lunes, 14 de mayo de 2018

Ante el 50° aniversario de la Humanae vitae - Obispos de Kasajstan

Carta pastoral
con motivo del 50º aniversario
de la encíclica Humanae vitae
Obispos de Kasajstan



¡Alabado sea Jesucristo! ¡Queridos hermanos y hermanas en Cristo! El presente año está marcado por el memorable evento del 50ºaniversario de la encíclica Humanae vitae, con la cual el Beato Pablo VI ha confirmado la doctrina del Magisterio constante de la Iglesia con respecto a la trasmisión de la vida humana. Los Obispos y los Ordinarios del Kazajistán quieren aprovechar la ocasión propicia para honrar la memoria y la perenne importancia de esta encíclica.

Durante la última reunión de todos nuestros sacerdotes y hermanas religiosas en Almaty se han efectuado amplios debates sobre el tema de la preparación de los jóvenes al sacramento del matrimonio. Se presentó la propuesta de transmitir a los jóvenes las verdades más importantes del Magisterio de la Iglesia relativas al matrimonio cristiano y a la santidad de la vida humana desde el momento de su concepción.

Proclamamos con la voz del Magisterio de la Iglesia, como la podemos percibir en la encíclica Humanae vitae y en otros documentos de los Pontífices Romanos, las siguientes verdades exigentes del “yugo suave y de la carga liviana” (Mt 11, 30) de Cristo:

• “La Iglesia, sin embargo, al exigir que los hombres observen las normas de la ley natural interpretada por su constante doctrina, enseña que cualquier acto matrimonial debe quedar abierto a la transmisión de la vida” (Pablo VI, Encíclica Humanae vitae, 11).

sábado, 12 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 38 - Rebañito - San Manuel González García


...REBAÑITO...
(Lc 12,32)



Ahí tienes, María, que vienes a echar conmigo este rato de Sagrario, una palabra en la que jamás tal vez has parado mientes y que es palabra iluminadora.
¡Esclarece tantos misterios y responde tan satisfactoriamente a tantas preguntas al parecer incontestables!

Los pocos amigos de Jesús
¡Cuántas veces al pasar conmigo un rato de adoración y compañía en mis Sagrarios abandonados o al encontrarte en medio de reuniones o en lugares en que ni se me nombra ni se me tiene en cuenta para nada, has exclamado entre abatida y desorientada: ¡qué pocos somos, Señor, qué pocos somos los tuyos!
¿Verdad que choca contra tu razón y contra la lógica y contra el orden y aparentemente contra la fe, el que estén en minoría y a las veces bien insignificante, los de verdad servidores míos?
Si soy la Verdad por esencia y sin Mí no tienen los hombres más que tinieblas y vicios, si soy el único Salvador y Redentor verdadero y el iluminador indeficiente y el invencible sostén de todos los débiles y el invicto Vencedor de todas las tiranías y explotaciones inicuas, si soy el Jesús de los Profetas, del Evangelio y de la historia, si Yo soy Yo, ¿no es de verdad chocante e inexplicable hasta el misterio que sean tan pocos los hombres que me conocen, y menos, mucho menos aun, los que me aman y sirven?

Y, ¡qué pocos!

viernes, 11 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 37 - Si os digo la verdad - San Manuel González García


SI OS DIGO LA VERDAD…
(Jn 8,46)



Solos aquí en el Sagrario Yo, tu Jesús, y tú, mi María, y en la intimidad de estas mis confidencias quiero depositar una queja que mi Corazón tiene con no pocos de los que me sirven y andan conmigo.

El Evangelio poco tenido en cuenta
¡Hacen tan poco caso de mi Evangelio!
Lo leen, es verdad; lo creen, algunos hasta lo meditan, pero... te repito, ¡hacen tan poco caso de lo que leen, creen y meditan!
Unas veces salen con que aquello que digo o hago es sólo para que se lo apliquen los pecadores empedernidos o las almas de elección; otras, con que aquello es bueno y hacedero de vía extraordinaria, pero no ordinaria; ora que aquellos hombres y aquellos tiempos eran otros hombres y otros tiempos; ora me ponen tan lejos en tiempo y en distancia, que lo cierto es que, porque unos no se tienen por tan malos o tan buenos, porque otros no se crean llamados a vías extraordinarias y porque casi ninguno vive persuadido de que sigo viviendo y siendo el mismo en el Sagrario, mi Evangelio no acaba de entrar en la vida y en la piedad de muchos hijos míos.
¿Te extraña esta mi queja? ¿No habías parado mientes en esa falta de Evangelio, no ya de los impíos, como es natural, ni aun de los cristianos indiferentes, sino de las almas piadosas?
Pues tan justa es mi queja como cierto el motivo que la produce.

