lunes, 31 de julio de 2017

San Ignacio de Loyola, maestro del discernimiento espiritual - Mons. Munilla

La oración " Alma de Cristo" comentada - Mons. Antonio Montero Moreno

REZO MEDITADO
DEL "ALMA DE CRISTO"
por S.E.R. Mons. Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz



Doy por seguro, Señor, que millares y millares, por no decir millones, de hombres y de mujeres, a lo largo de más de cuatro siglos, han recitado el Alma de Cristo, siguiendo la recomendación de San Ignacio, para el final de la oración personal o en momentos de especial intensidad religiosa. Esas letrillas litánicas, que el santo nombraba todavía en latín, te presentan, Señor crucificado, un recital breve y silencioso de querencias íntimas, nacidas todas ellas de nuestra pobreza radical. Son las cuentas preciosas de un misterio del rosario, a la vez doloroso y glorioso. Intentaré repasar, grano a grano, esta espiga de invocaciones.

Alma de Cristo, santifícame
Tú sabes mejor que yo a cuántos equívocos se presta hoy el nombre mismo del alma. Entiendo por alma con la Biblia, la Iglesia y la tradición cultural a la que pertenezco, esa otra dimensión fundante, invisible e inmortal de mi ser, que anima y sostiene la vida de mi cuerpo, que con él me hace persona, donde se asientan la inteligencia, la libertad, el amor y la dignidad del hombre. De donde brotan también, por su cara obscura, el pecado y la maldad, la abyección y la podredumbre moral.
Sobre mi alma, que soy yo mismo, sobre su desnudez indigente y pecadora, derrama, ¡oh Cristo!, la gracia, la luz y la santidad de la tuya.

Cuerpo de Cristo, sálvame

domingo, 30 de julio de 2017

Cartas del diablo a su sobrino XV - C.S. Lewis


XV
Mi querido Orugario:
Por supuesto, había observado que los humanos estaban atravesando un respiro en su guerra europea —¡lo que ingenuamente llaman "La Guerra"!—, y no me sorprende que haya una tregua correlativa en las inquietudes del paciente. ¿Nos conviene estimular esto, o mantenerle preocupado? Tanto el temor torturado como la estúpida confianza son estados de ánimo deseables. Nuestra elección entre 'ellos suscita cuestiones importantes.
Los humanos viven en el tiempo, pero nuestro Enemigo les destina a la Eternidad. Él quiere, por tanto, creo yo, que atiendan principalmente a dos cosas: a la eternidad misma y a ese punto del tiempo que llaman el presente. Porque el presente es el punto en el que el tiempo coincide con la eternidad. Del momento presente, y sólo de él, los humanos tienen una experiencia análoga a la que nuestro Enemigo tiene de la realidad como un todo; sólo en el presente la libertad y la realidad les son ofrecidas. En consecuencia, Él les tendría continuamente preocupados por la eternidad (lo que equivale a preocupados por Él) o por el presente; o meditando acerca de su perpetua unión con, o separación de, Él, o si no obedeciendo la presente voz de la conciencia, soportando la cruz presente, recibiendo la gracia presente, dando gracias por el placer presente.

sábado, 29 de julio de 2017

Máximas de San Juan Bosco sobre la humildad



HUMILDAD

Haced todo el bien que esté a vuestro alcance, pero sin ostentación; la violeta aunque esté escondida, se descubre por su fragancia.

Sé siempre agradecido a quien te dé avisos.

La falta de humildad es siempre perjudicial para la unidad de un colegio; por el amor propio de un superior, éste caerá en ruinas.

Si poseemos las ciencias sin la humildad., no seremos nunca hijos de Dios, antes bien hijos de aquel que es padre de la soberbia: el demonio.

Aunque no digas siempre todo lo que sepas, da a entender bien lo que dices.

Sobre Dios piensa según te dicte la fe; de tu prójimo, según te inspire la caridad, de ti, con humildad. De Dios habla siempre con veneración, del prójimo, como quisieras que hablaran de ti, de tu persona, habla con humildad o mejor calla.

La falta de modestia en el hablar, indica falta de criterio.

Habla poco de los demás y menos de ti mismo.

Más bien que disculparte de tus defectos, procura enmendarte de ellos.

