martes, 9 de julio de 2019

La devoción de la Preciosísima Sangre de Cristo ¿qué está aprobado y qué está prohibido en la Iglesia Católica?


DEVOCIÓN A LA SANGRE DE CRISTO. JULIO MES DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO



EL MES DE JULIO ESTÁ DEDICADO A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

Si el mes de junio es dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, el mes de julio está dedicado a su Preciosísima Sangre.
La devoción católica a la Preciosa Sangre de Cristo lleva a adorar al Señor Jesús reconociendo, con gratitud y amor, el valor de su sacratísima sangre.

Sobre ella trata la carta apostólica Inde a Primis del papa Juan XXIII sobre el fomento del culto a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.
La Iglesia instituyó la fiesta litúrgica de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo el día 1 de julio y actualmente invita a seguir la tradición de ensalzar la dignidad de esta sangre en el mes de julio.

LA DEVOCIÓN A LA SANGRE DE CRISTO ES EN EL FONDO UN ACTO DE AMOR Y DE RESPETO AL MISTERIO INSONDABLE DEL AMOR Y DE LA MISERICORDIA DIVINAS
Y la Iglesia conmemora el misterio de la Sangre de Cristo, en muchas celebraciones, como en la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Señor, el Corpus Christi.
El valor y la eficacia redentora de la Sangre de Cristo son objeto de memoria y adoración constante, por ejemplo, en dos momentos claves: 
El Viernes Santo durante la adoración de la cruz.
En la exaltación de la Santa Cruz.

Estas celebraciones enfocan la mirada, la atención y la fe en el misterio del Amor de Dios encarnado, y recuerdan que Cristo, derramando su sangre, ha ofrecido y ofrece su amor, fuente de reconciliación y principio de vida nueva en el Espíritu Santo.
En la Biblia está escrito que hemos sido rescatados con “una sangre preciosa”, la de Cristo (1 Pe 1, 19). San Pablo dice que “para ser libres nos libertó Cristo” (Ga 5, 1), y esta libertad tuvo un precio alto: la vida, la sangre del redentor.
La Sangre de Cristo es el precio que Dios pagó por librar a la humanidad de la esclavitud del pecado y de la muerte eterna. La Sangre de Cristo es la prueba irrefutable del Amor de Dios Trinidad a todo hombre, sin excluir a nadie.



LA VENERACIÓN DE LA SANGRE DE CRISTO HA PASADO DEL CULTO LITÚRGICO A LA PIEDAD POPULAR, EN LA QUE TIENE UN AMPLIO ESPACIO Y NUMEROSAS EXPRESIONES

La Sangre Preciosa de Cristo (3) Los Apóstoles de la Sangre - Cardenal Piazza


I

LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO
EN EL MISTERIO DE LA REDENCIÓN


LOS APÓSTOLES DE LA SANGRE


Fueron los doce. Pero de una manera particular lo han sido los dos más privilegiados del Colegio Apostólico: Pedro y Juan. A éstos se juntó más tarde Pablo, a quien Jesús derribó  en tierra y dejó ciego en la puerta de Damasco, para hacer que, en medio de aquella luminosa ceguera, vislumbrara la escena y el misterio del Calvario. La teología de la Sangre no pudo tener mejores intérpretes, ni maestros de más autoridad.

Pedro, el jefe, no vio a Jesús en su de sangrienta agonía del Huerto con sus ojos soñolientos, pero si lo vio pendiente de la Cruz, aunque fuera de lejos. Por eso pudo llamarse a sí mismo: testigo de los padecimientos de Cristo (1 Petr. 5,1). Mas donde quizá comprendió mejor el misterio, fue cuando, en el patio de la casa del pontífice, miró y vio de refilón aquel semblante triste de Jesús, aún marcado por las manchas del sudor sanguíneo de la noche, al mismo tiempo que comenzó a pensar en su conciencia el delito que acababa de cometer negando a su Maestro tres veces. Le vino a la memoria en aquel momento aquello del Cordero, que tres años antes había escuchado de boca del Bautista: He aquí al Cordero de Dios que  quita los pecados del mundo (Jo. 1,29). Por consiguiente. ¡podría quitarle a él también su pecado!

lunes, 8 de julio de 2019

Historia y funciones de la Congregación para la doctrina de la fe, su importancia para la vida de la Iglesia y la custodia y transmisión de la fe