Lo conocido que debiera ser

jueves, 10 de mayo de 2018

San Juan de Ávila , Doctor de la Iglesia - Benedicto XVI


CARTA APOSTÓLICA
San Juan de Ávila, sacerdote diocesano,
proclamado Doctor de la Iglesia universal
BENEDICTO PP. XVI
Ad perpetuam rei memoriam


1. Caritas Christi urget nos (2 Co 5, 14). El amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, es la clave de la experiencia personal y de la doctrina del Santo Maestro Juan de Ávila, un «predicador evangélico», anclado siempre en la Sagrada Escritura, apasionado por la verdad y referente cualificado para la «Nueva Evangelización».

La primacía de la gracia que impulsa al buen obrar, la promoción de una espiritualidad de la confianza y la llamada universal a la santidad vivida como respuesta al amor de Dios, son puntos centrales de la enseñanza de este presbítero diocesano que dedicó su vida al ejercicio de su ministerio sacerdotal.

El 4 de marzo de 1538, el Papa Pablo III expidió la Bula Altitudo Divinae Providentiae, dirigida a Juan de Ávila, autorizándole la fundación de la Universidad de Baeza (Jaén), en la que lo define como «praedicatorem insignem Verbi Dei». El 14 de marzo de 1565 Pío iv expedía una Bula confirmatoria de las facultades concedidas a dicha Universidad en 1538, en la que le califica como «Magistrum in theologia et verbi Dei praedicatorem insignem» (cf. Biatiensis Universitas, 1968). Sus contemporáneos no dudaban en llamarlo «Maestro», título con el que figura desde 1538, y el Papa Pablo VI, en la homilía de su canonización, el 31 de mayo de 1970, resaltó su figura y doctrina sacerdotal excelsa, lo propuso como modelo de predicación y de dirección de almas, lo calificó de paladín de la reforma eclesiástica y destacó su continuada influencia histórica hasta la actualidad.

La cuestión del aborto: sus facetas - Mons. Héctor Aguer


En estos días en que se debate en el Congreso de la Nación un posible proyecto de despenalización del aborto que amplía las causales vigentes que ya lo permiten, arrecia en los medios de comunicación y en las redes sociales una campaña para justificar lo que el Concilio Vaticano II llamó “crimen abominable”.
               
En ese contexto los alumnos de nuestros colegios pueden quedar confundidos y aun algunos manifiestan su apoyo a esa posición equivocada y dañosa.

Por eso, les pido que arbitren los medios necesarios para que todos los jóvenes sean instruidos sobre el tema con claridad, delicadeza y prudencia, según la enseñanza de la Iglesia.

Como ayuda les envío un escrito de mi autoría que puede ser útil a profesores y maestros para exponer la verdad según la edad y grado de comprensión de los alumnos.

Además, les pido que inviten a las familias a participar de la Marcha por la Vida que se realizará en Buenos Aires, desde Plaza de Mayo hasta Congreso, el domingo 20 de mayo, a las 15 hs. De ser posible, faciliten la participación disponiendo los medios de transporte.