La virtud que se debe inculcar de una manera particular a los estudiantes, es la humildad; porque un estudiante soberbio es un pobre ignorante.

viernes, 28 de julio de 2017

Cartas del diablo a su sobrino XIV - C.S. Lewis


XIV
Mi querido Orugario:
Lo más alarmante de tu último informe sobre el paciente es que no está tomando ninguna de aquellas confiadas resoluciones que señalaron su conversión original. Ya no hay espléndidas promesas de perpetua virtud, deduzco; ¡ni siquiera la expectativa de una concesión de la "gracia" para toda la vida, sino sólo una esperanza de que se le dé el alimento diario y horario para enfrentarse con las diarias y horarias tentaciones! Esto es muy malo.
Sólo veo una cosa que hacer, por el momento. Tu paciente se ha hecho humilde: ¿le has llamado la atención sobre este hecho? Todas las virtudes son menos formidables para nosotros una vez que el hombre es consciente de que las tiene, pero esto es particularmente cierto de la humildad. Cógele en el momento en que sea realmente pobre de espíritu, y métele de contrabando en la cabeza la gratificadora reflexión: "¡Caramba, estoy siendo humilde!", y casi inmediatamente el orgullo —orgullo de su humildad— aparecerá. Si se percata de este peligro y trata de ahogar esta nueva forma de orgullo, hazle sentirse orgulloso de su intento, y así tantas veces como te plazca. Pero no intentes esto durante demasiado tiempo, no vayas a despertar su sentido del humor y de las proporciones, en cuyo caso simplemente se reirá de ti y se irá a la cama.
Pero hay otras formas aprovechables de fijar su atención en la virtud de la humildad. Con esta virtud, como con todas las demás, nuestro Enemigo quiere apartar la atención del hombre de sí mismo y dirigirla hacia Él, y hacia los vecinos del hombre. Todo el abatimiento y el autoodio están diseñados, a la larga, sólo para este fin; a menos que alcancen este fin, nos hacen poco, daño, e incluso pueden beneficiarnos si mantienen al hombre preocupado consigo mismo; sobre todo, su autodesprecio puede convertirse en el punto de partida del desprecio a los demás y, por tanto, del pesimismo, del cinismo y de la crueldad.

jueves, 27 de julio de 2017

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 11 - Está repitiendo su nochebuena - San Manuel González García

El CORAZÓN DE JESÚS ESTÁ 
REPITIENDO SU NOCHEBUENA
Una gran alegría os anuncio: 
os ha nacido el Salvador.
(Lc 2,10,11)



Cada vez que paso junto a un Sagrario, los ángeles que en torno de él revolotean y adoran podrían cantarme como en la Nochebuena: ¡Gran alegría! ¡El Salvador os ha nacido!
En realidad, para los cristianos que gozamos del Sagrario perpetuo, siempre es Nochebuena y por consiguiente Pascua ¡hasta con sus aguinaldos!
¡Aguinaldos! Es la palabra de los días de Navidad.
Es tan elocuente y, si vale decirlo así, tan arrollador el sermón de generosidad que se viene predicando hace veinte siglos en Belén, que hasta los más apartados y sordos sienten sus influencias. Hablemos, pues, de aguinaldos.
¿De quién y a quién?
De todo el que tenga algo que dar, sea lo que sea, y a todo el que necesite algo, sea también lo que sea.
Y como todos podemos dar algo, por muy pobres e indigentes que seamos, y todos, quien más, quien menos, algo necesitamos, todos estamos en situación de dar y tomar aguinaldos.
Y aquí surge como por encanto un tema muy fecundo para un rato de meditación pascual ante mi Sagrario.
A saber: ¿qué puedo yo dar de las cosas que necesitan los que a mi alrededor viven?
Y desarrollando la meditación, comienzo por hacer lista de necesidades que veo en los que me rodean.

miércoles, 26 de julio de 2017

Carta a los ancianos- San Juan Pablo II

CARTA DEL SANTO PADRE
 JUAN PABLO II
A LOS ANCIANOS

1999
A mis hermanos y hermanas ancianos!

“ Aunque uno viva setenta años,
y el más robusto hasta ochenta,
la mayor parte son fatiga inútil
porque pasan aprisa y vuelan ”
(Sal 90 [89], 10)


