado las distintas respuestas dadas a la Exhortación postsinodal del Papa Francisco Amoris laetitia y que, en algunos casos, plantean de nuevo lo que en su momento se llamó la moral de situación.

Con el lema que preside este Congreso El triunfo de la vida y la verdad del amor humano queremos contribuir a mantener viva la luz de la fe y del Magisterio en temas tan esenciales para el bien de la persona humana en su vocación específica al amor y el bien de la sociedad entera, que depende en gran medida del futuro del matrimonio y de la familia.

El marco en el que hemos de situar los contenidos de este Congreso es la moral social o lo que ha venido en llamarse la Doctrina Social de la Iglesia. Por tanto el primer escollo que pretendemos superar es no recluir a la encíclica Humanae vitae, como algunos pretenden, en el ámbito de la moral privada donde el único criterio es la libertad individual sin más precedentes y objetivos que el propio deseo.

jueves, 26 de abril de 2018

Oremos por Alfie Evans - Mons. Juan Antonio Reig Pla


Nota del Obispado de Alcalá de Henares
Oremos por Alfie Evans


El obispo de Alcalá de Henares, Mons. Juan Antonio Reig Pla, ruega oraciones por el niño Alfie Evans cuya situación tiene conmovido el corazón de sus padres y de tantas personas de buena voluntad.

Ataque a la familia

Como explica el Cardenal Elio Sgrecia, expresidente de la Academia Pontificia para la Vida, lo que está sucediendo con este niño “es un ataque a la institución familiar. Todo nace del estatismo; nos estremecemos cuando recordamos lo que causaron en el pasado los regímenes totalitarios”. [en línea]. [Consulta: 25-4-2018]. Disponible en web - Léase: https://infovaticana.com/2018/04/25/sgreccia-caso-alfie-evans-ataque-la-institucion-familiar/

Es necesario recordar el derecho-deber de los padres a custodiar el bien de sus hijos, ya que “es tal la patria potestad, que no puede ser ni extinguida ni absorbida por el poder público, pues que tiene idéntico y común principio con la vida misma de los hombres.” (León XIII, Encíclica Rerum Novarum, 10). “Según el principio de subsidiariedad, ni el Estado ni ninguna sociedad más amplia deben suplantar la iniciativa y la responsabilidad de las personas y de las corporaciones intermedias.” (Catecismo de la Iglesia Católica, n.1894). “A la actuación del principio de subsidiariedad corresponden: el respeto y la promoción efectiva del primado de la persona y de la familia” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, n. 187).

Obstinación anti-curativa

jueves, 8 de marzo de 2018

La Iglesia propone el estudio teológico de la cuestión de la mujer a la luz del designio amoroso de Dios - Mons. Juan Antonio Reig Pla


La propuesta de la Iglesia Católica: 
«una teología de la mujer»

Mons. Juan Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares


La Iglesia desea profundizar sobre la vocación de la mujer en la Iglesia y en la sociedad.

El Beato Juan XXIII, el «Papa bueno» que convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II, dedicó hermosas palabras a la mujer [1] reflexionando sobre la necesidad de profundizar sobre «aquella contribución que la sociedad y la Iglesia esperan de ella. De aquí la urgencia de buscar soluciones nuevas, con objeto de lograr un orden y un equilibrio más conveniente a la dignidad humana y cristiana de la mujer» [2]. Por su parte el Concilio, con ocasión de su clausura, dirigió un bello Mensaje a las mujeres en el que afirmaba: «Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud» [3]. Posteriormente el Papa Pablo VI en un discurso afirmaba: «En efecto, en el cristianismo, más que en cualquier otra religión, la mujer tiene desde los orígenes un estatuto especial de dignidad, del cual el Nuevo Testamento da testimonio en no pocos de sus importantes aspectos (...); es evidente que la mujer está llamada a formar parte de la estructura viva y operante del Cristianismo de un modo tan prominente que acaso no se hayan todavía puesto en evidencia todas sus virtualidades» [4].  También el Beato Juan Pablo II mostraba esta inquietud en 1988: «la mujer está llamada a ejercitar sus propios «dones»: en primer lugar, el don de su misma dignidad personal, mediante la palabra y el testimonio de vida; y después los dones relacionados con su vocación femenina» [5].