El escrito que menciona el prelado platense es el siguiente: 

La cuestión del aborto: sus facetas
1. La primera afirmación que es preciso hacer, o  eventualmente discutir en el nivel que corresponde, es de carácter científico. Lo formulo en estos términos: el fruto de la concepción, es decir, cuando la cabeza del espermatozoide ya ha penetrado en el núcleo del óvulo, es un ser humano; la unión de los gametos produce una persona humana, aún antes de la anidación,  cinco o seis días después, a partir de la cual se seguirá su desarrollo en el nido que es el seno materno. Es una nueva criatura, un ser nuevo se ha hecho presente. Los estudios de genética y de embriología cumplidos durante el siglo XX -pienso singularmente en el aporte decisivo del candidato al premio Nobel Jerôme Lejeune- no parecen dejar lugar a dudas. A este propósito hay que despejar la equívoca postura de quienes sostienen que la mujer es dueña de su cuerpo. Lo es, sin duda, pero el fruto de su concepción no es una parte o un apéndice de su cuerpo, sino otro ser humano con otro ADN, es ya desde el inicio XX o XY, varón o mujer; por lo tanto no tiene derecho a eliminarlo, ni ella ni nadie. Al contrario, debe ser protegido y cuidado para que llegue a ver la luz del sol, gozar de la libertad y llegar a la meta de su plena realización. En mi opinión, es el conocimiento del genoma humano el primer apoyo para rechazar una legislación que, al despenalizar el aborto lo declara inocuo, una conducta protegida por la ley; en una decisión semejante se viola una certeza científica. Llaman la atención declaraciones recientes del Ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación; su postura atrasa casi un siglo, y podría ser emparentada con ideologías que han producido consecuencias funestas.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 36 - Y los otros nueve ¿En dónde están? - San Manuel González García


Y LOS OTROS NUEVE
¿EN DÓNDE ESTÁN?
(Lc 17,17)


Conoces esa pregunta, ¿verdad? Es la que arrancó a mi Corazón la vuelta de un solo leproso de los diez que milagrosamente curé.
Si te has detenido en saborear esas palabras, habrás conocido que no es una pregunta de curiosidad, que no tuve jamás ni pude tener, ni de ignorancia, que a mis ojos está todo patente, y que más que una pregunta es una queja. Y ¡qué de adentro me salió! Tan de adentro como la compasión que me impulsó a limpiarlos de su horrible mal.

Lo que es un milagro de Jesús
¿Tú sabes lo que son y cómo son mis milagros? ¡Los míos! ¡Los del Testamento Nuevo!
Los hombres los suelen mirar como espléndidas ostentaciones de mi poder; y eso principalmente eran mis milagros del Testamento Antiguo. Pero ahora que Dios se ha hecho hombre para hacer a los hombres Dios, un milagro mío no es sólo poder, y ya lo necesita infinito, es también amor, y si en mis atributos cupieran el más y el menos, te diría que es más amor que poder. Un milagro mío más que explosión de volcán que arrasa, quema y asola, es estallido de beso, que abrasa y no quema; más que torrente de fuerza devastadora, es gota de lágrima que borra, ablanda y limpia; más que fulgor de rayo que deslumbra y ciega, es mirada que rinde y enloquece...
Para tu lenguaje, te diré que, cuando Yo hago un milagro, no se me queda cansada la mano, aunque haya tenido que dar con ella de comer pan milagroso a miles de hambrientos, sino ¡el Corazón! ¡Ése, ése es el que hace mis milagros! Ése es el que si pudiera cansarse se quedaría cansado después de cada milagro.

La amargura del milagro no agradecido

La razón natural y la razón creyente acerca de la vida humana y el aborto - Mons. Pedro Daniel Martínez Perea


Carta pastoral de 
S.E.R. Mons. Pedro Daniel Martínez Perea
Obispo de San Luis 
25 de marzo de 2018 


Mis queridos sacerdotes y fieles de San Luis: 

Me dirijo a Ustedes con motivo de la presentación de un Proyecto de Ley concerniente a la Interrupción Voluntaria del Embarazo que será debatido en estos meses. A través de la presente Carta Pastoral quiero compartir con Ustedes algunas reflexiones al respecto y que puedan servirles para confirmarlos en la verdad de la fe católica.(1)

El argumento propuesto puede ser tratado según dos consideraciones. Desde la razón natural (orden natural; filosofía) y desde la razón creyente (orden sobrenatural; teología). He dividido mi escrito siguiendo estos dos modos. El primero se desarrollará según el mandato del Apóstol san Pedro, quien nos exhorta a “saber dar razones” de nuestra esperanza. En la segunda parte (la razón creyente) intento recordar sumariamente los puntos fundamentales de las enseñanzas de la Iglesia católica acerca de la vida humana y el aborto, en el contexto de la dignidad del hombre creado como ‘imagen y semejanza de Dios’. Finalizaré con las lúcidas y valientes afirmaciones de santa Madre Teresa de Calcuta referidas al aborto, la vida y la paz. 

