lunes, 29 de mayo de 2017

Fuera de la Iglesia tienen que respetar que la Iglesia no es una organización política o hecha por el hombre, sino que es el Cuerpo de Cristo - Cardenal Gerhard Ludwig Müller

Entrevista concedida por el
Cardenal  Gerhard Ludwig Müller
a Raymond Arroyo para EWTN
grabada en Estados Unidos el 12 de mayo de 2017


ARROYO: Quiero comenzar con su libro, “The Cardinal Müller Report”, que tiene una vaga referencia al de su predecesor, “Cardinal Ratzinger Report”, de hace muchos años. Se centra en la esperanza y las diversas dimensiones de la esperanza en toda la Iglesia, el mundo, la familia. ¿Dónde hay más carencia de esperanza, en su opinión, y cómo la gente la echa de menos?
MÜLLER: Bueno, el título no es sólo una vaga referencia, sino un vínculo directamente buscado, porque él habló en el informe sobre la fe, y tenemos otra virtud teologal que es la esperanza muy vinculada con la fe y el amor y nosotros conocemos y recordamos la gran encíclica de Benedicto, Deus Caritas Est, Dios es Amor. Y, por lo tanto, en nuestro tiempo lo que creemos que necesitamos es esperanza, tener orientación para este corto tiempo de nuestra vida terrenal. Pero estamos esperando una larga vida, la eternidad, porque estamos creados para la comunión con Dios en el amor. Y, por lo tanto, no podemos restringir nuestra existencia solamente a los esfuerzos en este mundo.
ARROYO: Usted ha hablado extensamente sobre el terrorismo islámico, terrorismo islámico radical que usted llama, del mismo modo que lo llama el presidente Trump. ¿Cuál es el papel de la Iglesia hoy en la lucha contra el terrorismo islámico radical? ¿Puede realizar una oposición teológica? ¿Presentar una visión diferente? ¿Cuál es su opinión?
MÜLLER: Creo que la tarea de los estados y la comunión de los estados es diferente de la de la Iglesia. La Iglesia es el cuerpo de Jesucristo. Es una representación, una revelación de la encarnación de Dios y, por lo tanto, debemos entrar en la discusión con las autoridades islámicas sobre la contradicción de Dios con el amor y este terrorismo que se perpetra en el nombre de Dios … por lo tanto, es una contradicción interna entre esta violencia, violencia destructiva contra los seres humanos que son creados a imagen de Dios, y Dios mismo que es Amor Encarnado.
ARROYO: Quiero volver a los asuntos de la Iglesia… Hablemos de Amoris Laetitia, una exhortación que es resultado de dos sínodos que han generado mucha atención. Se han vertido ríos de tinta sobre lo que pretende Amoris Laetitia y lo que significa, particularmente, el octavo capítulo. Y en ella el Papa parece sugerir, y algunos han sugerido, incluso en las Conferencias Episcopales de todo el mundo, que un católico divorciado y “vuelto a casar” civilmente, con el acompañamiento de su pastor, sin nulidad matrimonial, reciba los sacramentos y sea bienvenido en los sacramentos, a pesar del hecho de que, en el tiempo pasado, esto habría sido considerado “vivir en pecado.” ¿Qué opina usted? ¿Es eso posible? ¿Es eso lo que se está avanzando?

MÜLLER: El Papa, al principio o antes de los dos sínodos, habló a menudo de la rehabilitación de la comprensión católica del matrimonio única y exclusivamente entre un hombre y una mujer, porque esa es la voluntad de Dios. Y … las razones principales de los dos sínodos y luego el resultado en Amoris Laetitia eran subrayar la importancia del matrimonio y la familia, especialmente el matrimonio entre bautizados, el matrimonio sacramental.
Es absolutamente imposible que el Papa, como sucesor de San Pedro y vicario de Jesucristo, por la Iglesia universal, presente una doctrina que se opone claramente a las palabras de Jesucristo. Jesucristo es el relator. El Papa y su Magisterio son sólo el intérprete. Y, por lo tanto, la doctrina en relación con la indisolubilidad del matrimonio, del matrimonio sacramental, es absolutamente clara.