Congregación para la doctrina de la fe

Para promover y custodiar la fe
Del Santo Oficio a la Congregación para la doctrina de la fe

Índice
Prefacio - Texto - Origen y evolución del Santo Oficio - Las reformas de inicios del siglo XX - La Congregación para la doctrina de la fe - El Dicasterio según la constitución apostólica Pastor bonus - Personal, oficina, procedimientos - El examen de las doctrinas - Normas para los delitos reservados - La Pontificia Comisión Bíblica - La Comisión Teológica Internacional - La Pontificia Comisión Ecclesia Dei


Prefacio

Los pastores de la Iglesia, que tienen la misión de anunciar la palabra de la salvación recibida en la Revelación divina, tienen el deber de custodiar íntegramente el depósito de la fe que les ha sido confiado por Cristo. Para cumplir lo mejor posible esta tarea, a lo largo de la multisecular historia de la Iglesia, los sumos Pontífices se han servido de diferentes instrumentos de acuerdo con las necesidades que se les presentaban. Con el tiempo han surgido distintos Dicasterios, que tenían la finalidad de facilitar el gobierno de la Iglesia: vigilar que la leyes emanadas fueran observadas, favorecer iniciativas para realizar los fines propios de la Iglesia y resolver las controversias que pudiesen surgir de cuando en cuando. En este contexto surge la Congregación para la doctrina de la fe. Una investigación documental renovada de la historia de esta institución nos proporciona hoy una imagen con un tinte más claro que en el pasado, imagen que ha permitido sortear los prejuicios de carácter ideológico y superar muchos lugares comunes a los que estaba asociada. Esta nueva imagen encuentra sus raíces, también, gracias a algunas inestimables iniciativas editoriales que están poniendo a disposición de un amplio público textos poco conocidos fuera del restringido círculo de los encargados del trabajo.

El progreso de los estudios ha sido favorecido por la apertura del archivo histórico de la Congregación para la doctrina de la fe. En aquella ocasión, el 23 de enero de 1998, el entonces Prefecto Card. Joseph Ratzinger, tuvo a bien declarar: “La apertura de nuestro archivo se inspira en la misma tarea confiada por el Santo Padre a nuestra Congregación: «promover y tutelar la doctrina sobre la fe y las costumbres de todo el orbe católico». Estoy seguro de que al abrir nuestro archivo se responderá no solo a las legítimas inspiraciones de los estudiosos, sino también a la firme intención de la Iglesia de servir al hombre ayudándolo a comprenderse a sí mismo leyendo sin prejuicios su propia historia” (Card. Joseph Ratzinger, “La soglia della verità”, en Avvenire, 23 de enero de 1998, p.21).

La Sangre Preciosa de Cristo (2) Las efusiones de la Sangre - Cardenal Piazza


LA SANGRE PRECIOSA

DE CRISTO
Cardenal Adeodato Juan Piazza


I

LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO
EN EL MISTERIO DE LA REDENCIÓN



La Redención humana es al mismo tiempo un hecho y un misterio. El hecho nos lo describe la historia. La fe nos propone el misterio, que la doctrina teológica trata luego de explicar en cuanto es posible.

         Ahora bien; en el hecho, mejor dicho, en la trama de los hechos, encontramos una urdiembre de Sangre. Todo el misterio de nuestra Redención es un misterio de Sangre; de la Sangre precisamente del que es Dios-Hombre. Sin ella, ni se comprende la Redención, ni siquiera hubiera existido en el plano que la Providencia Divina la predeterminó y reveló.

LAS EFUSIONES DE LA SANGRE

domingo, 7 de julio de 2019

La Sangre Preciosa de Cristo (1) Introducción - Cardenal Piazza


LA SANGRE PRECIOSA
DE CRISTO
Cardenal Adeodato Juan Piazza



INTRODUCCIÓN

El himno eucarístico más usado quizá por el pueblo cristiano, y el más familiar también, es el Pange lingua. En este himno se nos invita a cantar el misterio del Cuerpo glorioso y de la Sangre preciosa de Cristo. De esta Sangre –cantamos- que el Rey de las gentes, fruto de unas vísceras generosas, derramó para rescate del mundo: “in mundi pretium” (Oficio del Corpus).