Todo debe hacerse con  fidelidad a la Sagrada Escritura, a la Tradición y al Magisterio

sábado, 22 de julio de 2017

Edificar la Iglesia Doméstica - Conferencia en Roma de Mons. Juan Antonio Reig Pla

EDIFICAR LA IGLESIA DOMÉSTICA.

PRÁCTICAS FAMILIARES
PARA HABITAR EN LA IGLESIA

JUAN ANTONIO REIG PLA
OBISPO DE ALCALÁ DE HENARES

VICEPRESIDENTE DEL PONTIFICIO
INSTITUTO JUAN PABLO II
PARA ESTUDIOS SOBRE
 EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(SECCIÓN ESPAÑOLA)

ROMA, 28 DE JUNIO DE 2017
 
ÍNDICE

- Edificar la casa
- Edificar requiere de fe
- Madurar la propia identidad
- Ser una sola carne
- El amor que promete una vida
- Ser más como introducción en una cultura
- La oración en familia
- El perdón
- La fiesta, el domingo y el Año Litúrgico
- El camino de la belleza como práctica familiar
- Edificar el hogar de la misericordia

¿Es la Iglesia habitable? (1) Es una pregunta que muchos se hacen ante el rechazo que les causa una institución que se presenta como poco adecuada al estilo actual de vida. Para muchos la Iglesia y lo religioso adquiere la imagen del museo, que sirve para admirar la belleza de unos objetos inspirados, pero que ninguno imagina como su propia casa. Todo es para contemplar, nada se puede tocar ni cambiar de puesto. Sirve para sentirse en paz, pero no para responder a las preguntas inquietantes que ofrece el futuro.

La pregunta inicial en todo caso nace desde una desafección eclesial extendida en grandes sectores de la sociedad en un proceso creciente y dirigido en gran medida a la propuesta moral cristiana. Al tomarla como una propuesta ajena entre otras muchas se siente una mayor incomodidad al escucharla. En verdad lo que está en juego es la “habitabilidad”: encontrar en ella un espacio donde vivir. Este es el problema por encima de la racionalidad de la fe que fue en cambio lo que, en otro tiempo, hacía más difícil admitir la propuesta cristiana (2) . La cuestión tiene que ver entonces con el modo de vivir con un contenido moral indudable.

No podemos dejar de tomar en serio la radicalidad de la pregunta, pero como es natural, desde una perspectiva más grande que el tono reivindicativo con el que se suele formular. En el ámbito público en el que se formula aquello que implícitamente se pide es que la Iglesia sería más habitable si adaptara su doctrina y moral a las claves más usuales en la sociedad, aquellas por las que las personas sienten la vida más agradable. Es una propuesta miope. Lo erróneo de la misma consiste en no captar que, precisamente, uno de los obstáculos mayores para la vida buena es buscar en primer lugar lo que agrada. Esto no es nunca un principio de habitabilidad, sino solo de agradabilidad. Ya lo vio el mismo Epicuro el cual, con su teoría del “jardín”, planteaba la habitabilidad más como protección del mal que como vida agradable. La simple adaptación a las condiciones ambientales no crea habitabilidad en el hombre, éste habita en el mundo cuando comprende sus exigencias internas y la creatividad propia, no cuando mira simplemente el exterior. Una choza, el fuego, el templo, los referentes para la habitabilidad, son creaciones humanas no una imitación. El hombre ha sido capaz de vivir en todos los ambientes del globo porque siempre ha construido algo y nunca se ha contentado solo en adaptarse. La Iglesia no es más habitable por presentarse más atractiva, sino por ofrecer una vida buena plena, donde otros ofrecen simplemente sentirse bien. Es la diferencia entre una casa y un hotel. En este último todo son servicios que el huésped paga porque no cuenta con nada propio. Todos aceptan la Iglesia como pieza de visita, incluso como marco para un evento, pero habitar es considerarla “suya” como una casa llena de vida.

lunes, 3 de julio de 2017

Los retos de la familia en el contexto actual - Mons. Juan Antonio Reig Pla

LOS RETOS DE LA FAMILIA EN EL CONTEXTO ACTUAL



Mons. Juan Antonio Reig Pla 
Obispo de Alcalá de Henares
Vicepresidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II
para estudios sobre el matrimonio y la familia 
(Sección Española)
Mayo de 2017

INTRODUCCIÓN
El texto que publicamos fue pronunciado como conferencia el 8 de mayo de 2017 en la sede de la Universidad Católica San Vicente mártir de Valencia. En esta fecha tuvo lugar la conmemoración anual de la fiesta de la Virgen de Fátima, patrona del Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la familia.