El acercamiento del Santo Padre es para ayudar y no perder de vista a todas aquellas personas que, viviendo en esta sociedad secularizada, no entienden plenamente lo que es la vida y el pensamiento cristianos. Él no quiere decir: “O usted acepta todo desde el principio o está absolutamente fuera”. Su pensamiento son todas aquellas personas que no están tan ligadas a la Iglesia y tienen algunas dificultades, debemos guiarlas, como buenos pastores hasta este punto, hasta que puedan aceptar completamente la doctrina cristiana y la vida cristiana y nuestra comprensión.
Y la famosa nota donde se dice aquí, en algunos casos hay posibilidad de acceso a los sacramentos de la penitencia y de la Santa Comunión. ¿Qué es el sacramento de la penitencia? En el caso de un pecado mortal, contra los Diez Mandamientos u otros mandamientos de Dios, de la cuenta de Dios contra el amor, primero necesitas la conversión. La conversión interna del corazón, la penitencia y … debes tener la clara voluntad de no pecar en cuanto tengas la próxima oportunidad. Y luego está el caso de que ellos estén dispuestos a vivir como hermano y hermana, pero no es posible vivir con dos esposas legales, con una con matrimonio sacramental, con la otra sólo civilmente. No es posible porque no aceptamos la poligamia.
ARROYO: Para ser claros, muchos están interpretando esto y muchos tienen un no doctrinal pero pastoral nulidad. Así que al estar pastoralmente abiertos a estas personas, de alguna manera puedes evitar la nulidad y aún así acceder al sacramento con tu esposa o marido civil…
MÜLLER: Siempre he criticado esta idea o esta posición de dejar la doctrina tal como es y sobrepasarla con la pastoral, un pensamiento que no es católico, porque para nosotros lo dogmático y lo pastoral es lo mismo.
ARROYO: La práctica es la creencia ….
MÜLLER: … es la creencia. No porque… sería… esta interpretación sería una evidencia revelación de una herejía cristológica… Cristo como la palabra de Dios, la doctrina de la Iglesia y Cristo como el buen pastor son la misma persona. (risas)
ARROYO: Exactamente…
MÜLLER: No se puede separar … distinguir entre Jesucristo como maestro de la Palabra… y el buen pastor que dio su vida. Y algunas de esas personas que se presentan a sí mismas como consejeras del Papa y que dicen que en la teología pastoral que a veces dos y dos pueden ser cinco… Eso no es posible porque tenemos teología.

ARROYO: Dado todo eso, su Eminencia, según todo lo que ha dicho, que legítimamente está dentro de un contexto tanto doctrinal como histórico, ¿le preocupa que tantas conferencias episcopales estén en desacuerdo con su interpretación de Amoris Laetitia? Sus hermanos alemanes están diciendo, “Ustedes pueden comulgar sin una nulidad”. Los obispos malteses están diciendo cosas similares. Y los canadienses y los estadounidenses van en una dirección diferente. ¿No le parece un catolicismo protestante?
MÜLLER: No es bueno que las conferencias episcopales estén interpretando oficialmente al Papa. Eso no es católico. Tenemos este documento del Papa y debe leerse en el contexto de la tradición católica completa. No tenemos dos Magisterios, uno del Papa y otro de los obispos. Pienso que es un malentendido, un malentendido malo que hace daño, podría hacer daño a la Iglesia Católica.
ARROYO: ¿Por qué cree que Amoris Laetitia ha sido tan… era un documento destinado, creo yo, a reunir a todos en torno a la centralidad del matrimonio y la familia, y sin embargo ha causado tal división global. Me refiero al propio Papa, cuando aprueba la interpretación de los obispos argentinos, que parece dar credibilidad y peso al absoluto opuesto de lo que está usted interpreta… de la interpretación que está usted haciendo: Que no se puede cambiar esto y que nada ha cambiado y que no hay posibilidad de esto. El Papa parece dar una preferencia a los argentinos que dicen que hay un camino nuevo…
MÜLLER: No tengo muy claro todas esas acciones, los obispos interpretan al Papa, el Papa interpreta a los obispos. Y, tenemos algunas reglas sobre cómo actuar en la Iglesia. Tenemos sínodos, nos reunimos y luego el Papa hace un resumen y con su autoridad papal da su explicación o escribe los documentos y después de haber terminado, no con interpretación de la interpretación; Eso no es bueno para la Iglesia. Y digo esto como teólogo católico.