I. La razón natural
1. La vida humana tiene su inicio en el momento de la fecundación o concepción. 

martes, 8 de mayo de 2018

Si Dios no existe, se derrumban los derechos humanos - Benedicto XVI



Elementos para una discusión sobre el libro de Marcello Pera “La Chiesa, i diritti umani e il distacco da Dio” (La Iglesia, los derechos humanos y el alejamiento de Dios)

texto fechado el 29 de setiembre de 2014

Por Benedicto XVI



El libro representa indudablemente un gran desafío para el pensamiento contemporáneo, y también en particular para la Iglesia y la teología. El hiato entre las afirmaciones de los Papas del siglo XIX y la nueva visión que comienza con la “Pacem in terris” es evidente y se ha debatido mucho sobre ello. Eso está también en el centro de la oposición de Lefèbvre y de sus seguidores contra el Concilio. No me siento en condiciones de dar una respuesta clara a la problemática de su libro, sólo puedo hacer algunas anotaciones que, me parece, podrían ser importantes para una posterior discusión.

1. Sólo gracias a su libro se me ha vuelto claro en qué medida con la “Pacem in terris” comenzó una nueva orientación. Yo era consciente de cuán fuerte fue el efecto de esa encíclica sobre la política italiana: dio un impulso decisivo para la apertura de la Democracia Cristiana hacia la izquierda. Pero no fui consciente de cuál fue el comienzo que ella había representado también respecto a los fundamentos ideales de ese partido. Y, sin embargo, por lo que recuerdo, la cuestión de los derechos humanos adquirió prácticamente un puesto de gran relieve en el Magisterio y en la teología postconciliar sólo con Juan Pablo II.

Tengo la impresión que, en el Papa santo, esto no fue tanto el resultado de una reflexión (que no faltó en él), sino la consecuencia de una experiencia práctica. Contra la pretensión totalitaria del Estado marxista y de la ideología sobre la que se basaba, él vio en la idea de los derechos humanos el arma concreta capaz de poner límites al carácter totalitario del Estado, ofreciendo de este modo el espacio de libertad necesario no sólo para el pensamiento de la persona individual, sino también y sobre todo para la fe de los cristianos y para los derechos de la Iglesia. La imagen secular de los derechos humanos, según la formulación dada a ellos en 1948, le pareció evidentemente que era la fuerza racional que hace frente a la pretensión omniabarcadora, ideológica y práctica del Estado basado en el pensamiento marxista. Y así, como Papa, afirmó el reconocimiento de los derechos humanos como una fuerza reconocida por la razón universal en todo el mundo contra las dictaduras de todo tipo.

lunes, 7 de mayo de 2018

Cosas Católicas 22 - La Carne (El Hombre Viejo)


¿Sabes que tienes un hombre viejo dentro de ti? ¿Estás dispuesto a luchar contra él...hasta matarlo?

La formación sacerdotal en los textos del Concilio Vaticano II según el principio de continuidad con la Tradición de la Iglesia - Mons. Héctor Aguer


S.E.R. Mons. Héctor Aguer
 Arzobispo de La Plata
Lección inaugural
del Curso Académico
del Seminario Mayor San José
7 de marzo de 2018


Por sugerencia del Padre Rector, dedico esta lección inaugural a presentar una visión de conjunto de la formación sacerdotal, en la que se proyectan no sólo mis estudios sino también mi experiencia eclesial, sobre todo los once años vividos como organizador y director del Seminario Diocesano de San Miguel y luego mi continua cercanía, como arzobispo, de este Seminario Mayor San José. Pero es mi propósito centrar la atención en los textos del Concilio Vaticano II, leídos, como varias veces lo ha indicado Benedicto XVI, según el principio hermenéutico de continuidad con la Gran Tradición de la Iglesia.