La conferencia se titula «Los retos de la familia en el contexto actual». Se entiende la palabra reto en la doble acepción: como desafío y como tarea. Para situar tanto los desafíos de la familia y las tareas de la Pastoral Familiar he querido ofrecer un análisis de la situación del matrimonio y de la familia desde la reflexión del Concilio Vaticano II (Gaudium et spes, 47-52), pasando por los pontificados de Pablo VI, San Juan Pablo II y Benedicto XVI, hasta la Exhortación Apostólica del Papa Francisco Amoris laetitia.

Después de este breve recorrido histórico en el que a las enseñanzas del Concilio Vaticano II, y a la publicación de la Encíclica Humanae vitae de Pablo VI, han seguido tres Sínodos sobre la familia, pretendo poner en relieve los nuevos desafíos que los cambios vertiginosos de la historia plantean a la familia y que no han sido objeto de un tratamiento exhaustivo en ninguno de los Sínodos mencionados. Nos enfrentamos, en efecto, ante una verdadera revolución cultural, técnica y jurídica que subvierte todo el orden humano promovido por la civilización cristiana. Lo nuevo de esta revolución que atenta contra la antropología cristiana (llamada “antropología adecuada” por el Papa San Juan Pablo II) es que teniendo su origen en ciertas escuelas filosóficas ha sido asumida por minorías radicales alentadas por fundaciones de carácter agenésico y promovidas por la ONU, el Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales presionados por multitud de ONG inspiradas en la “perspectiva de género”. Todo ha sido muy rápido y silencioso pero hoy han logrado la hegemonía cultural, el cambio de la legislación sobre la vida humana, el matrimonio y la familia; ocupar la enseñanza, la sanidad y ser difundida masivamente por los medios de comunicación con la aquiescencia de las agrupaciones sociales y los partidos políticos. Lo que empezó con la introducción de la palabra “gender” se ha visto desarrollado como la ideología de género, a la que ha seguido las teorías “queer” y “cyborg” que se ven sobrepasadas por las propuestas transhumanista y posthumanista.

Frente al concepto de “naturaleza de la persona humana” hoy la nueva tesis que se propone es negar la identidad humana o hablar de “identidades inconclusas” que serán alcanzadas en su perfección por la tecnología que se presenta como un ideal de redención. Se trata de la tecno-redención que va unida al capitalismo tecno-nihilista. Resulta curioso que la dialéctica de los sexos propuesta por Engels como origen y expresión de la primera lucha de clases (núcleo del marxismo), se haya desarrollado en la ideología de género y, a su vez, mediante un proceso de ingeniería social, haya sido asumida también por el pensamiento liberal.

Este cóctel de marxismo-liberalismo ha ido alimentando la revolución sexual y hoy se presenta como un desafío colosal frente a la antropología cristiana y las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia Católica. Para responder a esta nueva situación necesitamos una pastoral familiar renovada que promueva, junto a la gestación del sujeto cristiano mediante una lúcida “iniciación cristiana”, la formación de familias cristianas conscientes de su misión. Para ello es necesario desarrollar nuevas tareas que describo en la tercera parte de esta conferencia y promover un laicado bien formado en las cuestiones de Bioética, pastoral familiar, Doctrina Social de la Iglesia y conocedor del debate cultural sobre la antropología, el matrimonio y la familia. A ello responde el Pontificio Instituto Juan Pablo II, erigido en el mismo día en el que el Santo apóstol de la familia sufrió el atentado en la plaza de San Pedro.

