LOS RETOS DE LA FAMILIA EN EL CONTEXTO ACTUAL
Mons. Juan Antonio Reig Pla
Obispo
de Alcalá de Henares
Vicepresidente del Pontificio
Instituto Juan Pablo II
para estudios sobre el matrimonio y
la familia
(Sección Española)
Mayo de 2017
INTRODUCCIÓN
El texto que
publicamos fue pronunciado como conferencia el 8 de mayo de 2017 en la sede de
la Universidad Católica San Vicente mártir de Valencia. En esta fecha tuvo
lugar la conmemoración anual de la fiesta de la Virgen de Fátima, patrona del
Pontificio Instituto Juan Pablo II para estudios sobre el matrimonio y la
familia.
La conferencia se
titula «Los retos de la familia en el contexto actual». Se entiende la palabra
reto en la doble acepción: como desafío y como tarea. Para situar tanto los
desafíos de la familia y las tareas de la Pastoral Familiar he querido ofrecer
un análisis de la situación del matrimonio y de la familia desde la reflexión
del Concilio Vaticano II (Gaudium et spes, 47-52), pasando por los pontificados
de Pablo VI, San Juan Pablo II y Benedicto XVI, hasta la Exhortación Apostólica
del Papa Francisco Amoris laetitia.
Después de este breve
recorrido histórico en el que a las enseñanzas del Concilio Vaticano II, y a la
publicación de la Encíclica Humanae vitae de Pablo VI, han seguido tres Sínodos
sobre la familia, pretendo poner en relieve los nuevos desafíos que los cambios
vertiginosos de la historia plantean a la familia y que no han sido objeto de
un tratamiento exhaustivo en ninguno de los Sínodos mencionados. Nos
enfrentamos, en efecto, ante una verdadera revolución cultural, técnica y
jurídica que subvierte todo el orden humano promovido por la civilización
cristiana. Lo nuevo de esta revolución que atenta contra la antropología
cristiana (llamada “antropología adecuada” por el Papa San Juan Pablo II) es
que teniendo su origen en ciertas escuelas filosóficas ha sido asumida por
minorías radicales alentadas por fundaciones de carácter agenésico y promovidas
por la ONU, el Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales presionados por multitud
de ONG inspiradas en la “perspectiva de género”. Todo ha sido muy rápido y
silencioso pero hoy han logrado la hegemonía cultural, el cambio de la
legislación sobre la vida humana, el matrimonio y la familia; ocupar la
enseñanza, la sanidad y ser difundida masivamente por los medios de
comunicación con la aquiescencia de las agrupaciones sociales y los partidos
políticos. Lo que empezó con la introducción de la palabra “gender” se ha visto
desarrollado como la ideología de género, a la que ha seguido las teorías
“queer” y “cyborg” que se ven sobrepasadas por las propuestas transhumanista y
posthumanista.
Frente al concepto de
“naturaleza de la persona humana” hoy la nueva tesis que se propone es negar la
identidad humana o hablar de “identidades inconclusas” que serán alcanzadas en
su perfección por la tecnología que se presenta como un ideal de redención. Se
trata de la tecno-redención que va unida al capitalismo tecno-nihilista.
Resulta curioso que la dialéctica de los sexos propuesta por Engels como origen
y expresión de la primera lucha de clases (núcleo del marxismo), se haya
desarrollado en la ideología de género y, a su vez, mediante un proceso de
ingeniería social, haya sido asumida también por el pensamiento liberal.
Este cóctel de
marxismo-liberalismo ha ido alimentando la revolución sexual y hoy se presenta
como un desafío colosal frente a la antropología cristiana y las enseñanzas de
la Doctrina Social de la Iglesia Católica. Para responder a esta nueva
situación necesitamos una pastoral familiar renovada que promueva, junto a la
gestación del sujeto cristiano mediante una lúcida “iniciación cristiana”, la
formación de familias cristianas conscientes de su misión. Para ello es
necesario desarrollar nuevas tareas que describo en la tercera parte de esta
conferencia y promover un laicado bien formado en las cuestiones de Bioética,
pastoral familiar, Doctrina Social de la Iglesia y conocedor del debate
cultural sobre la antropología, el matrimonio y la familia. A ello responde el
Pontificio Instituto Juan Pablo II, erigido en el mismo día en el que el Santo
apóstol de la familia sufrió el atentado en la plaza de San Pedro.
Dadas las
circunstancias actuales y el proceso invivible de la “globalización de la
indiferencia”, no se puede responder a este desafío desde una llamada al
comunitarismo que privatiza la religión. Los católicos laicos están llamados a
ser, como decía Benedicto XVI, minorías creativas para la renovación de la
sociedad. Esta creatividad, sin embargo, debe alcanzar el nivel de la política.
Sin el respeto a las realidades humanas originales (dignidad de la vida humana,
matrimonio natural entre un hombre y una mujer, familias abiertas a la vida,
estructuras sociales sanas, medios de comunicación según la verdad, leyes
justas, etc.), sin el apoyo de una verdadera cultura cristiana, se hace muy
difícil, cuando no imposible, mantener los contenidos de la antropología
adecuada y el bien de las familias. Por eso es urgente una nueva pastoral
familiar, la promoción de auténticas comunidades cristianas, asociaciones de
familias y políticos que estén dispuestos a promover el bien común y los demás
aspectos de la Doctrina Social de la Iglesia.
