jueves, 26 de marzo de 2020

Catequesis Marianas de San Juan Pablo II (5) María en la experiencia espiritual de la Iglesia


SAN JUAN PABLO II
AUDIENCIA GENERAL

Miércoles 15 de noviembre de 1995

María en la experiencia espiritual de la Iglesia


(Lectura: evangelio de san Lucas, capítulo 1, versículos 46-48)

1. Después de haber comentado en las catequesis anteriores la consolidación de la reflexión de la comunidad cristiana desde sus orígenes sobre la figura y el papel de la Virgen en la historia de la salvación, nos detenemos hoy a meditar en la experiencia mariana de la Iglesia.

El desarrollo de la reflexión mariológica y del culto a la Virgen en el decurso de los siglos ha contribuido a poner cada vez más de relieve la dimensión mariana de la Iglesia. Ciertamente, la Virgen santísima está totalmente referida a Cristo, fundamento de la fe y de la experiencia eclesial, y a él conduce. Por eso, obedeciendo a Jesús, que reservó a su Madre un papel completamente especial en la economía de la salvación, los cristianos han venerado, amado y orado a María de manera particularísima e intensa. Le han atribuido una posición de relieve en la fe y en la piedad, reconociéndola como camino privilegiado hacia Cristo, mediador supremo.

La dimensión mariana de la Iglesia constituye así un elemento innegable en la experiencia del pueblo cristiano. Esa dimensión se revela en numerosas manifestaciones de la vida de los creyentes, testimoniando el lugar que ha asumido María en su corazón. No se trata de un sentimiento superficial, sino de un vínculo afectivo profundo y consciente, arraigado en la fe, que impulsa a los cristianos de ayer y de hoy a recurrir habitualmente a María, para entrar en una comunión más íntima con Cristo.

Meditaciones de Cuaresma con textos de Santo Tomás de Aquino 30


Jueves de la cuarta semana de Cuaresma

MUERTE DE LÁZARO


I. Lázaro, nuestro amigo, duerme (Jn 11, 11).

Amigo, esto es: por los muchos beneficios y obsequios que nos prestó, y por eso no debernos faltarle en la necesidad.
Duerme. Por lo que es necesario socorrerlo. El hermano se experimenta en las angustias (Prov 17, 17) Duerme, repito, como dice San Agustín: "Dormía para el Señor, pero estaba muerto para los hombres, que no podían resucitarlo" (1).
El sueño se entiende de diversas maneras: por el sueño natural, por la negligencia, por el sueño de la culpa, por el descanso de la contemplación, por el reposo de la gloria futura, y a veces por la muerte, como lo emplea el Apóstol: Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros, que no tienen esperanza (1 Tes 4, 12).

miércoles, 25 de marzo de 2020

Para rezar en familia 25 de marzo de 2020


CAMINO CUARESMAL
ORACIÓN EN FAMILIA

Solemnidad de la Anunciación a la Virgen María
y la Encarnación de Hijo de Dios
Miércoles 25 de marzo de 2020


Para hacer oración familiar, dejamos todos previsto: apagamos los celulares y la pantalla, sin prisa por la comida, generamos un ambiente de silencio, etc. De este modo seremos una Iglesia en el hogar.

Se reúne la familia en una sala de la casa en torno una mesa, cubierta con un mantel morado o blanco, colocamos un crucifijo, una imagen de la Sagrada Familia o de la Virgen María, y en el centro la Biblia junto a una vela encendida. Los padres, o uno de ellos, son los responsables de guiar a los hijos en este momento de oración para entrar en alabanza y diálogo con Dios.

1.+ Señal de la cruz.

2. “Ven, Espíritu creador, visita las almas de tus fieles, llena con tu divina gracia los corazones que creaste.” (…)

3. Señor Dios todopoderoso, te pedimos perdón:
Hijo de Dios, que nacido de María, te hiciste nuestro hermano: Señor ten piedad.
Hijo del hombre, que conoces y comprendes nuestra debilidad: Cristo ten piedad.
Hijo primogénito del Padre, que haces de nosotros una sola familia: Señor ten piedad.