¡El misterio de la Sangre! Santo Tomás de Aquino, el Doctor de la Eucaristía, en la primera estrofa de ese himno con que enriqueció la inspirada Liturgia de la Iglesia, resume como en síntesis los datos del conmovedor misterio. Son: la nobleza de esta Sangre, que mana de la fuente virginal, que es María; el valor inestimable que le da la Persona Divina que la asumió; su derramamiento en ofrenda por la reconquista de la Humanidad perdida; la Realeza universal de Cristo, conquistada con el precio de esa Sangre derramada: Rex effudit Gentium.

Canta, ¡oh lengua!, el misterio de la Sangre. Más, antes de que cante la lengua, es preciso que medite la inteligencia, embriagándose con las sublimidades de este tema, sobre el que se basamenta toda la vida cristiana.

Así, pues, nosotros contemplaremos la SANGRE PRECIOSA DE CRISTO a la luz misteriosa de estos dos cuadros sublimes:
la Redención, y
la Iglesia.

¡Es grande el misterio de la Sangre de Cristo! - San Juan Pablo II


DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
A LA UNIÓN "SANGUIS CHRISTI"
Y A DIVERSAS PEREGRINACIONES JUBILARES

Sábado 1 de julio de 2000

San Juan Pablo II ante la imagen de La Sangre de Cristo en la Catedral de Managua, 1996


Amadísimos hermanos y hermanas:

1. Me alegra encontrarme en este primer día del mes de julio, consagrado por la piedad cristiana a la meditación sobre "la sangre de Cristo, precio de nuestro rescate, prenda de salvación y de vida eterna" (Juan XXIII, Inde aprimis, en:  AAS 52 [1960] 545-550), con todos vosotros, miembros de las familias religiosas masculinas y femeninas y de las asociaciones católicas dedicadas al culto de la preciosísima Sangre de Jesús. Al saludaros con afecto, os agradezco vuestra presencia. Saludo cordialmente al director provincial de los Misioneros de la Preciosísima Sangre y le agradezco las amables palabras que ha querido dirigirme también en vuestro nombre.

Hasta la reforma litúrgica promovida por el concilio Vaticano II, en este día se celebraba también litúrgicamente en toda la Iglesia católica el misterio de la Sangre de Cristo. Después, mi predecesor de venerada memoria el Papa Pablo VI unió el recuerdo de la Sangre de Cristo al de su Cuerpo en la solemnidad que ahora se llama precisamente del "Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo". En efecto, en toda celebración eucarística se hace presente, junto con el Cuerpo de Cristo, su Sangre preciosa, la Sangre de la nueva y eterna Alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados (cf. Mt 26, 27).

sábado, 6 de julio de 2019

De santa María Goretti aprenda la alegre niñez, aprenda la animosa juventud a no abandonarse lamentablemente a los placeres efímeros y vanos - Pío XII


De la homilía del Papa

Pío XII
en la canonización de
Santa María Goretti





De todo el mundo es conocida la lucha con que tuvo que enfrentarse, indefensa, esta virgen; una turbia y ciega tempestad se alzó de pronto contra ella, pretendiendo manchar y violar su angélico candor. En aquellos momentos de peligro y de crisis, podía repetir al divino Redentor aquellas palabras del áureo librito De la imitación de Cristo: "Si me veo tentada y zarandeada por muchas tribulaciones, nada temo, con tal de que tu gracia esté conmigo. Ella es mi fortaleza; ella me aconseja y me ayuda. Ella es más fuerte que todos mis enemigos."  Así, fortalecida por la gracia del cielo, a la que respondió con una voluntad fuerte y generosa, entregó su vida sin perder la gloria de la virginidad.

En la vida de esta humilde doncella, tal cual la hemos resumido en breves trazos, podemos contemplar un espectáculo no sólo digno del cielo, sino digno también de que lo miren, llenos de admiración y veneración, los hombres de nuestro tiempo.  Aprendan los padres y madres de familia cuán importante es el que eduquen a los hijos que Dios les ha dado en la rectitud, la santidad y la fortaleza, en la obediencia a los preceptos de la religión católica, para que, cuando su virtud se halle en peligro, salgan de él victoriosos, íntegros y puros, con la ayuda de la gracia divina.