1. Setenta eran muchos años en el tiempo en que el Salmista escribía estas palabras, y eran pocos los que los superaban; hoy, gracias a los progresos de la medicina y a la mejora de las condiciones sociales y económicas, en muchas regiones del mundo la vida se ha alargado notablemente. Sin embargo, sigue siendo verdad que los años pasan aprisa; el don de la vida, a pesar de la fatiga y el dolor, es demasiado bello y precioso para que nos cansemos de él.
He sentido el deseo, siendo yo también anciano, de ponerme en diálogo con vosotros. Lo hago, ante todo, dando gracias a Dios por los dones y las oportunidades que hasta hoy me ha concedido en abundancia. Al recordar las etapas de mi existencia, que se entremezcla con la historia de gran parte de este siglo, me vienen a la memoria los rostros de innumerables personas, algunas de ellas particularmente queridas: son recuerdos de hechos ordinarios y extraordinarios, de momentos alegres y de episodios marcados por el sufrimiento. Pero, por encima de todo, experimento la mano providente y misericordiosa de Dios Padre, el cual “ cuida del mejor modo todo lo que existe ” (1) y que “ si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha ” (1 Jn 5, 14). A Él me dirijo con el Salmista: “ Dios mío, me has instruido desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas, ahora, en la vejez y las canas, no me abandones, Dios mío, hasta que describa tu brazo a la nueva generación, tus proezas y tus victorias excelsas ” (Sal 71[70], 17-18).

Mi pensamiento se dirige con afecto a todos vosotros, queridos ancianos de cualquier lengua o cultura. Os escribo esta carta en el año que la Organización de las Naciones Unidas, con buen criterio, ha querido dedicar a los ancianos para llamar la atención de toda la sociedad sobre la situación de quien, por el peso de la edad, debe afrontar frecuentemente muchos y difíciles problemas.

El Pontificio Consejo para los Laicos ha ofrecido ya valiosas pautas de reflexión sobre este tema.(2) Con la presente carta deseo solamente expresaros mi cercanía espiritual, con el estado de ánimo de quien, año tras año, siente crecer dentro de sí una comprensión cada vez más profunda de esta fase de la vida y, en consecuencia, se da cuenta de la necesidad de un contacto más inmediato con sus coetáneos, para tratar de las cosas que son experiencia común, poniéndolo todo bajo la mirada de Dios, el cual nos envuelve con su amor y nos sostiene y conduce con su providencia.

martes, 25 de julio de 2017

Santiago Apóstol, su significación en la cultura hispánica

Santiago Apóstol
su significación en la cultura hispánica
Por Andrea Greco de Álvarez



Cristo tuvo por predilectos a: Simón, Santiago y Juan. Ellos fueron los elegidos para presenciar los momentos más solemnes: para verle transfigurado en el Tabor; para presenciar la resurrección de la hija de Jairo; para acompañarlo en los momentos previos a la Pasión en el Huerto de los Olivos. Sólo ellos tres recibieron de Cristo sobrenombres especiales: a Simón, lo llamó Pedro; a Santiago y Juan, Boanerges o sea “los hijos del trueno”.

Predicación de Santiago el Mayor en España

Después de la pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, Santiago hospedó en su casa a la Santísima Virgen, encomendada por Cristo desde la Cruz, al cuidado de su hermano San Juan.

Dice el P. Zacarías de Vizcarra que sin duda alguna la Virgen Santísima tuvo una influencia muy importante en la resolución tomada por Santiago de dirigirse a predicar la fe al último límite del mundo entonces conocido que era España, alejándose de Palestina antes que ningún otro Apóstol, como si presintiera que su muerte estaba cercana.

Según la tradición, Santiago llegó a las playas de España a enseñar la nueva fe cristiana1. Los habitantes del lugar lo recibieron con tanta dureza de corazón que el apóstol no lograba frutos. Afligido y descorazonado por este motivo, recibió la visita de la Madre de Cristo que vivía aún en casa de su hermano Juan en Jerusalén, sobre un pilar de jaspe que lo alentaba a continuar sin desfallecer. Parece que la Santísima Virgen también hubiera querido ser misionera de los españoles confirmando su fe con su milagrosa presencia. La Virgen María como prenda de amor y como símbolo de la firmeza que habría de tener la Iglesia fundada en España por Santiago le dejó aquel pilar sobre el cual se había aparecido que se venera desde entonces en Zaragoza.