Dadas las circunstancias actuales y el proceso invivible de la “globalización de la indiferencia”, no se puede responder a este desafío desde una llamada al comunitarismo que privatiza la religión. Los católicos laicos están llamados a ser, como decía Benedicto XVI, minorías creativas para la renovación de la sociedad. Esta creatividad, sin embargo, debe alcanzar el nivel de la política. Sin el respeto a las realidades humanas originales (dignidad de la vida humana, matrimonio natural entre un hombre y una mujer, familias abiertas a la vida, estructuras sociales sanas, medios de comunicación según la verdad, leyes justas, etc.), sin el apoyo de una verdadera cultura cristiana, se hace muy difícil, cuando no imposible, mantener los contenidos de la antropología adecuada y el bien de las familias. Por eso es urgente una nueva pastoral familiar, la promoción de auténticas comunidades cristianas, asociaciones de familias y políticos que estén dispuestos a promover el bien común y los demás aspectos de la Doctrina Social de la Iglesia.

Lo que se propone en esta conferencia no es más que un esbozo, o si queréis criterios para la acción. Pido a la Virgen de Fátima que suscite verdaderos laicos dispuestos a testimoniar la belleza del amor conyugal, la bondad social de la familia cristiana y la edificación de una sociedad a la medida de los hijos de Dios.

+ Juan Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares

LOS RETOS DE LA FAMILIA EN EL CONTEXTO ACTUAL
ÍNDICE I. UNA MIRADA A LA HISTORIA RECIENTE
1. El Concilio Vaticano II
2. La crisis de la encíclica “Humanae vitae” y la revolución sexual
3. El Pontificado del Papa Juan Pablo II
4. El avance de la revolución sexual y la ideología de género
5. El Pontificado del Papa Benedicto XVI
6. La verdad del amor humano
7. La Exhortación “Amoris laetitia” del Papa Francisco

II. LOS RETOS-DESAFÍOS DE LA FAMILIA EN EL CONTEXTO ACTUAL
1. La soberanía de la voluntad al margen de la verdad y del
2. El intento de hacer inútil la encarnación y la pasión-muerte-resurrección de Cristo. “La tecno-redención de identidades inconclusas”: los presupuestos marxistas al servicio del capitalismo tecno-nihilista
3. Nos encontramos ante un ataque planificado, científica y sistemáticamente, contra el orden de la creación y de la redención
4. El método de destrucción del matrimonio, de la familia y de la vida: el constructivismo filosófico
III. LOS RETOS-TAREAS DE LA PASTORAL FAMILIAR RENOVADA
1. La gestación del sujeto
2. Itinerarios de maduración de la masculinidad y la feminidad
3. La educación afectivo-sexual
4. La preparación del matrimonio
5. La preparación inmediata a la celebración del sacramento del matrimonio
6. La formación del laicado
7. Escuela de padres
8. Los Centros de Orientación Familiar
9. Revalorización de la “institución familiar”
10. La sacramentalidad del matrimonio
11. La validez del sacramento y los procesos de separación y nulidad
12. El cuidado de las personas en situación irregular
13. Matrimonio, Eucaristía y Doctrina Social de la Iglesia
14. Una última palabra: no es legítima la separación Verdad-Estado

LOS RETOS DE LA FAMILIA EN EL CONTEXTO ACTUAL
I. UNA MIRADA A LA HISTORIA RECIENTE

Tradicionalmente la doctrina católica sobre el matrimonio recogía la enseñanza de San Agustín que él mismo sistematizó en torno a los bienes del matrimonio: el bien de la prole (bonum prolis), el bien de la fidelidad (bonum fidei) y el bien del sacramento (bonum sacramenti). El matrimonio era visto como un contrato singular cuyas notas características son la unidad y la indisolubilidad. Los fines propios de esta institución natural eran descritos como la procreación y la educación de los hijos, la ayuda mutua entre los esposos y el remedio de la concupiscencia1 .

 En las décadas anteriores a la celebración del Concilio Vaticano II, desde perspectivas más personalistas, se reclamaba una revisión de los fines del matrimonio y se abogaba por incidir más en la relevancia del amor conyugal: se insistía en la necesidad de revisar el término contrato y la división entre fin primario (procreación) y fines secundarios.

