sábado, 29 de julio de 2017

Máximas de San Juan Bosco sobre la humildad



HUMILDAD

Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.

Sé siempre agradecido a quien te dé avisos.

La falta de humildad es siempre perjudicial para la unidad de un colegio; por el amor propio de un superior, éste caerá en ruinas.

Si poseemos las ciencias sin la humildad., no seremos nunca hijos de Dios, antes bien hijos de aquel que es padre de la soberbia: el demonio.

Aunque no digas siempre todo lo que sepas, da a entender bien lo que dices.

Sobre Dios piensa según te dicte la fe; de tu prójimo, según te inspire la caridad, de ti, con humildad. De Dios habla siempre con veneración, del prójimo, como quisieras que hablaran de ti, de tu persona, habla con humildad o mejor calla.

La falta de modestia en el hablar, indica falta de criterio.

Habla poco de los demás y menos de ti mismo.

Más bien que disculparte de tus defectos, procura enmendarte de ellos.

La virtud que se debe inculcar de una manera particular a los estudiantes, es la humildad; porque un estudiante soberbio es un pobre ignorante.


A las almas santas, es mucho más penoso, revelar los dones con que Dios les ha favorecido, que hablar de sus propios defectos.

El amable y humilde, será siempre querido de todos, de Dios y de los hombres.

La gracia de Dios triunfa siempre donde encuentra una humilde obediencia.

 Si buscamos nuestra propia gloria, vendrá el descontento, la división y el desorden.

No soy nada más que lo que valgo delante de Dios.

Por la paz en casa, hazte humilde y tolerante.

No te ensoberbezcas jamás por lo que sepas. Cuanto más sabe uno, más se convence, que es un ignorante.

Todo individuo en casa no sea sino un instrumento que trabaja según los planes de Dios, sin ninguna otra esperanza en la tierra.

Una persona de talento mediocre, pero virtuoso y humilde, hace mucho más bien que un sabio soberbio.

No te fíes mucho de tus propias fuerzas; puedes caer como San Pedro.

Ninguno se gloríe de aquello que sabe y de lo que hace; cada uno haga lo que pueda sin ostentación.

Haced lo que podáis, Dios hará lo que nosotros no podemos hacer.

Confiad siempre en Jesús Sacramentado y María Auxiliadora y veréis lo que son milagros.

La pureza es el premio de la humildad.

Cuando en cualquier circunstancia se refieren a nuestra pobre persona como humilde instrumento del Señor que quiere servirse de nosotros, diremos siempre: por la gracia de Dios se ha hecho esto y por lo tanto, sólo a El- todo honor y gloria.

Recordad siempre que Don Bosco no fue otra cosa que un mísero instrumento en las manos de un artista habilísimo y Omnipotente, que es Dios; por lo tanto a Dios todo honor y gloria.


Yo creo, que si el Señor hubiese encontrado un instrumento más vil y más débil que yo, se hubiese servido de él para cumplir sus obras.

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