Meditaciones de Cuaresma con textos de Santo Tomás de Aquino 29


Miércoles de la cuarta semana de Cuaresma.


EL AMIGO DIVINO



Enviaron, pues, sus hermanas a decir a Jesús: Señor, he aquí que el que amas está enfermo (Jn 11, 3)

Tres cosas se ofrecen aquí a nuestra consideración:

La primera, que los amigos de Cristo son a veces afligidos corporalmente, Por esto no es una señal de que uno no es amigo de Dios, si alguna vez es afligido corporalmente, como arguyó erróneamente Elifaz contra Job: Recapacita, te ruego, ¿qué inocente pereció jamás, o cuándo los justos fueron destruidos? (Job 4, 7) Por eso dicen (las hermanas de Lázaro): he aquí que el que amas está enfermo. Y en los Proverbios se lee: Al que ama el Señor, lo castiga, y se complace en él, como un padre en su hijo (3, 12).

martes, 24 de marzo de 2020

Para rezar en familia 24 de marzo de 2020


CAMINO CUARESMAL
ORACIÓN EN FAMILIA



Tenemos la gracia de vivir una verdadera cuaresma, un camino espiritual para buscar la conversión a Dios. Ante la cuarentena que estamos viviendo debido al coronavirus, es una gran oportunidad que tenemos para dedicarle tiempo a nuestra alma, a nuestra familia y a Dios. Es un tiempo para que nuestra casa deje de ser un lugar de encierro para transformarla en un templo de oración. Por ello les ofrecemos esta guía de oración familiar, realizada por un sacerdote de Fasta, para las familias que peregrinan buscando habitar en Dios.

Para hacer oración familiar, dejamos todos previsto: apagamos los celulares y la pantalla, sin prisa por la comida, generamos un ambiente de silencio, etc. De este modo seremos una Iglesia en el hogar.

Se reúne la familia en una sala de la casa en torno una mesa, cubierta con un mantel morado o blanco, colocamos un crucifijo, una imagen de la Sagrada Familia o de la Virgen María, y en el centro la Biblia junto a una vela encendida. Los padres, o uno de ellos, son los responsables de guiar a los hijos en este momento de oración para entrar en alabanza y diálogo con Dios.

1.+ Señal de la cruz.

2. “Ven, Espíritu divino. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.”

3. Señor Dios todopoderoso, te pedimos perdón:
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a ustedes hermanos, que intercedan por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.

4. Proclamación del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Juan (Jn 5,1-18).

Meditaciones de Cuaresma con textos de Santo Tomás de Aquino 28


Martes de la cuarta semana de Cuaresma

EJEMPLO DE CRISTO CRUCIFICADO


Cristo tomó la naturaleza humana para reparar la caída del hombre. Fue, por lo tanto, necesario que Cristo padeciese y ejecutase según la naturaleza humana todo aquello que puede darse como remedio contra la caída del pecado.

El pecado del hombre consiste en que el hombre se da a los bienes corporales, y abandona los bienes espirituales. Fue, así, conveniente que el Hijo de Dios, por lo que hizo y padeció en la naturaleza humana que había tomado, se mostrase tal que los hombres tuviesen por nada los bienes y los males temporales, y no se diesen menos intensamente a los bienes espirituales, impedidos por el desordenado afecto hacia los temporales.