ARROYO: ¿Qué opina de las Dubía que presentaron esos cinco cardenales? ¿Debería el Papa responder a la Dubia, sólo para cerrar el asunto? ¿De una vez por todas, usar su autoridad papal para silenciar todas estas voces e interpretaciones diferentes? ¿Es hora de hacer eso en su opinión?

MÜLLER: Bueno, una cosa es el contenido de esta Dubia, preguntas legítimas al Papa. Y otra cosa es que esto se hizo público, y hubo una discusión pública y tensiones entre el Papa… el Papa y algunos cardenales que no es bueno en nuestro mundo de los medios de comunicación. Nuestros enemigos se alegran de que pase esto en la Iglesia… de ver en la Iglesia en cierta confusión. Como Prefecto dije que dogmáticamente y doctrinalmente Amoris Laetitia está muy bien. Los malentendidos de los dos lados son… tiene que ver con la visión ideológica de las cosas y los prejuicios. Y algunos entraron en el Sínodo con este planteamiento: “debemos luchar por nuestras ideas”. Y habían discutido demasiado… demasiado ideológicamente.
Debemos tener también la responsabilidad de mantener la unidad de la Iglesia. Y no es bueno hacer presión solo, o entrar como una olla a presión con nuestras ideas propias en el Sínodo. Y hay un problema que la Iglesia tiene en el mundo de hoy: que tenemos dos alas, alas ideológicas, extremos y todo el mundo quiere ganar ¿no? la batalla contra el otro, pero tenemos una revelación que viene de Dios: la Revelación, la palabra de Dios, que unifica a los creyentes. Y no es nuestra tarea unificar, de una manera totalitaria: “todo el mundo debe pensar como yo”, porque el pensamiento de otra persona no es importante para mi salvación. Sólo la palabra de Dios puede unificar a la Iglesia y salvar a todos.
ARROYO: Usted menciona el Sínodo y este principio de sinodalidad que ha surgido en los últimos años, particularmente con el Papa Francisco: lo menciona usted en su libro. Háblame del principio de la sinodalidad. ¿Se siente cómodo con eso y cómo encaja en la trayectoria y la tradición de la Iglesia?
MÜLLER: El principio de la sinodalidad es el principio de la responsabilidad común. No podemos decir que tengamos una parte pasiva de la Iglesia, como los laicos, y que los obispos tienen la parte activa. Tenemos una responsabilidad común. Tenemos el sacerdocio común de todos. Todos somos profetas. Tenemos la responsabilidad de transmitir los comienzos del Evangelio, las familias, todas las instituciones católicas, los colegios católicos, las universidades y Cáritas. Tenemos una responsabilidad común, pero no como la Iglesia Protestante, sino que todos tienen una responsabilidad pero los obispos y el Papa tienen una responsabilidad especial.
ARROYO: Hablemos de los laicos que toman decisiones. Hubo mucha agitación…un grupo de personas que querían que el Papa permitiera a las mujeres ser sacerdotes. Abrió un estudio, una comisión. ¿Cuándo espera que concluya la labor de esa comisión, y dónde piensa que esto conducirá en la Iglesia?
MÜLLER: El Papa no habló de las mujeres diaconisas en el triple y único sacramento del orden sacerdotal, sino que dijo que esta comisión debe hacer una recopilación de todos los estudios sobre las “diaconisas” o las mujeres diáconos en la antigüedad. En algunas partes de la antigua Iglesia había mujeres y viudas que ayudaban en casos de bautismo y de mujeres y en la caridad, las “diaconisas” ayudaban y tenían el título de “diaconisas”. Pero tenemos tantos documentos… yo mismo hice una gran colección de todos estos documentos… 400 páginas… traducido todo de griego y latín …
ARROYO: ¿Y cuál es su opinión? ¿Tenían órdenes sagradas o no?
