martes, 17 de abril de 2012

¿Quiénes son Doctores de la Iglesia?

          Doctor de la Iglesia es el título que se otorga oficialmente a algunos santos para proponerlos a los fieles de todos los tiempos como eminentes maestros de la fe.
          Los tres requisitos para que alguien pueda ser considerado Doctor de la Iglesia , según Benedicto XIV, son: insigne santidad de vida, doctrina celestial eminente y proclamación de la Iglesia; el de Doctor de la Iglesia no siempre implica la antigüedad, pero exige necesariamente una ciencia extraordinaria y una aprobación más solemne de la Iglesia.
          Es decisivo, para que un santo sea proclamado Doctor de la Iglesia, que su doctrina haya sido declarada eminente, que haya gozado de un particular carisma de sabiduría, dado por el Espíritu Santo para el bien de la Iglesia, comprobado y ratificado por la influencia benéfica en el pueblo de Dios. Un Maestro, un Doctor de la Iglesia es, pues, quien ha estudiado y contemplado con singular clarividencia los misterios más profundos de la fe y es capaz de exponerlos a los fieles de modo que les sirvan de guía en su formación y en su vida espiritual.

           En la teología los textos de los. Doctores de la Iglesia, suelen ser citados entre los de los teólogos como argumento de autoridad. Su consensus o uniformidad dogmática adquiere un valor mayor cualificado en virtud de la declaración de la Iglesia. Sin embargo, se han de tener siempre en cuenta el estado de la teología en el tiempo en que vivieron cada uno de los Doctores de la Iglesia y la posible evolución del dogma y la enseñanza posterior del magisterio de la Iglesia,  tanto para interpretarlos fielmente como para juzgar con objetividad su doctrina.
          El concepto de Doctor de la Iglesia tiene sus raíces en el concepto de didáskalos en el N. T. y en el tiempo post-apostólico (cfr. Carta de Bernabé; Pastor de Hermas; Martirio de S. Policarpo). La Iglesia reconoció a esos didáskaloi o doctores como testigos de la teología de su tiempo. En el siglo V, Vicente de Lerins llama doctores o magistri probabiles a aquellos maestros de algún modo reconocidos en la Iglesia, así como S. Benito, el Decreto Gelasiano  y San Gregorio Magno. El Papa Agatón llama a S. Ambrosio mégas didáskalos.
          Entre los Padres (de la Iglesia), algunos adquieren un destacado relieve por haber iluminado ampliamente todo el campo de la revelación y abierto nuevos caminos a la teología de los siglos posteriores; el ejemplo más eminente es San Agustín, cuya autoridad excepcional fue reconocida inmediatamente después de su muerte por el papa Celestino I. La Iglesia reconoce en ellos los intérpretes autorizados de su doctrina.
          El Concilio Vaticano II recomienda dos veces a Santo Tomás de Aquino. En la declaración sobre la educación cristiana de la juventud se establece que en el cultivo de las disciplinas universitarias ha de señalarse la armonía entre la fe y la razón siguiendo las huellas de los doctores de la Iglesia, principalmente de Santo Tomás de Aquino (Gravissimum educationis momentum, 10). En el decreto sobre la formación sacerdotal se dispone que los estudiantes de teología deben empeñarse  en profundizar en los misterios de la fe para descubrir la íntima conexión que los religa; tienen que iniciarse en la especulación teológica bajo el magisterio de Santo Tomás (Optatam totius, 16).
          El título de doctor de la Iglesia recibió de Bonifacio VIII (1298) una primera consagración oficial y litúrgica.
          A partir del s. XVI, los Papas nombran Doctor de la Iglesia a Padres y teólogos debido a nuevas y diversas circunstancias: un conocimiento directo de los Padres griegos; las distintas escuelas teológicas y las órdenes religiosas; las peticiones de las naciones cristianas; y la tendencia a dar una fundamentación más genuina a la evolución teológica. La antigua S. Congregación de Ritos era la encargada de examinar atentamente la ortodoxia de todos los escritos de los candidatos a Doctor; hoy el proceso de investigación y evaluación está a cargo de la Congregación para las Causa de los Santos.
          Suele representárselos con un libro y una pluma en sus manos iluminados por el Espíritu Santo.
          Su lista se constituyó lentamente. Desde el siglo VIII, En la Iglesia latina eran reconocidos como Doctores de la Iglesia los cuatro Padres de la Iglesia: S. Ambrosio, S. Jerónimo, S. Agustín y S. Gregorio Magno; mientras que la Iglesia Bizantina  reconocía tres grandes «doctores ecuménicos» en San Basilio, San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo; la tradición latina posterior añadirá a éstos el nombre de San Atanasio, con lo que se tendrán cuatro doctores griegos como se tenían ya cuatro doctores latinos.