Dicha advocación es la que conocemos como la Virgen del Pilar, patrona de España. La única aparición de la Virgen cuando aún no había sido asunta al cielo. Esta aparición renovó las fuerzas del apóstol y empezó a recoger los anhelados frutos.

En el año 42 Santiago regresa a Tierra Santa. Gobernaba por entonces Herodes Agripa, nieto de Herodes el que ordena la matanza de los santos inocentes. Herodes para hacerse simpático a los judíos a cuya raza no pertenecía, frecuentaba el templo y simulaba un celo extremado por la ley de Moisés. Santiago, indignado ante la hipocresía de Herodes, predicó sobre Jesucristo abiertamente. El gobernador, deseoso de complacer a los judíos, se determinó a dar un gran golpe a los cristianos ordenando la muerte de Santiago. Dice la Sagrada Escritura que lo mató a espada (Hech. 12, 2). Se conocía que este era el apóstol más ardientemente promotor de la predicación a los gentiles. Santiago acaba de llegar de España, acompañado de varios discípulos españoles. Estos después de su martirio, volvieron a España con el cadáver del apóstol y lo sepultaron en el sitio que actualmente se encuentra bajo el altar mayor de la basílica de Compostela donde hasta hoy es venerado.

Las misiones cumplidas por la Iglesia de Santiago para exaltación y gloria de la Cristiandad han sido: 

Máximas de San Juan Bosco sobre el estudio



ESTUDIO

·         Estudio, trabajo, oración: he aquí tu lema que te conservará bueno.

·        La finalidad de sus estudios era: hacerse digno de su vocación y habilitarse para la instrucción de la juventud.

·         Quien no tiene temor de Dios, deje los estudios porque trabaja de balde.

·        En la ciencia natural se encuentra la ciencia sobrenatural, la virtud consiste en hallar el modo de ponerla en práctica.

·        Medios para salir bien en los estudios: primero, temor de Dios; segundo, no perder nunca ni un minuto de tiempo, frenar la fantasía; tercero, habituarse a no seguir adelante, mientras no se haya entendido bien lo que antecede; cuarto, vencer la dificultad que se encuentra en el estudio de los autores; quinto, acordarse y recurrir a Jesús y a María. con cualquier jaculatoria, este es el medio más eficaz; sexto, ocuparse exclusivamente en lo que se refiere al estudio; séptimo, recurrir siempre a la protección de María.  

lunes, 24 de julio de 2017

San Charbel Makhlouf, monje valiente gloria de la Orden Libanesa Maronita - Pablo VI

CANONIZACIÓN Charbel Makhlouf

HOMILÍA DE PABLO VI

Domingo, 09 de octubre 1977



Venerables hermanos y amados hijos,

Toda la Iglesia, de Oriente a Occidente, se invita hoy a una gran alegría. Nuestro corazón se vuelve al cielo, donde ahora sabemos con gran certeza que San Charbel Makhlouf se asocia con la felicidad inconmensurable de los santos en la luz de Cristo, alabando e intercediendo por nosotros. Nuestros ojos también gire allí donde él vivió, el querido país de Líbano, nos complace saludar a los representantes: su beatitud patriarca Antoine Pierre Khoraiche, con sus hermanos y e hijos maronitas, representantes de otros ritos católicos, ortodoxos y, en el ámbito civil, la delegación del gobierno y el Parlamento libanés a quienes agradecemos que nos gustaría dar las gracias.

Su país, queridos amigos, había sido saludado con admiración por los poetas bíblicos, impresionados por la fuerza de sus cedros que se convierten en símbolos de la vida de los justos. Jesús mismo se acercó allí para recompensar la fe de una mujer sirio fenicia: primeros frutos de salvación para todas las naciones. Y este Líbano, un lugar de encuentro entre Oriente y Occidente se convirtió en realidad el hogar de varios pueblos que se aferraban con valor a su tierra y sus ricas tradiciones religiosas. La tormenta de recientes acontecimientos ha causado profundas arrugas sobre su cara, y una sombra seria en los caminos de la paz. Pero saben nuestra simpatía y afecto constante con ustedes, tenemos la firme esperanza de la renovada cooperación entre todos los hijos del Líbano.