Por eso eligió Cristo padres pobres pero perfectos en virtud, para que nadie se gloriase de la sola nobleza de la carne y de las riquezas de los padres.

lunes, 23 de marzo de 2020

Oración para enviar a tu Ángel a Misa, cuando tú no Puedes Ir


Oración para enviar nuestro Ángel Custodio a Misa
cuando estamos imposibilitados de asistir

(Si es posible ponernos de rodillas
personalmente o en familia
en dirección hacia el Sagrario más cercano)

Oh Santo Ángel a mi lado
Ve a la iglesia por mí
Arrodíllate en mi lugar en la Santa Misa
donde deseo estar.
En el ofertorio,
toma todo lo que soy y tengo
y colócalo como un sacrificio
sobre el trono del altar.
En la sagrada consagración,
adora con amor seráfico a mi Jesús
escondido en la Hostia,
bajado desde el cielo.
Ora por aquellos que me aman entrañablemente,
y por los que me causan dolor,
que la sangre de Jesús
pueda limpiar todos los corazones que sufren
y dé  alivio a las almas.
Cuando el sacerdote tome la Comunión
tráeme a mi Señor,
que su dulce corazón
pueda estar en el mío
y yo ser su templo.
Ora para que el divino sacrificio
pueda borrar todos los pecados del hombre.
Luego tráeme a casa la bendición de Jesús.
La promesas de todas las gracias.
Amén
(Luego, agradécele por el servicio prestado.)


Esta oración fue escrita por una mujer devota llamada Ruth Merz de Cincinnati, Ohio.

Ruth era la madre de ocho hijos a quien le fue diagnosticado un cáncer.

No le era posible asistir a misa debido a su enfermedad, y algo le llevó a decir esta oración maravillosa.

Nuestros ángeles siempre van a misa y cumplen funciones vitales para nosotros allí.

Por eso estarán más que agradecidos que los enviemos en nuestra representación.

Pero para que tengas idea de la importancia que los ángeles dan a la misa y su función en ella, primero lee lo siguiente.

Y cuando llegues a la oración no tendrás ninguna duda.

MULTITUD DE ÁNGELES EN LA MISA

El Catecismo de la Iglesia Católica comentado 3 (Por Mons. José Ignacio Munilla)


Catecismo nº 2 – 3

PROLOGO

La vida del hombre: conocer y amar a Dios - II

Mons. JOSE IGNACIO MUNILLA


I. La vida del hombre: conocer y amar a Dios

2  Para que esta llamada resonara en toda la tierra, Cristo envió a los apóstoles que había escogido, dándoles el mandato de anunciar el Evangelio: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20). Fortalecidos con esta misión, los apóstoles "salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban" (Mc 16,20).

3  Quienes con la ayuda de Dios, han acogido el llamamiento de Cristo y han respondido libremente a ella, se sienten por su parte urgidos por el amor de Cristo a anunciar por todas partes en el mundo la Buena Nueva. Este tesoro recibido de los Apóstoles ha sido guardado fielmente por sus sucesores. Todos los fieles de Cristo son llamados a transmitirlo de generación en generación, anunciando la fe, viviéndola en la comunión fraterna y celebrándola en la liturgia y en la oración (cf. Hch 2,42).



Punto 2:
Para que esta llamada resonara en toda la tierra, Cristo envió a los apóstoles que había escogido, dándoles el mandato de anunciar el Evangelio: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20). Fortalecidos con esta misión, los apóstoles "salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban" (Mc 16,20).

Hay una convocación, Dios tiene este plan universal salvífico y para llevarlo a efecto, Él convoca, Él viene a reunir a todas las naciones para que contemplen su gloria y Él nos convoca.

Es decir, hay una imagen, una imagen entrañable que es la que San Ignacio de Loyola utiliza in sus ejercicios espirituales, se sirve de ella, que es la imagen de Cristo Rey y él hace una meditación en los Ejercicios Espirituales llamada la meditación del Rey Eternal, hay un Rey Eternal y un rey terrenal. San Ignacio, dentro del sentido del s. X, s. XI, en el que él vive, que tiene esa especie de cultura caballeresca, de sentido caballeresco, una cultura también militar, una cultura del honor, una cultura de la conquista, se sirve di esa imagen para utilizarla y para proyectarla en la voluntad salvífica universal que tiene Cristo.