MÜLLER: No. Imposible. No saldrá esa conclusión. De todos modos, no es necesario. Tenemos hoy más mujeres en posiciones responsables que tienen más responsabilidad… están en  una posición más alta que las antiguas “diaconisas”.
ARROYO: Eminencia, yo estaba con un periodista, un muy respetado periodista de televisión hace unas semanas. Estábamos en un plató. Él no es católico y se volvió hacia mí y dijo: “estoy tan exaltado que el Papa está abriendo ahora la posibilidad de mujeres diaconisas, mujeres diáconos. Este es un gran paso hacia las mujeres sacerdotes”. ¿Por qué la comisión si, como usted dice, no es posible… no hay nada en la historia de la Iglesia o la documentación para apoyar esto? ¿Por qué autorizar la comisión y con ello dejar que se cree una especie de confusión de que hay una posibilidad?
MÜLLER: El Papa Francisco negó la posibilidad de mujeres diaconisas, pero dijo que podíamos estudiar los documentos antiguos para tener alguna inspiración, para promover el compromiso de las mujeres en la Iglesia de hoy. Algunos cargos, que no son cargos sacramentales, tenemos tantas (muchas) mujeres, mujeres católicas, mujeres importantes y famosas que están a cargo como profesores de fisiología y en otros casos directoras de escuelas…
ARROYO: Canales de televisión …
MÜLLER: …maestros, y todo esto (risas) … y toda esta responsabilidad que tenemos todos para con el mundo. Pero también creo que la gente fuera de la Iglesia no entiende la misión de la Iglesia. Ellos piensan que la Iglesia es una organización como cualquier otra y tenemos que promover en un sentido generalmente abstracto la emancipación de las mujeres, pero eso no tiene nada que ver con esto, no es un ejemplo para la emancipación general de las mujeres. Fuera de la Iglesia tienen que respetar que la Iglesia no es una organización política o hecha por el hombre, sino que es el Cuerpo de Cristo. Es el Pueblo de Dios, el Templo del Espíritu Santo. Tiene un carácter absolutamente diferente de todas las organizaciones humanas.
ARROYO: Usted menciona la organización y que algunos han sido perturbados por la presencia en algunas Academias y Pontificias Comisiones, porque en los últimos días se ha invitado a estas Comisiones a personas como Paul Ehrlich, que escribió un libro llamado “La bomba de población” que básicamente pide el exterminio de personas para ayudar al planeta. O Stephen Hawking, que dijo que deberíamos dejar el planeta, que los seres humanos necesitan salir. ¿Están ustedes confundidos…no están perturbados en absoluto por la presencia de estas personas que hacen que parezca que la Iglesia está abrazando sus ideas por su presencia? ¿Eso es lo que está pasando?
MÜLLER: Creo que estas personas podrán ser muy buenos científicos, pero antropológicamente tienen algunas carencias… algunas carencias profundas. Y, siempre debemos respetar la ley natural, la moral natural, que es común y la dignidad del hombre que es la base de nuestra vida juntos, y no sólo la realización de algunas ideas, ¿no? La población, la superpoblación del mundo podrá ser un problema, pero no podemos resolver el problema con el asesinato de la mitad de la humanidad. No podemos tirar una bomba atómica… porque somos muchos y la mitad debe morir… y no podemos decir que sólo nuestro estilo de vida del mundo occidental es decisivo y estas personas que viven en África y Asia son personas de segundo grado. Todas las personas somos iguales y todos tienen derecho a la vida.
ARROYO: Entonces, ¿le preocupa que al invitar a estas personas que sostienen y han avanzado estas ideas durante muchos años estemos elevando o dando credibilidad moral o apoyo, de alguna manera, a esas mismas nociones?
MÜLLER: Podría ser peligroso… podría ser el peligro. Pero, debemos evitar el peligro y debemos ser muy claros y creo que el Papa Francisco fue muy claro en contra de la ideología de género, contra el trans-humanismo…, y creo que por lo que conozco al Papa Francisco como persona, no sólo como Papa, quiere impresionar y no excluir a estas personas, que deben aprender un poco de nuestra buena antropología, que tendrían más respeto por la vida humana. Y el problema de este pueblo agnóstico es que entienden sólo a las otras personas como objetos … objetos de la ciencia, de la investigación, y no como sujetos.