Y es que hoy veneramos juntos, a un hijo de todo el Líbano, especialmente la Iglesia maronita, pueden estar orgullosos: Charbel Makhlouf. Un hijo singular, paradójicamente un artesano de la paz, ya que quería alejarse del mundo, sólo en Dios. Pero su lámpara está encendida encima de la montaña de su ermita, desde el siglo pasado, ha brillado un resplandor creciente y unánimemente hasta su santidad. Ya le habíamos rendido honores al declararlo Beato el 5 de diciembre de 1965 en la clausura del Concilio Vaticano II. Hoy, en la canonización y la extensión de su culto a toda la Iglesia, damos un ejemplo para todo el mundo, este monje valiente gloria de la Orden Libanesa Maronita y digno representante de las Iglesias de Oriente y su gran tradición monástica.

No es necesario trazar en detalle biografía, además de sencillo. Es importante tener en cuenta, al menos, cómo el ambiente cristiano de su infancia enraizada en la fe a los jóvenes Youssef - que era su nombre de pila - y lo preparó para su vocación: la familia de modestos campesinos, trabajadores, unido ; animada por una fe fuerte, familiar de la oración litúrgica del pueblo y la devoción a María; tíos dedicados a la vida del ermitaño, y la madre especialmente admirable, piadoso, mortificado al ayuno continuo. Escuchar las palabras que el que se informa después de la separación de su hijo: "Si no tiene que ser un buen religioso, diría: Vuelve a casa. Pero ahora sé que el Señor te quiere en su servicio. Y en mi dolor de estar separado de ti, dije resignadamente: él te bendiga, mi hijo, y te haga un santo "(P. PAUL DAHER, Charbel, un borracho de Dios Monasterio S. Maron Annaya, Líbano Jbail, 1965, p. 63). Las virtudes de la casa y ejemplo de los padres son siempre un entorno privilegiado para el nacimiento de vocaciones.

¿Dónde está tu hermano? Cristianos perseguidos

domingo, 23 de julio de 2017

Martín Lutero: mitos y realidades

Artículo de 
María Elvira Roca Barea
Publicado en el Diario 
"EL País" (España)


Dice la leyenda que el 31 de octubre de 1517 el monje agustino Martín Lutero (1483-1546), escandalizado por el vergonzoso espec­táculo que la Iglesia ofrecía e indignado por la venta de indulgencias, clavó en las puertas de la iglesia de Wittenberg las 95 tesis que desafiaban el poder de Roma. Se cumplen por tanto 500 años y Alemania está celebrando con fasto este aniversario. Merkel y Obama homenajearon el 25 de mayo a Lutero en la puerta de Brandeburgo y por las mismas fechas se inauguró una espectacular exposición en Wittenberg. Esto, por citar sólo alguno de los eventos más destacados. Desde que acabó la II Guerra Mundial los aniversarios luteranos (nacimiento, muerte, 95 tesis, iluminación divina durante la tormenta de 1505…) apenas revestían relevancia. Pero ahora esto ha cambiado. ¿Por qué?

El gesto descrito a las puertas de la iglesia de Wittenberg es la representación mítica y ritual de lo que significó Martín Lutero para el entonces llamado Sacro Imperio Germánico. Hace mucho que se duda de que clavara sus tesis; las menciones al acto desafiante aparecen mucho después conforme se va adornando y mitificando al personaje Lutero y al cisma que trajo consigo. Pero, si non è vero, è ben trovato. Resulta mucho menos heroico mandar por correo —que es lo que con toda probabilidad sucedió— el texto de protesta al obispo de Maguncia. Así que el gesto simbólico conserva hoy toda su prosopopeya teatral pero era mucho más épico en aquel tiempo, porque el hombre del siglo XVI sabía que este era el modo en que se daban a conocer los llamados carteles de desafío, con los que un caballero insultaba públicamente a otro y le retaba a duelo. Había que responder, si no, quedaba deshonrado para siempre. Hay en la figura de Lutero un componente de heroísmo a toro pasado muy interesante para comprender su significado en la historia de Alemania y sí, no se sorprenda el lector, en la de España.