En mi opinión, la gran Asamblea Ecuménica del siglo XX comprende tres fenómenos, que muchas veces suelen ser confundidos, para daño de su correcta interpretación.

sábado, 5 de mayo de 2018

Conclusiones del congreso El triunfo de la vida y la verdad del amor humano - Mons. Juan Antonio Reig Pla




Conclusiones del Congreso

Las conclusiones básicas del Congreso fueron:

1) El carácter profético de la Encíclica, del Beato Pablo VI, Humanae vitae, su vigencia irreformable y la necesidad de releerla desde la “teología del cuerpo”.

2) La Encíclica Humanae vitae está en consonancia y continuidad con lo expresado en la Gaudium et spes del Concilio Vaticano II, y realiza su explicitación y concreción. El contenido moral presente en la Encíclica exalta el amor humano con sus características y aclara el concepto de paternidad responsable en consonancia «con criterios objetivos tomados de la naturaleza de la persona y de sus actos» (Gaudium et spes, 51).

viernes, 4 de mayo de 2018

Los fundamentos de la moral. A los 25 años de la Veritatis Splendor - Rvdo. Dr. D. Juan José Pérez-Soba


LOS FUNDAMENTOS DE LA MORAL:
 A 25 AÑOS DE LA VERITATIS SPLENDOR
Dr. D. Juan José Pérez-Soba

“El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca” (Mt 7,24). Son las últimas palabras, de Jesucristo en el Sermón de la Montaña de San Mateo que es la carta magna de la moral cristiana. Como dice San Agustín, comentando esta misma frase: “Quien considere pía y sobriamente el Sermón que pronunció nuestro Señor Jesucristo en el monte, tal como leemos en el evangelio según Mateo, creo que encontrará en él todo lo que concierne a las costumbres perfectas, al modo perfecto de la vida cristiana”1.

Por una parte, muestra algo que podría parecer evidente, pero que, en cambio, para muchos ha dejado de serlo, esto es: existe una vida cristiana y Cristo nos la enseña. El cristianismo contiene en sí un modo de vida con unas características propias. El mismo Jesucristo ha querido transmitirlo así de un modo claro y la Iglesia nos lo comunica para formar en nosotros unas convicciones básicas en la moralidad. El hecho de que surjan dudas al respecto viene por tanto de otra fuente, de otras voces que no son las de Cristo. Poder pensar que no existe, o que es simplemente un conjunto de actitudes vagas, es un modo claro de no escuchar sus palabras y fundar la vida sobre arena. La propia evolución que ha tenido el debate sobre la especificidad de la moral cristiana en estos últimos años así nos lo muestra 2, acabó por inanición y por la necesidad de supervivencia 3. Si no existía tal especificidad en relación al obrar concreto, los moralistas nos quedábamos sin trabajo, porque bastaría unos pocos trazos genéricos sobre algunas pretendidas actitudes cristianas para mostrar todo lo cristiano de la moral.

La ciencia a favor de la vida - Acoger la vida humana débil - Europa: Hacia el colapso demográfico y cultural / Dr. D. Nicolás Jouve - Dra. Dª. Mónica López Barahona - Dr. D. Javier Ros




La ciencia a favor de la vida,
Nicolás Jouve,
Catedrático Emérito de Genética
de la Universidad de Alcalá de Henares
Sábado 27 de Enero de 2018

Los partidarios de la instrumentalización de la vida embrionarias o del aborto suelen decir que las tesis pro-vida están inspiradas, exclusivamente, en dogmas religiosos. Incluso consideran que prohibir el aborto sería una imposición religiosa. La realidad es muy distinta y los argumentos científicos a favor de la vida embrionaria o del no nacido durante el embarazo, por supuesto en coincidencia con la idea cristiana del valor de la vida humana, son abundantes, pues aportan los datos sobre cuando comienza la vida de un ser humano y cómo transcurre su desarrollo y solo pueden llevar a la conclusión de que debe ser protegida.

