Entrevista concedida a
EWTN por
S.E.R.
Mons. Stanislaw Gadecki
Arzobispo
de Poznan
Presidente de la
Conferencia Episcopal de Polonia
Su excelencia, la primera pregunta: Vivimos en un mundo dominado por los
malentendidos. Por lo tanto, es bueno definir lo que nosotros, como católicos,
entendemos por el término «Matrimonio Sacramental».
Se puede ver desde de la
perspectiva de la ley canónica o desde la perspectiva de la enseñanza pastoral.
En el numeral 48 de la Constitución Pastoral Gaudium et Spes del Concilio
Vaticano Segundo, el matrimonio católico se describe como «intima communo vitae
et amoris», es decir, una íntima compañía de vida y amor entre dos personas, un
hombre y una mujer, que mutuamente se complementan uno al otro. La
complementariedad define al matrimonio católico. Sin embargo, eso no es todo
porque –al mismo tiempo– superpuesta al matrimonio está la comunión con Cristo,
y es por eso que el matrimonio católico no es simplemente una relación
sociológica y social en la cual el hombre y la mujer se desarrollan. Es en
cambio –al mismo tiempo– una imagen de la relación y comunión que existe entre
Cristo y la Iglesia. Por lo tanto, escuchamos antes del Sínodo –la primera
sesión del Sínodo extraordinario– a un rabino judío que habló sobre el
matrimonio: Tenemos que ser conscientes que hay una diferencia entre el
matrimonio ordinario, natural, y el matrimonio religioso. En el matrimonio
natural, hay dos personas, un hombre y una mujer. En el religioso hay tres,
Dios, un hombre y una mujer. Y esto es aplicable al matrimonio católico, que no
es solo la comunión entre dos seres humanos; sino es elevado por la Gracia, por
Cristo.
En Alemania, la discusión del Sínodo se concentra principalmente en dos
problemas. Un problema es la admisión a la Sagrada Comunión de las
personas casadas que viven en una relación extramarital. El otro es el reconocimiento
de las relaciones homosexuales. Arzobispo, ¿qué opina de esto?