sábado, 22 de julio de 2017

Santa María Magdalena en la Escritura y la Tradición

LA MAGDALENA, APOSTOLA APOSTOLORUM
por RODOLFO VARGAS RUBIO

No cabe duda que santa María Magdalena, cuya fiesta se celebra hoy, es uno de los personajes más fascinantes del Evangelio. En torno a ella se han tejido leyendas que, si han contribuido a difundir extraordinariamente su culto, también han desdibujado su perfil histórico. No vamos a entrar, por supuesto, en la burda patraña difundida recientemente por la literatura de ficción con pretensiones pseudo-históricas. Intentaremos, en cambio, dilucidar la figura de la Magdalena de acuerdo con los datos aportados por la Sagrada Escritura y la Tradición, así como por la piedad cristiana.
En los Evangelios aparecen cuatro mujeres que han sido identificadas individualmente y entre sí con el personaje al que la liturgia católica venera como santa María Magdalena, la penitente:
1. María de Magdala, de la cual se dice que Jesús echó siete demonios (Marc. XVI, 9; Luc. VIII), que le seguía junto con otras mujeres y le asistía con sus riquezas (Luc. VIII, 1-3), que estuvo al pie de la cruz (Matth. XXVII, 55-56; Marc. XV, 40; Ioann. XIX, 25), que asistió al entierro del Señor (Matth. XXVII, 61; Marc. XV, 47; Luc. XXIII, 55) y que acudió con otras dos al sepulcro la mañana de Pascua, apareciéndosele el Maestro, cuya resurrección anunció a los discípulos (Marc. XVI, 9-11; Luc. XXIV, 1-10; Ioann. XX, 11-18).
2. María de Betania, hermana de Lázaro y Marta (Luc. X, 38-42; Ioann. XI, 1-45), que ungió a Jesús durante una cena en Betania, en casa de Simón el Leproso: en la cabeza según unos (Matth. XXVI, 6-13; Marc. XIV, 3-9) y en los pies según otro (Ioann. XII, 1-8).
3. La pecadora arrepentida que ungió los pies de Jesús en casa de un fariseo (Luc. VII, 36-50).
4. La mujer adúltera, llevada por los escribas y fariseos, con intención de apedrearla, a Jesús, mientras predicaba en el Templo, y que la perdona (Ioann. VIII, 1-11).

Edificar la Iglesia Doméstica - Conferencia en Roma de Mons. Juan Antonio Reig Pla

EDIFICAR LA IGLESIA DOMÉSTICA.

PRÁCTICAS FAMILIARES
PARA HABITAR EN LA IGLESIA

JUAN ANTONIO REIG PLA
OBISPO DE ALCALÁ DE HENARES

VICEPRESIDENTE DEL PONTIFICIO
INSTITUTO JUAN PABLO II
PARA ESTUDIOS SOBRE
 EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(SECCIÓN ESPAÑOLA)

ROMA, 28 DE JUNIO DE 2017
 
ÍNDICE

- Edificar la casa
- Edificar requiere de fe
- Madurar la propia identidad
- Ser una sola carne
- El amor que promete una vida
- Ser más como introducción en una cultura
- La oración en familia
- El perdón
- La fiesta, el domingo y el Año Litúrgico
- El camino de la belleza como práctica familiar
- Edificar el hogar de la misericordia

¿Es la Iglesia habitable? (1) Es una pregunta que muchos se hacen ante el rechazo que les causa una institución que se presenta como poco adecuada al estilo actual de vida. Para muchos la Iglesia y lo religioso adquiere la imagen del museo, que sirve para admirar la belleza de unos objetos inspirados, pero que ninguno imagina como su propia casa. Todo es para contemplar, nada se puede tocar ni cambiar de puesto. Sirve para sentirse en paz, pero no para responder a las preguntas inquietantes que ofrece el futuro.

La pregunta inicial en todo caso nace desde una desafección eclesial extendida en grandes sectores de la sociedad en un proceso creciente y dirigido en gran medida a la propuesta moral cristiana. Al tomarla como una propuesta ajena entre otras muchas se siente una mayor incomodidad al escucharla. En verdad lo que está en juego es la “habitabilidad”: encontrar en ella un espacio donde vivir. Este es el problema por encima de la racionalidad de la fe que fue en cambio lo que, en otro tiempo, hacía más difícil admitir la propuesta cristiana (2) . La cuestión tiene que ver entonces con el modo de vivir con un contenido moral indudable.