1. El Concilio Vaticano II
Con este contexto inmediato, el Concilio Vaticano II al afrontar los temas del matrimonio y de la familia en la Gaudium et spes los trata como el primero de los problemas y necesidades urgentes en el mundo actual (GS 46). En expresión del mismo Concilio “la salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana está estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar” (GS 47). Después de describir las sombras que oscurecen la dignidad de esta institución, se propone exponer la doctrina sobre la dignidad del matrimonio y de la familia (GS 48).

En este apartado de la Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual (GS 48) el Concilio ofrece una síntesis en la que se guarda un equilibrio entre el carácter institucional del matrimonio y los nuevos acentos que venían propiciados por la corriente personalista. En primer lugar llama la atención la descripción que se hace del matrimonio como “íntima comunidad de vida y amor conyugal”. La expresión “íntima comunidad” y la referencia directa al “amor conyugal” son una clara expresión de la perspectiva en la que se sitúa el Concilio. Esta “íntima comunidad”, continua el Concilio, esta “fundada por el Creador y provista de leyes propias” que no se especifican. El término “contrato” es sustituido por la palabra “alianza” (foedus) de mayor relevancia bíblica y que hace referencia al consentimiento matrimonial: “esta comunidad […] se establece con la alianza del matrimonio, es decir, con un consentimiento personal irrevocable” (GS 48).

El Concilio hace compatible estas nuevas expresiones con el lenguaje más tradicional: “Así, por el acto humano con el que los cónyuges se entregan y aceptan mutuamente nace una institución estable por ordenación divina, también ante la sociedad” (Ibíd). La palabra “institución” es completada con el término “vínculo sagrado” que apunta a la esencia del matrimonio: “este vínculo sagrado, con miras al bien tanto de los cónyuges y de la prole como de la sociedad, no depende del arbitrio humano” (Ibíd).

sábado, 22 de abril de 2017

LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA MINORÍAS CREATIVAS PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD

CONGRESO
 LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD
Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017
Reunidos bajo el amparo de la Sagrada Familia de Nazaret, sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles cristianos laicos con el obispo de la diócesis Mons. Juan Antonio Reig Pla, hemos orado ante el Santísimo Sacramento y reflexionado, llenos de esperanza, sobre la familia cristiana y la escuela católica como minorías creativas para la renovación de la sociedad.
Damos gracias a Dios por esta experiencia de comunión entre tantas personas, no solo procedentes de la diócesis de Alcalá de Henares, sino también de otros muchos lugares. Los organizadores han querido ofrecer a todos los hermanos en Cristo alimento para el espíritu con la Santa Misa y la oración, para la inteligencia con las ponencias y el diálogo fraterno y para la sensibilidad proponiéndolo todo con belleza, sencillez y con gran respeto por todas las personas e instituciones.
  SÍNTESIS FINAL Y CONCLUSIONES
1. «El hombre no puede vivir sin amor»
«El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible, su vida está privada de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente. Por esto precisamente, Cristo Redentor (…) revela plenamente el hombre al mismo hombre» (Juan Pablo II, Redemptor hominis, 10). Esta es la razón - la del Amor - por la que todas nuestras propuestas tienen como horizonte a Cristo, quien descubre al hombre la grandeza de su vocación (Cf. Gaudium et spes, 22), al revelarle el gran amor del Padre.
 Cristo, nuestra esperanza

viernes, 21 de abril de 2017

La familia cristiana, minoría creativa para la renovación de la sociedad - P. José Granados García D.C.J.M.

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

LA FAMILIA CRISTIANA
MINORIA CREATIVA
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD

Presentación del Congreso
S.E.R. Mons. Juan Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares

José Granados García D.C.J.M.
Vicepresidente del
Pontificio Instituto Juan Pablo II

Para los estudios sobre el matrimonio y la familia, Roma

lunes, 3 de abril de 2017

La vocación social de la familia cristiana y de la escuela católica, Elio Gallego

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

LA VOCACIÓN SOCIAL DE LA FAMILIA CRISTIANA
Y DE LA ESCUELA CATÓLICA:

la formación e identidad de la comunidad cristiana
como raíz de auténticas comunidades educativas
(familia y escuela) para gestar un pueblo que promueva
la libertad de enseñanza y políticas familiares justas,
 en el horizonte del Reinado Social de Cristo

Elio Gallego

Catedrático de la universidad CEU – San Pablo , Madrid

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