ARROYO: Así que usted ve esto como el objetivo al que quiere llegar el Papa Francisco, la encarnación de sus ideas, salir a las periferias de la sociedad, incluyendo …
MÜLLER: Sí …
ARROYO: …la ciencia y las artes y estas áreas, con personas que, a veces, pueden estar en desacuerdo con la Iglesia. ¿Ves esto como una mano casi evangélica que se les ofrece?
MÜLLER: Y en otros pontificados nos acusaron de ser exclusivos y de no estar en contacto con las ciencias y con otros grupos ideológicos. Estaba un poco separado de esto, de otros grupos y movimientos, pero creo que el Papa tiene este plan que la Iglesia Católica no es sólo un punto de vista, un punto de vista correcto, sino que también debemos comunicar nuestra visión del mundo.
ARROYO: Cuando le oigo hablando del Papa Francisco pensaba que tenía una posición tan singular en la que ha servido y conocido muy bien al Papa Benedicto y ahora al Papa Francisco. Ha servido bajo ambos y ha conocido a los dos. Dígame las similitudes y diferencias de ellos… en un nivel personal. La forma en la que interactúan con usted, y lo que ha aprendido de cada uno de ellos.
MÜLLER: A nivel personal, no quiero hablar demasiado …
ARROYO: No, no me refería a eso. Sólo estaba preguntado… ¿hay diferentes enfoques e interacciones con usted de uno a otro? Algunos son más directos, quieren hablar, quieren tener más conversación, otros quizás prefieren las comunicaciones escritas y no les ves tanto, a eso es a lo que me refería.
MÜLLER: No, su contacto institucionalizado, no es sólo un contacto privado para tomar café y hablar sobre esto y estos temas… pero tenemos nuestras tareas especiales. Tenemos una oficina doctrinal para esta cuestión doctrinal de la preparación de los documentos y los estamos preparando y luego llevarlos al Santo Padre, que los aprueba o no. Y las decisiones que tenemos que tomar en casos disciplinarios, casos matrimoniales, en este contacto oficial no tenemos contacto privado, sino que es un contacto institucional.
ARROYO: Hubo una historia que surgió en Navidad y habló de tres sacerdotes que trabajaron en su oficina en la Congregación para la Doctrina de la Fe y la historiaera que fueron despedidos sumariamente. El Papa los eligió y dijo que no quería que siguieran adelante y que usted puso una cierta resistencia. ¿Esa historia es verdadera? ¿Sucedió eso?
MÜLLER: Es cierto que estoy a favor de un mejor trato de nuestros funcionarios en la Santa Sede porque no sólo podemos hablar de la doctrina social sino que también debemos respetarla, y el propio Papa dijo que tenemos algunos comportamientos de las viejas cortes, y estoy absolutamente en contra de este tratamiento y creo que sólo podemos despedir a personas si se equivocan y los criterios para nuestros colaboradores en nuestra Congregación deben ser la ortodoxia y la integridad de la vida moral y sacerdotal y la competencia en la materia y otros “Criterios”: deben hablar italiano o necesitamos personas de diferentes idiomas y culturas. Esa fue mi posición.
ARROYO: Eran hombres…
MÜLLER: Permítame aclarar que no soy un hombre de la corte.
ARROYO: Sí, eran hombres de verdadera competencia, según me dicen…
MÜLLER: Sí … sí … como antiguo profesor alemán, hemos sido claros.
ARROYO: Ese fue el informe. Que usted estaba muy preocupado por ellos… los tres de ellos. Dígame qué tan cerca estamos de la reconciliación canónica con la Compañía de San Pío X. Sé que había una declaración doctrinal escrita que tienen que afirmar. ¿Donde nos encontramos ahora?