Y san Ignacio viene a decir: imagínate un rey (claro, nosotros, estas imágenes caballerescas, militares, etc. les tenemos una cierta antipatía quizás en nuestra cultura porque también hemos sido el siglo hemos sufrido los totalitarismos, después de la experiencia nazi, de la experiencia comunista, hay una cierta alergia en nuestra cultura a esas imágenes caballerescas o militares, piro aquí lo importante no es nuestra sensibilidad sino vamos a intentar servirnos de la imagen para ir a Jesucristo).

Meditaciones de Cuaresma con textos de Santo Tomás de Aquino 27


Lunes de la cuarta semana de Cuaresma

CRISTO MERECIÓ, POR SU PASIÓN, SER ENSALZADO


Se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz; por lo cual Dios también lo ensalzó (Filip 2, 8).

El mérito importa cierta igualdad de justicia; por lo cual dice el Apóstol que al que obra, no se le cuenta el jornal por gracia, sino por deuda (Rom 4, 4). Pero cuando alguno, por su injusta voluntad, se atribuye más de lo que se le debe, es justo se le disminuya también en lo que se le debía; así cuando uno roba una oveja, pagará cuatro, como se dice en el Éxodo (22). Y se dice que eso lo merece para que por ello sea castigada su inicua voluntad. Así también, cuando uno por justa voluntad se sustrajo a sí mismo lo que debía tener, merece que se le añada más, como recompensa de esa justa voluntad. Por eso se dice: El que se humilla, será ensalzado (Lc 14, 11). Pero Cristo en su Pasión se humilló a sí mismo por debajo de su dignidad de cuatro maneras:

1º) En cuanto a la pasión y a la muerte, de la cual no era deudor.

2º) En cuanto al lugar, porque su cuerpo fue colocado en el sepulcro y su alma en el infierno.

3º) En cuanto a la confusión y a los oprobios: que sobrellevó.

domingo, 22 de marzo de 2020

Perdona a tu pueblo, Señor - Canto penitencial


Perdona a tu pueblo, Señor.
Canto religioso de los compositores
 B. Velado y A. Alcalde.

Letra:

Perdona a tu pueblo, Señor.
Perdona a tu pueblo, perdónale, Señor

Por tu poder y amor inefable,
por tu misericordia entrañable,
perdónanos, Señor.

Somos el pueblo que has elegido
y con tu sangre lo has redimido,
perdónanos, Señor.

Adoración y bendición con el Santísimo Sacramento sobre España desde el campanario de la Catedral de Alcalá de Henares

Meditaciones de Cuaresma con textos de Santo Tomás de Aquino 26


Cuarto Domingo de Cuaresma

CRISTO CON SU PASIÓN
NOS ABRIÓ LA PUERTA DEL CIELO


Por tanto, hermanos, teniendo confianza de entrar en el Santuario por la sangre de Cristo.. (Hebr 10, 19).

La clausura de la puerta es un obstáculo que impide a los hombres la entrada. Pero los hombres son privados de la entrada en el reino celestial por causa del pecado, pues como se dice en Isaías (25, 8): Se llamará camino santo; no pasará por él hombre mancillado.

Hay dos clases de pecados que impiden la entrada en el reino celestial 1. Uno, común a toda la naturaleza humana, que es el pecado del primer padre; y por este pecado se cerraba al hombre la entrada en el reino celestial. Por esto se lee en el Génesis que, después del pecado del primer padre, delante del paraíso puso (Dios) Querubines, y espada que arrojaba llamas, y andaba alrededor para guardar el camino del árbol de la vida. Otro es el pecado particular de cada persona, que se comete por el acto propio de cada hombre.

sábado, 21 de marzo de 2020

Lecturas del domingo y el catecismo de la Iglesia - IV domingo de Cuaresma Ciclo A


Cuarto domingo de Cuaresma

CEC 280, 529, 748, 1165, 2466, 2715: Cristo, luz de las naciones
CEC 439, 496, 559, 2616: Jesús es el Hijo de David
CEC 1216: el Bautismo es iluminación
CEC 782, 1243, 2105: los cristianos están llamados a ser la luz del mundo


CEC 280, 529, 748, 1165, 2466, 2715: Cristo, luz de las naciones

280 La creación es el fundamento de "todos los designios salvíficos de Dios", "el comienzo de la historia de la salvación" (DCG 51), que culmina en Cristo. Inversamente, el Misterio de Cristo es la luz decisiva sobre el Misterio de la creación; revela el fin en vista del cual, "al principio, Dios creó el cielo y la tierra" (Gn 1,1): desde el principio Dios preveía la gloria de la nueva creación en Cristo (cf. Rm 8,18-23).