Alma de Cristo - Cantada


Alma de Cristo, santifícame
Cuerpo de Cristo, sálvame
Sangre de Cristo, embriágame
Agua del costado de Cristo, lávame
La pasión de Cristo, confórtame
Oh buen Jesús, óyeme
y dentro de tus llagas, escóndeme
No permitas que me aparte de ti
del enemigo, defiéndeme
en la hora de mi muerte, llámame
y mándame ir a Ti
Para con tus  santos te alabe
por los siglos de los siglos, Amén

viernes, 5 de julio de 2019

Toda doctrina y praxis debe fundarse en la Sagrada Escritura y la Tradición Apostólica, y no debe contradecir los anteriores pronunciamientos dogmáticos del Magisterio - Card. Müller


Entrevista concedida por el
Card. Gerhard Ludwig Müller
a The Catholic World Report


Desde 2014 ha habido dentro de la Iglesia una corriente continua de conflictos y tensiones que involucra a muchos obispos alemanes. ¿Cuál es la razón de este fenómeno?. ¿Cuál es la causa de estos conflictos sobre la eclesiología, la Sagrada Comunión y otros asuntos relacionados?

Un grupo de obispos alemanes con su presidente (es decir, el de la Conferencia Episcopal Alemana) a la cabeza, se ven a sí mismos como los pioneros de la Iglesia Católica en la marcha hacia la modernidad. Ellos consideran que la secularización y la descristianización de Europa es un desarrollo irreversible. Por esta razón la Nueva Evangelización, el programa de Juan Pablo II y Benedicto XVI es, desde su punto de vista, una batalla contra el curso objetivo de la historia, que se parece a la lucha de Don Quijote contra los molinos de viento. Están buscando el sitio donde la Iglesia pueda sobrevivir en paz. Por lo tanto, todas las doctrinas de fe que se opongan a la «corriente dominante» del consenso social deben ser reformadas.

Una consecuencia derivada de esto es la demanda de la Sagrada Comunión incluso para aquella gente que no profesan la fe católica y también para aquellos católicos que no están en estado de gracia santificante. También se incluyen en la agenda: una bendición para las parejas homosexuales, la intercomunión con los protestantes, la relativización de la indisolubilidad del matrimonio sacramental, la introducción de los viri probati y, con ello, la abolición del celibato sacerdotal y la aprobación de relaciones sexuales antes y fuera del matrimonio. Estos son sus fines, y para alcanzarlos están dispuestos a aceptar incluso la división entre los obispos de la Conferencia Episcopal.

Los fieles que se toman la doctrina católica en serio son tachados de conservadores, se les está empujando fuera de la Iglesia, y son expuestos a una campaña de difamación de los medios de comunicación liberales y anticatólicos

San Antonio María Zaccaría no sólo se preocupaba por recordar constantemente a los laicos la llamada universal a la santidad, sino también por implicarlos en la evangelización - San Juan Pablo II


MENSAJE DEL SANTO PADRE  
SAN JUAN PABLO II
A LOS CLÉRIGOS
REGULARES DE SAN PABLO

EN EL V CENTENARIO DEL NACIMIENTO
DE SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA



Al reverendísimo padre
Giovanni Maria VILLA
Superior general de los
Clérigos Regulares de San Pablo

1. Con ocasión del V centenario del nacimiento de san Antonio María Zaccaría, deseo unirme espiritualmente a la alegría de esa congregación, de las religiosas Angélicas de San Pablo y del Movimiento de los Laicos de San Pablo, y elevar al Señor una ferviente acción de gracias porque con él dio a la Iglesia un incansable imitador del Apóstol de los gentiles y un luminoso modelo de caridad pastoral. Expreso mis mejores deseos de que las solemnes celebraciones jubilares constituyan una ocasión valiosa para poner de relieve el don de la santidad resplandeciente en la Iglesia de todas las épocas, y que en el siglo XVI tuvo en san Antonio María Zaccaría un testigo singular. Asimismo, deseo que usted, sus colaboradores y toda la familia espiritual de san Antonio María Zaccaría sigan fielmente sus huellas. Él conquistó innumerables almas para la "ciencia del amor de Jesucristo", suscitando una gran variedad de carismas de vida consagrada. Señalaba constantemente la meta de la santidad no sólo a sus religiosos encaminados por la senda de la "reforma" o "renovación" espiritual, sino a todos los fieles, a los que recordaba que estaban llamados a ser "no pequeños..., sino grandes santos" (Carta XI).