MÜLLER: Necesita tiempo. Lo que necesitamos es una reconciliación más profunda, no sólo la firma de un documento porque la doctrina de la Iglesia es muy clara de que lo que es necesario para la plena comunión con la Iglesia Católica, no tenemos velocidades diferentes, no es posible. Todo el que quiere ser católico tiene que aceptar el credo católico y los Concilios y aceptar los siete sacramentos y otras doctrinas y tiene que aceptar la comunión jerárquica con el obispo local y la comunidad de todos los obispos y el Santo Padre que tenemos.
Aquí necesitamos una reconciliación más profunda. Deben tener un acercamiento más profundo, sujetando el corazón a la plena comunión de la Iglesia. Algunos de ellos están pensando que son los católicos “correctos” como lo habían sido desde 1962 y el resto es todo abuso. Y eso es imposible de decir. Hay abusos litúrgicos y muchos errores en la esfera dogmática, pero debemos superar estos errores y abusos y no justificar su propia separación, el separatismo de la Iglesia. Y perteneciendo a la liturgia siempre la creencia católica de que el Papa o los sínodos locales y otros ritos tienen el derecho y también el deber de reorganizar las formas externas de la liturgia. La sustancia de la liturgia es dada por la revelación y no puede ser cambiada.
ARROYO: ¿Compartes la crítica del Cardenal Sarah de que hoy tenemos una crisis litúrgica y esa forma más reverente, particularmente la Forma Extraordinaria, presentada por el Papa Benedicto, es algo importante que el resto de la Iglesia debe reconocer y abrazar?
MÜLLER: Sí, tenemos una crisis litúrgica pero no comienza con el Concilio Vaticano II. Romano Guardini dijo en 1948 en Mainz en mi ciudad que la gente moderna tiene, con la tecnología y todos los que tienen grandes dificultades con el misterio, el misterio para el contacto con Dios y tienen una comprensión más funcional de la liturgia, más para el entretenimiento religioso y debemos llegar a este punto para comprender el misterio de Dios, lo sagrado. Ese es el problema, pero no podemos hacerlo sólo con el intercambio exterior, con la forma exterior. Sabemos también que en la antigua forma de la liturgia, también era posible celebrar en una rutina…
ARROYO: De manera separada…
MÜLLER: … celebrar en diez minutos la liturgia. ¿Qué tiene esto que ver con el sentimiento del misterio de Dios, con la presencia de Jesucristo, depende de la actitud interior y entendimiento que tengas.
ARROYO: Mi última pregunta, Su Eminencia, y gracias por todo el tiempo. ¿Cuál es la parte más difícil de esta posición que usted tiene hoy como hombre, personalmente?
MÜLLER: Nuestra Congregación tiene este objetivo, esta tarea, de promover la Fe en todo el mundo y en toda la Iglesia y también defender la Fe, pero también tenemos los casos disciplinarios y los casos matrimoniales y el privilegio Paulino y el Petrino. Tenemos que preparar las decisiones del Papa y ese es nuestro trabajo, pero lo importante hoy es ayudar a superar el secularismo, el agnosticismo, la vida sin Dios porque tenemos tanta gente en nuestro mundo occidental que sale de las tradiciones cristianas, que piensan que nuestra fe católica o fe cristiana está muy retirada y atrasada en los viejos tiempos, que no estamos al día … prejuicios… pero creo que nuestra convicción es que precisamente desde el Evangelio tenemos las respuestas a las grandes preguntas de hoy.
ARROYO: Hablando de todo eso, de los casos clericales que conozco, de los casos matrimoniales, de estos grandes temas doctrinales que ahora se han convertido en cosas de periódicos de primera plana. ¿El peso de eso le afecta personalmente? Quiero decir, ¿siente el peso de esa oficina?
MÜLLER: Sin duda siento el peso y la responsabilidad, pero la responsabilidad del Papa es mayor.
ARROYO: ¿Y cómo lidia con eso?
MÜLLER: Quiero ayudarle con nuestra Fe y vida espiritual también, con nuestras visiones y experiencias intelectuales de la historia de la Iglesia y no somos pelagianos … con la ayuda de la Gracia podemos enfrentar todas estas cuestiones.
ARROYO: Eminencia, gracias de nuevo.
MÜLLER: Muchas gracias.


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