Homilía de
Mons. Atilano Rodríguez Martínez
en la Fiesta de San Sebastián
Patrono de la Ciudad de Rodrigo
Por primera vez, después de la exposición Kyrios , organizada por la Fundación de las Edades del Hombre, se abre de nuevo al culto este espacio sagrado para celebrar la fiesta de San Sebastián, patrono de la Ciudad. Si la exposición nos ha permitido revivir de una forma cronológica los distintos misterios de la vida de Cristo a través de las imágenes, cuadros y demás objetos religiosos expuestos en la misma, el testimonio de los mártires nos ayuda a entender que el Señor, muerto y resucitado por la salvación de la humanidad, permanece vivo en medio de nosotros ofreciéndonos amor, perdón y salvación. Las personas que han experimentado el martirio nos recuerdan que quien conoce, acoge y ama a Jesucristo, está dispuesto a entregar la vida por Él y por los hermanos hasta el derramamiento de la propia sangre.
En los mártires, la Iglesia ha reconocido siempre la presencia y la acción de Dios y de su gracia. En su comportamiento y actitudes ante el martirio se manifiesta el credo más elocuente y la confesión de fe más nítida que un cristiano puede profesar. Pero no se trata de una confesión improvisada, sino de una auténtica manifestación de fe, consecuencia lógica de una vida dirigida y animada por el Evangelio.