529 La Presentación de Jesús en el Templo (cf. Lc 2, 22-39) lo muestra como el Primogénito que pertenece al Señor (cf. Ex 13,2.12-13). Con Simeón y Ana, toda la expectación de Israel es la que viene al Encuentro de su Salvador (la tradición bizantina llama así a este acontecimiento). Jesús es reconocido como el Mesías tan esperado, "luz de las naciones" y "gloria de Israel", pero también "signo de contradicción". La espada de dolor predicha a María anuncia otra oblación, perfecta y única, la de la Cruz que dará la salvación que Dios ha preparado "ante todos los pueblos".

CELEBRAR Y ORAR EN TIEMPO DE PANDEMIA - Domingo IV de cuaresma - Conferencia Episcopal Argentina


CELEBRAR Y ORAR EN TIEMPO DE PANDEMIA

Celebración familiar para el IV Domingo de Cuaresma
22 de Marzo de 2020
Preparar antes de la celebración:
- Un lugar cómodo que permita el recogimiento y la oración familiar.
- Un pequeño altar con los elementos que a la familia le son significativos: un mantel, una vela encendida, una cruz, la imagen de la Virgen María, etc.
- Una Biblia desde la cual se proclamará el evangelio.

El Señor y la Virgen del Milagro de Salta

Iniciamos la celebración
Ya reunida la familia en torno a la Palabra de Dios, el adulto que guía la celebración (G) comienza diciendo:
G: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Familia, bendigamos al Señor, que en su bondad nos invita a compartir la mesa de su Palabra.
Todos responden:
Bendito sea Dios, por los siglos.

Y continúa:
Todos nosotros queremos crecer como cristianos y vivir el evangelio, pero no siempre nuestras palabras, sentimientos, obras y pensamientos son buenos. Por eso, reconozcamos ahora la misericordia infinita que en la cruz nos perdonó.

Meditaciones de Cuaresma con textos de Santo Tomás de Aquino 25


Sábado de la tercera semana de Cuaresma

POR LA PASIÓN DE CRISTO
FUIMOS RECONCILIADOS CON DIOS


Fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo (Rom 5, 10). 1.

La Pasión de Cristo es causa de nuestra reconciliación con Dios, de dos modos: 1º, en cuanto remueve el pecado, por el que los hombres se constituyen en enemigos de Dios, según aquello: Y Dios aborrece igualmente al impío, y a su impiedad (Sab 14, 9), y (Sal 5, 7): Aborrece a todos los que obran iniquidad; 2º, en cuanto es un sacrificio muy acepto a Dios: pues, el efecto propio del sacrificio es aplacar a Dios por el mismo; del mismo modo que un hombre perdona la ofensa cometida contra él, por causa de un obsequio grato que se le ofrece. Por eso, se dice: Si el Señor te incita contra mí, recibe el olor de este sacrificio (I Rey 26, 19). Y así fue un bien tan grande el haber padecido Cristo voluntariamente por nosotros, que a causa de este bien encontrado en la naturaleza humana, ha sido aplacado Dios respecto de toda ofensa del género humano, con relación a los que se unen a Cristo paciente por la fe y la caridad.

viernes, 20 de marzo de 2020

Normas litúrgicas para la celebración del Triduo Pascual en este año 2020 - Congregación para el culto Divino


Congregación para el Culto Divino
y la Disciplina de los Sacramentos

20 de marzo de 2020


DECRETO
En tiempo de Covid-19

En el difícil tiempo que estamos viviendo a causa de la pandemia del Covid-19, considerando el impedimento para celebrar la liturgia comunitariamente en la iglesia según lo indicado por los obispos para los territorios bajo su jurisdicción, han llegado a esta Congregación peticiones concernientes a las próximas fiestas pascuales. En este sentido, se ofrecen indicaciones generales y algunas sugerencias a los Obispos.