Las celebraciones del V centenario del nacimiento de vuestro fundador representan una valiosa oportunidad para profundizar en la actualidad de su mensaje. Estoy seguro de que la reflexión sobre su amor ardiente a Jesús, "exaltado en la cruz y oculto bajo los velos eucarísticos", y sobre su incansable celo por las almas, constituirá para sus hijos espirituales una invitación a dedicarse con renovado ardor a la educación humana y cristiana de las generaciones jóvenes, que son el futuro de la Iglesia y de la sociedad.

jueves, 4 de julio de 2019

Lección católica 2 ¿Qué es el alma?

Instrucción sobre las oraciones para obtener de Dios la curación - Congregación para la Doctrina de la Fe


CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE

INSTRUCCIÓN

SOBRE LAS ORACIONES
PARA OBTENER DE DIOS
LA CURACIÓN



INTRODUCCIÓN

El anhelo de felicidad, profundamente radicado en el corazón humano, ha sido acompañado desde siempre por el deseo de obtener la liberación de la enfermedad y de entender su sentido cuando se experimenta. Se trata de un fenómeno humano que, interesando de una manera u otra a toda persona, encuentra en la Iglesia una resonancia particular. En efecto, la enfermedad se entiende como medio de unión con Cristo y de purificación espiritual y, por parte de aquellos que se encuentran ante la persona enferma, como una ocasión para el ejercicio de la caridad. Pero no sólo eso, puesto que la enfermedad, como los demás sufrimientos humanos, constituye un momento privilegiado para la oración: sea para pedir la gracia de acoger la enfermedad con fe y aceptación de la voluntad divina, sea para suplicar la curación.

La oración que implora la recuperación de la salud es, por lo tanto, una experiencia presente en toda época de la Iglesia, y naturalmente lo es en el momento actual. Lo que constituye un fenómeno en cierto modo nuevo es la multiplicación de encuentros de oración, unidos a veces a celebraciones litúrgicas, cuya finalidad es obtener de Dios la curación, o mejor, las curaciones. En algunos casos, no del todo esporádicos, se proclaman curaciones realizadas, suscitándose así esperanzas de que el mismo fenómeno se repetirá en otros encuentros semejantes. En este contexto a veces se apela a un pretendido carisma de curación.

miércoles, 3 de julio de 2019

Fragmentos de Verdad Católica (16) - ¿Cómo orar? -Mons. Raffaello Martinelli


¿CÓMO ORAR?

¿Qué es la oración cristiana? - ¿Cómo se comporta Jesús en relación a la oración? - ¿Cuáles son la fuentes de las cuales el cristiano saca su oración? - ¿Por qué es importante utilizar los Salmos como oración? - ¿Cuáles son las principales formas de la oración cristiana? - ¿Qué relación hay entre Oración del cristiano y la Iglesia? - ¿Cuál es la unión de la Oración con la vida cotidiana? - ¿Cuándo orar? - ¿Qué decir acerca de las técnicas para orar bien? - ¿Cuáles son las principales objeciones a la oración?



¿Qué es la oración cristiana?
- La oración cristiana es:
· elevación del alma a Dios;
· don de Dios y acción del hombre;
· coloquio, relación de los hijos de Dios con su Padre, por medio del Hijo Jesús, en el Espíritu Santo: relación viviente de alianza, de comunión de amor;
· participación de todo el hombre, cualquiera sea el lenguaje (gestos o palabras) y el lugar de la oración;
· adhesión humilde y confiada a la voluntad de Dios Padre;
· necesidad vital: el cristiano, para su vida espiritual, tiene absoluta e incesante necesidad como tiene necesidad del aire y del agua para su vida biológica.
- La oración brota del Espíritu Santo: “Dios ha mandado a nuestros corazones al Espíritu de su Hijo que grita: Abbá, Padre” (Gal 4, 6). Es el mismo Espíritu, que ora en el cristiano y le enseña “qué sea conveniente pedir” (Rm 8, 26) en la oración.
- Exige de la persona que ora, un corazón humilde y arrepentido, rico de Fe, en el cual la persona se reconoce como creada a imagen de Dios, redimida por Cristo, santificada por el Espíritu Santo: “Todo es posible a quien cree” (Mt 9, 23).
- Dios primero llama incesantemente cada persona al misterioso encuentro de la oración.
- La oración por tanto tiene una doble dimensión:
· descendente: invitación al encuentro y al diálogo que el Padre, por medio de Cristo, en el Espíritu Santo, dirige al hombre;
· ascendente: respuesta del hombre al Padre, por medio de Cristo, en el Espíritu Santo.