Parece obvio que la Ciencia ha de estar siempre a favor de la vida, y más si se trata de vida humana. Sin embargo, hay científicos que no se pronuncian o callan, y algunos también que en función de determinadas ideologías o formas de pensar, relativizan la especial dignidad y valía del ser humano. Los primeros no merecen ningún comentario como no sea lamentar su falta de valentía para defender la verdad. En cuanto a los que minimizan la vida humana, dándole la espalda a la evidencia científica, puede que lo hagan por alguna de las siguientes posturas: por no valorar de modo especial la vida humana respecto a la de otras especies; por no valorar por igual la vida humana en todas las etapas de su ciclo vital; o por no valorar por igual la vida humana en todas las circunstancias y condiciones de salud física o mental.

jueves, 3 de mayo de 2018

Los métodos naturales de observación de la fertilidad humana y Fidelidada la Humanae Vitae - Dra. Dª. Juncal Martínez Irazusta y D. Fernando García y Dª. Isabel Saiz, esposos


D. Fernando García y Dª. Isabel Saiz, esposos
Fidelidad a la Humanae vitae

Fernando
Queremos dar gracias en primer lugar a D. Juan Antonio por organizar este congreso e invitarnos a participar en él.

Nosotros somos Isabel y Fernando, un matrimonio con cinco niñas que vivimos aquí en Alcalá. Llevamos doce años casados y antes tuvimos un noviazgo largo, de seis años y medio.

De jóvenes nos formamos en la entonces Acción Católica de Cuenca que ahora continúa en Católicos en Acción. Allí recibimos formación sobre el Magisterio de la Iglesia Católica en todo lo referente a estos temas, lo cual acogimos con humildad y obediencia. Como dice la Encíclica Humanae Vitae: Es de vital importancia crear un ambiente propicio para que los jóvenes sean educados en la castidad y el respeto a uno mismo y a los demás, así como que los educadores y sacerdotes sean fieles al magisterio de la Iglesia a la hora de orientar y dar consejos, por ejemplo en el sacramento de la penitencia (cf. HV 22 y 28).

Vivimos el noviazgo con mucha alegría, nos parecía estar en una nube cuando estábamos juntos. Acabamos los estudios universitarios en Madrid y yo aprobé las oposiciones de secundaria en Castilla-La Mancha, por lo que tuve que vivir cuatro años fuera de Madrid y solo nos podíamos ver los fines de semana, y a veces ni eso.

El desafío pastoral y pedagógico después de Amoris Laetitia - Mons. Dr. Livio Melina



Reconstruir el sujeto:
el desafío pastoral y pedagógico
después de Amoris Laetitia

Mons. Dr. Livio Melina

Para el pastor que atiende las almas, como para el teólogo moralista, Amoris Laetitia representa un desafío sin muchos precedentes en la historia reciente de la Iglesia. Desde su publicación, la exhortación apostólica del Papa Francisco ha sido objeto de interpretaciones diametralmente opuestas e incompatibles entre ellas, que han causado gran confusión entre los fieles. No se puede negar que había enormes expectativas alrededor de esta exhortación apostólica, centradas en un punto muy concreto: el de la admisión de los divorciados «que se han vuelto a casar» a los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía.


1. La preocupación de fondo

Es necesario, sin embargo, captar la preocupación de fondo que ha llevado al Papa Francisco a escribir este documento: renovar la pastoral familiar de la Iglesia, para así llegar a todas las familias y, sobre todo, a las que están heridas, para acogerlas, acompañarlas e integrarlas en la vida de la Iglesia. Dicha preocupación se vincula a esa conversión pastoral y a ese «dinamismo de salida misionera» solicitado en la otra exhortación, Evangelii Gaudium (n. 20).

«¿Qué aporta Cristo a la familia?». En el vuelo de vuelta de su viaje a Tierra Santa, el 26 de mayo de 2014, el Papa Francisco expresó con estas palabras la intuición fundamental y la finalidad por las que había iniciado en la Iglesia el largo y articulado camino sinodal, que ha llevado a la publicación de la exhortación apostólica Amoris Laetitia. Por lo tanto, no nos debemos centrar en las problemáticas de casuística moral si queremos ir al corazón de la preocupación pastoral del Santo Padre. Debemos, más bien, enfocar la perspectiva de fondo, sin la cual todo se vuelve borroso. Y la perspectiva fundamental está determinada por la intención de buscar, de nuevo, el mensaje de Jesús acerca de la familia; no sólo para saber algo, sino para abrir un camino de vida mejor, para que llegue a las personas allí donde se encuentren, las impulse a convertirse, a sanar y a caminar hacia la santidad.