No podemos dejar de tomar en serio la radicalidad de la pregunta, pero como es natural, desde una perspectiva más grande que el tono reivindicativo con el que se suele formular. En el ámbito público en el que se formula aquello que implícitamente se pide es que la Iglesia sería más habitable si adaptara su doctrina y moral a las claves más usuales en la sociedad, aquellas por las que las personas sienten la vida más agradable. Es una propuesta miope. Lo erróneo de la misma consiste en no captar que, precisamente, uno de los obstáculos mayores para la vida buena es buscar en primer lugar lo que agrada. Esto no es nunca un principio de habitabilidad, sino solo de agradabilidad. Ya lo vio el mismo Epicuro el cual, con su teoría del “jardín”, planteaba la habitabilidad más como protección del mal que como vida agradable. La simple adaptación a las condiciones ambientales no crea habitabilidad en el hombre, éste habita en el mundo cuando comprende sus exigencias internas y la creatividad propia, no cuando mira simplemente el exterior. Una choza, el fuego, el templo, los referentes para la habitabilidad, son creaciones humanas no una imitación. El hombre ha sido capaz de vivir en todos los ambientes del globo porque siempre ha construido algo y nunca se ha contentado solo en adaptarse. La Iglesia no es más habitable por presentarse más atractiva, sino por ofrecer una vida buena plena, donde otros ofrecen simplemente sentirse bien. Es la diferencia entre una casa y un hotel. En este último todo son servicios que el huésped paga porque no cuenta con nada propio. Todos aceptan la Iglesia como pieza de visita, incluso como marco para un evento, pero habitar es considerarla “suya” como una casa llena de vida.

viernes, 21 de julio de 2017

"San Lorenzo de Brindis cultivó una vida espiritual de fervor excepcional, dedicando mucho tiempo a la oración y de modo especial a la celebración de la santa misa" Benedicto XVI

BENEDICTO XVI
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles 23 de marzo de 2011
 
San Lorenzo de Brindis



Queridos hermanos y hermanas:
Recuerdo aún con alegría la acogida festiva que me reservaron en 2008 en Brindis, la ciudad donde nació, en 1559, un insigne doctor de la Iglesia, san Lorenzo de Brindis, nombre que Giulio Cesare Rossi asumió al entrar en la Orden de los capuchinos. Desde la infancia se sintió atraído por la familia de san Francisco de Asís. De hecho, huérfano de padre a los siete años, fue encomendado por su madre a los cuidados de los frailes conventuales de su ciudad. Algunos años después, sin embargo, se trasladó con su madre a Venecia, y precisamente en el Véneto conoció a los capuchinos, quienes en aquel tiempo se habían puesto generosamente al servicio de toda la Iglesia para incrementar la gran reforma espiritual impulsada por el concilio de Trento. En 1575 Lorenzo, con la profesión religiosa, se convirtió en fraile capuchino y en 1582 fue ordenado sacerdote. Ya durante los estudios eclesiásticos mostró las eminentes cualidades intelectuales de las que estaba dotado. Aprendió fácilmente las lenguas antiguas, como el griego, el hebreo y el siriaco, y las modernas, como el francés y el alemán, que se añadían al conocimiento de la lengua italiana y de la latina, que en esa época se hablaba con fluidez entre los eclesiásticos y los hombres de cultura.
Gracias al dominio de tantos idiomas Lorenzo pudo realizar un intenso apostolado entre diversas clases de personas. Predicador eficaz, conocía de modo tan profundo no sólo la Biblia, pero también la literatura rabínica, que los propios rabinos se quedaban asombrados y admirados, y le manifestaban estima y respeto. Teólogo versado en la Sagrada Escritura y en los Padres de la Iglesia, era capaz de ilustrar de modo ejemplar la doctrina católica también a los cristianos que habían adherido a la Reforma, sobre todo en Alemania. Con su exposición clara y serena, mostraba el fundamento bíblico y patrístico de todos los artículos de fe puestos en discusión por Martín Lutero. Entre ellos el primado de san Pedro y de sus sucesores, el origen divino del episcopado, la justificación como transformación interior del hombre y la necesidad de las buenas obras para la salvación. El éxito alcanzado por Lorenzo nos ayuda a comprender que también hoy, al proseguir con gran esperanza el diálogo ecuménico, la confrontación con la Sagrada Escritura, leída en la Tradición de la Iglesia, constituye un elemento irrenunciable y de fundamental importancia, como recordé en la exhortación apostólica Verbum Domini (n. 46).