¿Cómo se comporta Jesús en relación a la oración?

Letanías a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo


Aprobada por su Santidad el Papa Juan XXIII   


Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo óyenos.
Cristo escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.

Sangre de Cristo, Sangre del Unigénito del Padre Eterno: Sálvanos.
Sangre de Cristo, Sangre del Verbo Encarnado: Sálvanos.
Sangre de Cristo, corriendo a la tierra en la agonía: Sálvanos.
Sangre de Cristo, brotando en la flagelación: Sálvanos.
Sangre de Cristo, emanando en la coronación de espinas: Sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada en la Cruz: Sálvanos.

martes, 2 de julio de 2019

Cosas católicas 30 - Batallas Espirituales


¿Piensas que los detalles no son importantes? ¿Estás preparado para la lucha? 30 consejos para tener un plan de vida espitritual

1.    Levántate temprano
2.    Ofrece el día a Dios
3.    Ordena tu habitación
4.    Viste con modestia
5.    Piensa en las necesidades de los demás

Carta Apostólica "Inde a Primis" Sobre el fomento del culto a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo - San Juan XXIII


CARTA APOSTÓLICA

INDE A PRIMIS

DE SU SANTIDAD
SAN JUAN XXIII

A LOS VENERABLES HERMANOS
PATRIARCAS, PRIMADOS,
ARZOBISPOS, OBISPOS
Y DEMÁS ORDINARIOS DE LUGAR
EN PAZ Y COMUNIÓN
CON LA SEDE APOSTÓLICA
SOBRE
EL FOMENTO DEL CULTO
A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE
DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO


Venerables Hermanos,
salud y Bendición Apostólica.

Muchas veces desde los primeros meses de nuestro ministerio pontificio —y nuestra palabra, anhelante y sencilla, se ha anticipado con frecuencia a nuestros sentimientos— ha ocurrido que invitásemos a los fieles en materia de devoción viva y diaria a volverse con ardiente fervor hacia la manifestación divina de la misericordia del Señor en cada una de las almas, en su Iglesia Santa y en todo el mundo, cuyo Redentor y Salvador es Jesús, a saber, la devoción a la Preciosísima Sangre.

Esta devoción se nos infundió en el mismo ambiente familiar en que floreció nuestra infancia y todavía recordamos con viva emoción que nuestros antepasados solían recitar las Letanías de la Preciosísima Sangre en el mes de julio.

Fieles a la exhortación saludable del Apóstol: "Mirad por vosotros y por todo el rebaño, sobre el cual el Espíritu Santo os ha constituido obispos, para apacentar la Iglesia de Dios, que El adquirió con su sangre" [1], creemos, venerables Hermanos, que entre las solicitudes de nuestro ministerio pastoral universal, después de velar por la sana doctrina, debe tener un puesto preeminente la concerniente al adecuado desenvolvimiento e incremento de la piedad religiosa en las manifestaciones del culto público y privado. Por tanto, nos parece muy oportuno llamar la atención de nuestros queridos hijos sobre la conexión indisoluble que debe unir a las devociones, tan difundidas entre el pueblo cristiano, a saber, la del Santísimo Nombre de Jesús y su Sacratísimo Corazón, con la que tiende a honrar la Preciosísima Sangre del Verbo encarnado "derramada por muchos en remisión de los pecados" [2].

lunes, 1 de julio de 2019

En julio la Iglesia expresa con particular intensidad la devoción a su Preciosísima Sangre - San Juan Pablo II


SAN JUAN PABLO II
Ángelus

Domingo 28 de junio de 1998



Amadísimos hermanos y hermanas:

Hemos llegado al último domingo de junio, mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, mientras que en julio la Iglesia expresa con particular intensidad la devoción a su Preciosísima Sangre. Con estas celebraciones espirituales, la tradición invita a fijar la mirada de la fe en el misterio del amor de Dios, que se ha revelado en la encarnación del Hijo. A los hombres y a las mujeres de hoy, que, sumergidos en un mundo secularizado, corren el riesgo de perder el centro de gravedad de su propia existencia, Cristo les ofrece su Corazón humano y divino, fuente de reconciliación y principio de vida nueva en el Espíritu Santo.