2. Una lectura coherente del Magisterio

miércoles, 2 de mayo de 2018

Contra los que consideran al número como prueba de la verdad - San Atanasio



Homilía de San Atanasio contra los que consideran al número como prueba de la verdad o que no juzgan de la verdad sino por el número:

De Dios debemos esperar la fuerza y las luces necesarias para combatir la mentira y el error y a Él recurriremos para obtenerlas. Él es el Dios de la Verdad, Él nos ha sacado del seno del error y de la ilusión, Él nos dice en el fondo del corazón: "Yo soy la Verdad", Él sostiene nuestra esperanza y anima nuestro celo, cuando nos dice: "Tened confianza, Yo he vencido al mundo.

Después de eso, ¿cómo no sentir compasión por los que sólo miden la fuerza y el poder de la Verdad por el gran número? ¿Han olvidado por consiguiente, que Nuestro Señor Jesucristo no eligió sino doce discípulos, gentes simples, sin letras, pobres e ignorantes, para oponerlos, con una misericordia totalmente gratuita, al mundo entero y que no les dio, como única defensa, sino la confianza en Él? ¿Ignoran acaso que les dio como instrucción a estos doce enviados, no el seguir al gran número, y a esos millones de hombres que se perdían, sino ganar a esa multitud y comprometerla a seguirlos? ¡Cuán admirable es la fuerza de la Verdad! Sí, la Verdad es siempre vencedora, aunque no esté sostenida sino por un número muy pequeño.

No tener otro recurso sino el gran número, recurrir a él como a una muralla contra todos los ataques, y como a una respuesta para todas las dificultades, es reconocer la debilidad de su causa, es convenir en la imposibilidad en que se está de defenderse, es, en una palabra, reconocerse vencido.

¿Qué pretendéis, en efecto, cuando nos objetáis vuestro gran número? ¿Queréis como en otro tiempo, levantar una segunda Torre de Babel, para tener a raya a Dios y atacarlo en caso de necesidad? ¡Qué ejemplo el de esa multitud insensata!

martes, 1 de mayo de 2018

El trabajo reviste una importancia primaria para la realización del hombre y el desarrollo de la sociedad - Benedicto XVI


HOMILÍA DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
DURANTE LA CONCELEBRACIÓN EUCARÍSTICA
PARA LOS TRABAJADORES EN LA FIESTA DE SAN JOSÉ


Domingo 19 de marzo de 2006


Queridos hermanos y hermanas:  


Hemos escuchado juntos una famosa y bella página del libro del Éxodo, en la que el autor sagrado narra la entrega del Decálogo a Israel por parte de Dios. Un detalle llama enseguida la atención:  la enumeración de los diez mandamientos se introduce con una significativa referencia a la liberación del pueblo de Israel. Dice el texto:  "Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud" (Ex 20, 2). Por tanto, el Decálogo quiere ser una confirmación de la libertad conquistada. En efecto, los mandamientos, si se analizan en profundidad, son el instrumento que el Señor nos da para defender nuestra libertad tanto de los condicionamientos internos de las pasiones como de los abusos externos de los maliciosos. Los "no" de los mandamientos son otros tantos "sí" al crecimiento de una libertad auténtica. Conviene subrayar también una segunda dimensión del Decálogo:  con la Ley dada por medio de Moisés el Señor revela que quiere establecer con Israel una alianza. Por consiguiente, la Ley, más que una imposición, es un don. Más que mandar lo que el hombre debe hacer, quiere manifestar a todos la elección de Dios:  él está de parte del pueblo elegido; lo liberó de la esclavitud y lo rodeó con su bondad misericordiosa. El Decálogo es testimonio de un amor de predilección. 

La Humanae Vitae 50 años después - Pbro. Alfonso Fernández Benito


CONGRESO SOBRE LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE, A LOS CINCUENTA AÑOS DE SU PUBLICACIÓN (27 de Enero 2018). Prof. Alfonso Fernández Benito
“LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE,
CINCUENTA AÑOS DESPUÉS

Una relectura desde las Catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano”.

“LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE, CINCUENTA AÑOS DESPUÉS.
Una re-lectura desde las Catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano”.
A. CONTEXTO REMOTO E INMEDIATO DE LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE.
B. AMOR CONYUGAL Y MATRIMONIO.
C. PATERNIDAD RESPONSABLE EN EL CONCILIO.
D. PROCREACIÓN RESPONSABLE EN LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE.
E. EL PRINCIPIO DE INSEPARABILIDAD DEL DOBLE SIGNIFICADO.
F. EL ARGUMENTO DE ACTITUD ANTE LA VIDA O POR LAS CONSECUENCIAS.
G. LA RELECTURA DE JUAN PABLO II EN LAS CATEQUESIS SOBRE EL AMOR HUMANO EN EL PLAN DIVINO.
1. Un retablo antropológico, con tres tablas.
2. Tres experiencias originarias.
a) Experiencia originaria de soledad.
b) Experiencia de unidad originaria o comunión de amor.
c) Experiencia de desnudez originaria.
3. Significado esponsal del cuerpo y virtud de la castidad.
a) Autodominio
b) Autodonación
4. La virtud de la continencia.
5. El hombre histórico: herido por el Pecado.
6. Novedad de la moral evangélica: el “adulterio de la carne” y el “adulterio del corazón”.
1ª. La tradición jurídica de la Ley Mosaica.
2ª. La tradición profética de la Alianza
3º. La tradición sapiencial
7. La Redención del cuerpo.
H. A MODO DE CONCLUSIÓN: TRES LECCIONES FUNDAMENTALES PARA LA “LÓGICA DE LA ENTREGA”.
1ª Lección.
2ª Lección
3ª Lección.


Saludos: Sr. Obispo de Alcalá de Henares, Excmo. Dr. D. Juan Antonio Reig Plá, querido amigo; Mi querido profesor don Livio Melina y colegas del Instituto Juan Pablo II y de otras Universidades. Muy estimados congresistas, Señoras y Señores. Muchas gracias por esta invitación, a través de su coordinador, D. Luis Eduardo Morona Alguacil.

Echar una mirada retrospectiva sobre esta Encíclica profética, a los cincuenta años de su publicación, constituye todo un acierto metodológico para comprobar sus frutos. Desde la primacía del significado procreador -en sus fuentes próximas-, y a la luz de dos mil años de tradición -punto de inflexión será el Concilio Vaticano II- realizaremos una re-lectura a partir del significado unitivo, ayudados por las Catequesis de Juan Pablo II sobre la belleza del amor humano en el plan divino. Por brevedad, hemos querido delimitar el tema, añadiendo un subtítulo: “La Encíclica Humanae vitae, cincuenta años después. Una re-lectura desde las Catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano”.

Procuraremos realizan una re-lectura de la Encíclica, 50 años después, a través de lo que estimamos es su hilo conductor y gran principio argumentativo que apoya la única norma moral enseñada por la Encíclica, es decir, el Principio de inseparabilidad del doble significado del acto conyugal (significado unitivo y procreador), criterio antropológico y moral que ha mostrado una extraordinaria fecundidad no sólo en el campo del amor, sino también en el de la transmisión humana de la vida y en el campo de la bioética. Anticipo desde el inicio que durante los 50 años desde su publicación ha habido un cambio de acento y de dirección en este Principio que, según mi parecer, constituye el criterio objetivo y sintético de moralidad sobre el acto conyugal más importante de los últimos cincuenta años en moral de la persona.

A. CONTEXTO REMOTO E INMEDIATO DE LA ENCÍCLICA HUMANAE VITAE.
Si pretendemos realizar desde el momento actual una lectura equilibrada de la Encíclica, es muy conveniente que nos anticipemos también algunos años antes de su publicación. Se trata sencillamente de interpretar el texto en su contexto del siglo veinte. El contexto remoto de la Humanae vitae, podría ser la doctrina dogmática sobre los fines del matrimonio 1 y su aplicación más o menos directa al campo moral, con las limitaciones que esto supuso, y que recoge a la perfección la preocupación de la moral durante dos mil años por la apertura a la vida para la licitud en el comportamiento sexual.

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