Lo que se propone en
esta conferencia no es más que un esbozo, o si queréis criterios para la acción.
Pido a la Virgen de Fátima que suscite verdaderos laicos dispuestos a
testimoniar la belleza del amor conyugal, la bondad social de la familia
cristiana y la edificación de una sociedad a la medida de los hijos de Dios.
+ Juan Antonio Reig Pla
Obispo de Alcalá de Henares
LOS RETOS DE LA FAMILIA EN EL
CONTEXTO ACTUAL
ÍNDICE I. UNA MIRADA A LA HISTORIA
RECIENTE
1. El Concilio
Vaticano II
2. La crisis de la
encíclica “Humanae vitae” y la revolución sexual
3. El Pontificado del
Papa Juan Pablo II
4. El avance de la
revolución sexual y la ideología de género
5. El Pontificado del
Papa Benedicto XVI
6. La verdad del amor
humano
7. La Exhortación
“Amoris laetitia” del Papa Francisco
II. LOS RETOS-DESAFÍOS DE LA
FAMILIA EN EL CONTEXTO ACTUAL
1. La soberanía de la
voluntad al margen de la verdad y del
2. El intento de hacer
inútil la encarnación y la pasión-muerte-resurrección de Cristo. “La
tecno-redención de identidades inconclusas”: los presupuestos marxistas al
servicio del capitalismo tecno-nihilista
3. Nos encontramos
ante un ataque planificado, científica y sistemáticamente, contra el orden de
la creación y de la redención
4. El método de
destrucción del matrimonio, de la familia y de la vida: el constructivismo
filosófico
III. LOS RETOS-TAREAS DE LA
PASTORAL FAMILIAR RENOVADA
1. La gestación del
sujeto
2. Itinerarios de
maduración de la masculinidad y la feminidad
3. La educación
afectivo-sexual
4. La preparación del
matrimonio
5. La preparación
inmediata a la celebración del sacramento del matrimonio
6. La formación del
laicado
7. Escuela de padres
8. Los Centros de
Orientación Familiar
9. Revalorización de
la “institución familiar”
10. La sacramentalidad
del matrimonio
11. La validez del
sacramento y los procesos de separación y nulidad
12. El cuidado de las
personas en situación irregular
13. Matrimonio,
Eucaristía y Doctrina Social de la Iglesia
14. Una última
palabra: no es legítima la separación Verdad-Estado
LOS RETOS DE LA FAMILIA EN EL
CONTEXTO ACTUAL
I. UNA MIRADA A LA HISTORIA
RECIENTE
Tradicionalmente la
doctrina católica sobre el matrimonio recogía la enseñanza de San Agustín que
él mismo sistematizó en torno a los bienes del matrimonio: el bien de la prole
(bonum prolis), el bien de la fidelidad (bonum fidei) y el bien del sacramento
(bonum sacramenti). El matrimonio era visto como un contrato singular cuyas
notas características son la unidad y la indisolubilidad. Los fines propios de
esta institución natural eran descritos como la procreación y la educación de
los hijos, la ayuda mutua entre los esposos y el remedio de la concupiscencia1
.
En las décadas anteriores a la celebración del
Concilio Vaticano II, desde perspectivas más personalistas, se reclamaba una
revisión de los fines del matrimonio y se abogaba por incidir más en la
relevancia del amor conyugal: se insistía en la necesidad de revisar el término
contrato y la división entre fin primario (procreación) y fines secundarios.
1. El
Concilio Vaticano II
Con este contexto
inmediato, el Concilio Vaticano II al afrontar los temas del matrimonio y de la
familia en la Gaudium et spes los trata como el primero de los problemas y
necesidades urgentes en el mundo actual (GS 46). En expresión del mismo
Concilio “la salvación de la persona y de la sociedad humana y cristiana está
estrechamente ligada a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar” (GS
47). Después de describir las sombras que oscurecen la dignidad de esta
institución, se propone exponer la doctrina sobre la dignidad del matrimonio y
de la familia (GS 48).
En este apartado de la
Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual (GS 48) el Concilio
ofrece una síntesis en la que se guarda un equilibrio entre el carácter
institucional del matrimonio y los nuevos acentos que venían propiciados por la
corriente personalista. En primer lugar llama la atención la descripción que se
hace del matrimonio como “íntima comunidad de vida y amor conyugal”. La
expresión “íntima comunidad” y la referencia directa al “amor conyugal” son una
clara expresión de la perspectiva en la que se sitúa el Concilio. Esta “íntima
comunidad”, continua el Concilio, esta “fundada por el Creador y provista de
leyes propias” que no se especifican. El término “contrato” es sustituido por
la palabra “alianza” (foedus) de mayor relevancia bíblica y que hace referencia
al consentimiento matrimonial: “esta comunidad […] se establece con la alianza
del matrimonio, es decir, con un consentimiento personal irrevocable” (GS 48).
El Concilio hace
compatible estas nuevas expresiones con el lenguaje más tradicional: “Así, por
el acto humano con el que los cónyuges se entregan y aceptan mutuamente nace
una institución estable por ordenación divina, también ante la sociedad”
(Ibíd). La palabra “institución” es completada con el término “vínculo sagrado”
que apunta a la esencia del matrimonio: “este vínculo sagrado, con miras al
bien tanto de los cónyuges y de la prole como de la sociedad, no depende del
arbitrio humano” (Ibíd).