La conciencia cristiana tiene necesidad interna de alimentarse y fortalecerse con las múltiples y profundas motivaciones que militan en favor del derecho a la vida - Benedicto XVI


DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
A LOS PARTICIPANTES EN AL ASAMBLEA GENERAL
DE LA ACADEMIA PONTIFICIA PARA LA VIDA


Sábado 24 de febrero de 2007



Queridos hermanos y hermanas: 

Es para mí una verdadera alegría recibir en esta audiencia tan numerosa a los miembros de la Academia pontificia para la vida, reunidos con ocasión de la XIII asamblea general; y a los que han querido participar en el congreso que tiene por tema:  "La conciencia cristiana en apoyo del derecho a la vida". Saludo al señor cardenal Javier Lozano Barragán, a los arzobispos y obispos presentes, a los hermanos sacerdotes, a los  relatores del congreso, y a todos vosotros, que habéis venido de diversos países.

Saludo en particular al arzobispo Elio Sgreccia, presidente de la Academia pontificia para la vida, al que agradezco las amables palabras que me ha dirigido, así como el trabajo que lleva a cabo, junto con el vicepresidente, el canciller y los miembros del consejo directivo, para realizar las delicadas y vastas tareas de la Academia pontificia.

El tema que habéis propuesto a la atención de los participantes, y por tanto también de la comunidad eclesial y de la opinión pública, es de gran importancia, pues la conciencia cristiana tiene necesidad interna de alimentarse y fortalecerse con las múltiples y profundas motivaciones que militan en favor del derecho a la vida. Es un derecho que debe ser reconocido por todos, porque es el derecho fundamental con respecto a los demás derechos humanos. Lo afirma con fuerza la encíclica Evangelium vitae:  "Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón  y no sin el influjo secreto de la gracia, puede  llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón (cf. Rm 2, 14-15) el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término, y afirmar el derecho de cada ser humano a ver respetado totalmente este bien primario suyo. En el reconocimiento de este derecho se fundamenta la convivencia humana y la misma comunidad política" (n. 2).

Fragmentos de Verdad Católica (15) - ¿Cuál conciencia moral? -Mons. Raffaello Martinelli


¿CUAL CONCIENCIA MORAL?


Se dice: Cada uno tiene que actuar según conciencia... haz lo que piensas será mejor... sigue tu conciencia... 
Esto es verdad. Pero a menudo se olvida preguntarse: ¿Cuál conciencia? ¿Cuáles características tiene que tener la conciencia? ¿Cómo se forma la conciencia?
A ésta y a otras preguntas se propone contestar esta ficha, en la que cuando se habla de conciencia siempre se entiende la conciencia moral.
Partimos ante todo preguntándonos:

¿Qué es la conciencia moral?
- Presente en el íntimo de la persona, la conciencia es:
· “un juicio de la razón, por el que la persona humana reconoce la cualidad moral de un acto concreto que piensa hacer, está haciendo o ha hecho” (CCC, 1778). Sin el uso de la razón no existe conciencia;
· la percepción natural de los principios morales fundamentales, su aplicación en circunstancias particulares y el juicio final sobre lo que se tiene que hacer (o que se ha hecho);
· ‘el núcleo más íntimo y el sagrario del hombre’ (GS 16);
· el santuario de la persona, que decide por las acciones del hombre.
- Ella sin embargo no es:
· un sentir inmediato, que en cambio muchas veces es fruto o de un estado de ánimo particular o una presión externa, por ejemplo de los medios de comunicación social o de la opinión de la mayoría ;
· ligada al instinto y tampoco al subjetivismo relativista, que lleva a afirmar que por encima de la conciencia no puede haber ninguna instancia superior;
· el manantial mismo de verdad y valores;
· un absoluto, puesta por encima de la verdad y del error, del bien y del mal;
· un actuar según la propia personal interpretación o humor y sin dar cuentas a nadie de ella.

¿Cuál es la tarea de la conciencia?

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