1-   Sobre la fecha de la Pascua. La Pascua, corazón del año litúrgico, no es una fiesta como las demás: celebrada durante tres días, el Triduo Pascual, precedida por la Cuaresma y coronada por Pentecostés, no puede ser trasladada.

2-   La Misa Crismal. El Obispo, valorando el casa concreto en los diversos países, tiene facultad para posponerla a una fecha posterior.


3-   Indicaciones para el Triduo Pascual.

La confesión durante la pandemia de coronavirus - Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede


Nota de la Penitenciaría Apostólica sobre el Sacramento de la Reconciliación en la actual situación de pandemia

20 de marzo de 2020


Yo estoy con vosotros todos los días” (Mt 28,20)

La gravedad de las circunstancias actuales exige una reflexión sobre la urgencia y la centralidad del Sacramento de la Reconciliación, junto con algunas aclaraciones necesarias, tanto para los fieles laicos como para los ministros llamados a celebrar el Sacramento.

También en la época de Covid-19, el Sacramento de la Reconciliación se administra de acuerdo con el derecho canónico universal y según lo dispuesto en el Ordo Paenitentiae.

La confesión individual representa el modo ordinario de celebrar este sacramento (cf. c. 960 del Código de Derecho Canónico), mientras que la absolución colectiva, sin la confesión individual previa, no puede impartirse sino en caso de peligro inminente de muerte, por falta de tiempo para oír las confesiones de los penitentes individuales (cf. c. 961 § 1 del Código de Derecho Canónico) o por grave necesidad (cf. c. 961 § 1 del Código de Derecho Canónico). 961 § 1, 2 CIC), cuya consideración corresponde al obispo diocesano, teniendo en cuenta los criterios acordados con los demás miembros de la Conferencia Episcopal (cf. c. 455 § 2 CIC), y sin perjuicio de la necesidad, para la válida absolución, del votum sacramenti por parte del penitente individual, es decir, del propósito de confesar a su debido tiempo los pecados graves que en su momento no pudieron ser confesados (cf. c. 962 § 1 CIC).

Indulgencias a los enfermos por coronavirus y a todos los que los cuidan - Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede



PENITENCIARÍA APOSTÓLICA

DECRETO

Se concede el don de Indulgencias especiales a los fieles que sufren la enfermedad de Covid-19, comúnmente conocida como Coronavirus, así como a los trabajadores de la salud, a los familiares y a todos aquellos que, en cualquier razón, incluso con la oración, los cuidan.

“Con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación; perseverantes en la oración”(Rom 12:12). Las palabras escritas por San Pablo a la Iglesia de Roma resuenan a lo largo de toda la historia de la Iglesia y orientan el juicio de los fieles ante cada sufrimiento, enfermedad y calamidad.

El momento actual que atraviesa la humanidad entera, amenazada por una enfermedad invisible e insidiosa, que desde hace tiempo ha entrado con prepotencia a formar parte de la vida de todos, está jalonado día tras día por angustiosos temores, nuevas incertidumbres y, sobre todo, por un sufrimiento físico y moral generalizado.

La Iglesia, siguiendo el ejemplo de su Divino Maestro, siempre se ha preocupado de cuidar a los enfermos. Como indicaba San Juan Pablo II, el valor del sufrimiento humano es doble: ” Sobrenatural y a la vez humano. Es sobrenatural, porque se arraiga en el misterio divino de la redención del mundo, y es también profundamente humano, porque en él el hombre se encuentra a sí mismo, su propia humanidad, su propia dignidad y su propia misión.” (Carta Apostólica Salvifici Doloris, 31).

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