Síntesis del Catecismo en breves preguntas y respuestas


Síntesis del Catecismo en preguntas
- PRÓLOGO
- PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓNDE FE
- PRIMERA SECCIÓN: "CREO" -"CREEMOS"
- CAP. I: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS
- CAP. II: DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
- CAP. III: LA RESPUESTA DEL HOMBRE A DIOS
- SEGUNDA SECCIÓN: LA PROFESIÓNDE LA FE CRISTIANA
- CAP. I: CREO EN DIOS PADRE
- CAP. II: CREO EN JESUCRISTO, HIJO ÚNICO DE DIOS
- CAP. III: CREO EN EL ESPIRITU SANTO
- SEGUNDA PARTE: LA CELEBRACIÓNDEL MISTERIO CRISTIANO
- PRIMERA SECCIÓN: LA ECONOMÍASACRAMENTAL
- CAP. I: EL MISTERIO PASCUAL EN EL TIEMPO DE LA IGLESIA
- CAP. II: LA CELEBRACIÓNSACRAMENTAL DEL MISTERIO PASCUAL
- SEGUNDA SECCIÓN: LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
- CAP. I: LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓNCRISTIANA
- CAP. II: LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN
- CAP. III: LOS SACRAMENTOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
- CAP. IV: OTRAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS
- TERCERA PARTE: LA VIDA EN CRISTO
- PRIMERA SECCIÓN: LA VOCACIÓNDEL HOMBRE, LA VIDA EN EL ESPÍRITU
- CAP. I: LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA
- CAP. II: LA COMUNIDAD HUMANA
- CAP. III: LA SALVACIÓNDE DIOS: LA LEY Y LA GRACIA
- SEGUNDA SECCIÓN: LOS DIEZ MANDAMIENTOS
- CAP. I: "AMARÁSAL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, CON TODA TU ALMA Y CON TODAS TUS FUERZAS"
- CAP. II: AMARÁSA TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO
- CUARTA PARTE: LA ORACIÓNEN LA VIDA CRISTIANA
- PRIMERA SECCIÓN: LA ORACIÓNEN LA VIDA CRISTIANA
- CAP. I: LA REVELACIÓNDE LA ORACIÓN. LA LLAMADA UNIVERSAL A LA ORACIÓN
- CAP. II: LA TRADICIÓNDE LA ORACIÓN
- CAP. III: LA VIDA DE ORACIÓN
- SEGUNDA SECCIÓN: LA ORACIÓNDEL SEÑOR: "PADRE NUESTRO"

1.- ¿Qué es el catecismo?
Es un don de Dios y de la Iglesia a todos los cristianos y hombres de buena voluntad.
2.- ¿Por qué se llama de la Iglesia universal?
Porque vale para todos los fieles católicos en cualquier parte del mundo.

PRÓLOGO
3.- ¿De qué trata el catecismo?
De cuatro cosas (13).
4.- ¿Cuáles son?
Primera, lo que debemos creer o el credo; segunda, lo que debemos celebrar o la liturgia; tercera, cómo debemos vivir o los mandamientos; y cuarta, cómo debemos orar o el padrenuestro.

PRIMERA PARTE: LA PROFESIÓNDE FE
PRIMERA SECCIÓN: "CREO" -"CREEMOS"
CAPÍTULO PRIMERO: EL HOMBRE ES "CAPAZ" DE DIOS
5.- ¿Qué significa creer?
Creer es la respuesta del hombre a Dios que se revela y se entrega a él(26).
6.- ¿Por qué el hombre puede responder a Dios?
Porque el hombre es un ser religioso por naturaleza y vocación(44).
7.- ¿Qué quiere decir que es religioso?
Que el hombre está hecho para vivir en amistad con Dios, en quien encuentra su felicidad (45).
8.- ¿Qué quiere decir por naturaleza?
Que el hombre puede conocer a Dios por la luz natural de la razón(36).
9.- ¿Qué quiere decir por vocación?
Que el hombre es llamado por Dios para que le conozca y le ame (27).
10.- ¿Podemos los hombres hablar de Dios?
Sí, podemos, por medio de nuestro lenguaje humano, por muy imperfecto que sea (48).
11.- ¿Por qué los cristianos debemos hablar de Dios?
Porque sin Dios, la vida del hombre no tiene sentido (49).

CAPÍTULO SEGUNDO: DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE

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