          Hasta hoy han sido proclamados, treinta y tres Doctores de la Iglesia, de los cuales hay ocho orientales y veinticinco occidentales. En la lista hay tres carmelitas, dos jesuitas, tres dominicos, tres franciscanos, un redentorista y cinco benedictinos. Son treinta hombres y tres mujeres. Ellos son:
San Atanasio de Alejandria
(c.296-373)
Padre de la Iglesia Oriental.
Obisp
o de Alejandría (Egipto). Principal opositor al arrianismo. Padre de la Ortodoxia.
Proclamado doctor el año 1568 por  San Pió V.
San Hilario de Poitiers
(c.300-367)
Obispo de Poitiers.
Llamado el Atanasio del Occidente.
Proclamado doctor en 13 mayo, 1851 por el Beato Pío IX.
San Efrén de Siria
(306-373)
Diácono.
Exégeta de la Biblia y escritor eclesiástico. Llamado "el arpa del Espíritu Santo”.
Proclamado doctor el 5 de octubre, 1920 por Benedicto XV.
San Cirilo de Jerusalén
(315-386)
Obispo de Jerusalén.
Opositor del arrianismo en Oriente.
Proclamado doctor en 28 de julio, 1882 por León XIII.
San Basilio Magno
(c.329-379)
Obispo de Cesárea –Capadocia
Uno de los tres Padres Capadocios, Padre de la Iglesia de Oriente. Padre del monacato de Oriente.
Proclamado doctor en 1568 por  San Pío V.
San Gregorio Nacianceno
(c.329-390)
Obispo de Constantinopla.
Uno de los tres Padres Capadocios, Padre de la Iglesia de Oriente. Llamado el Demóstenes cristiano por su elocuencia y, en la Iglesia Oriental, "El Teólogo"..
Proclamado doctor en 1568 por San Pío V.
San Ambrosio
(c.340-397)
Obispo de Milán.
Padre de la Iglesia Latina.Uno de los cuatro tradicionales Doctores de la Iglesia latina. Combatió el arrianismo en el Occidente. Maestro de San Agustín.
Proclamado doctor el 20 de septiembre, 1295 por Bonifacio VIII.
San Jerónimo
(c.343-420)
Padre de la Iglesia Latina.  Padre de las ciencias bíblicas y traductor de la biblia al latín. Uno de los cuatro Doctores originales de la Iglesia Latina.
Proclamado doctor el 20 de septiembre, 1295 por Bonifacio VIII.
San Juan Crisóstomo
(c.347-407)
Obispo de Constantinopla.
 Padre de la Iglesia de Oriente. Patrono de los predicadores. Llamado "boca de oro" por su gran elocuencia.
Proclamado doctor en 1568 por  San Pío V.
San Agustín
(354-430)
Obispo de Hipona.
Padre de la Iglesia Latina. Uno de los cuatro doctores originales de la Iglesia Latina. "Doctor de la Gracia".
Proclamado doctor el 20 de septiembre, 1295 por Bonifacio VIII.
San Cirilo de Alejandría
(c.376-444)
Patriarca de Alejandría.
Patriarca. Combatió el nestorianismo. Hizo contribuciones claves a la cristología.
Proclamado doctor el 28 de julio, 1882 por León XIII.
San Pedro Crisólogo
(400-450)
Arzobispo de Ravenna.
Llamado "Palabra de Oro".
Proclamado doctor el 10 de febrero, 1729 por Benedicto XIII.
San León I Magno
(c.400-461)
Papa.
Escribió contra las herejías del Nestorianismo, el Monofisismo, el Maniqueísmo y el Pelagianismo.
Proclamado doctor el 15 de octubre, 1754 por Benedicto XIV.
San Gregorio Magno
(c.540-604)
Papa.
Padre de la Iglesia Latina. Cuarto y último de los cuatro originales Doctores de la Iglesia Latina.
Defendió la supremacía del Papa y trabajó por la reforma del clero y la vida monástica.
Proclamado doctor el 20 de septiembre, 1295 por Bonifacio VIII.
San Isidoro de Sevilla
(560-636)
Arzobispo de Sevilla.
Teólogo, historiador. Reconocido como el hombre más sabio de su época.
Proclamado doctor el 25 abril, 1722 por Inocente XIII.
San Beda el Venerable
(c.673-735)
Sacerdote Benedictino.
Padre de la Historia inglesa.
Proclamado doctor el 13 de noviembre, 1899 por León XIII.
San Juan Damasceno
(675-749)
Monje.
Teólogo griego.
Proclamado doctor el 19 agosto, 1890 por León XIII.
San Pedro Damián
(1007-1072)
Benedictino. Obispo de Ostia.
Reformador eclesiástico y clerical.
Proclamado doctor el 27 de septiembre, 1828 por León XII.
San Anselmo de Canterbury
(1033-1109)
Benedictino.     Arzobispo de Canterbury
Padre del Escolasticismo.
Proclamado doctor el 3 de febrero, 1720 por Clemente XI.
San Bernardo de Claraval
(1090-1153)
Cisterciense, abad
 Llamado Doctor Melifluo  por su elocuencia.
Proclamado doctor el 20 de agosto, 1830 por Pío VIII.
San Antonio de Padua
(1195-1231)
Fraile Franciscano.
 Doctor Evangélico.
Proclamado doctor el 16 de enero, 1946 por Pío XII.
San Alberto Magno
(1200-1280)
Dominico. Obispo de Ratisbona.
Patrono de las ciencias naturales; llamado “Doctor Universal” y “Doctor Experto
Proclamado doctor el 16 diciembre, 1931 por Pío XI.
San Buenaventura
(c.1221-1274)
Franciscano.     Obispo de Albano.
 Teólogo franciscano. "Doctor Seráfico".
Proclamado doctor el 14 de marzo, 1588 por Sixto V.
San Tomás de Aquino
(1225-1274)
 Dominico.
Filósofo dominico y teólogo. Llamado "Doctor Angélico". Autor de la Suma Teológica, obra insigne de teología. Patrono de las escuelas católicas y de la educación.
Proclamado doctor el 11 de abril, 1567 por  San Pío V.
Santa Catalina de Siena
(1347-1380)
Terciaria Dominica.
Mística. Segunda mujer doctora de la Iglesia.
Proclamada doctora el 4 de octubre, 1970 por Pablo VI.
Santa Teresa de Jesús
(1515-1582)
Carmelita descalza.
 Española, Reformadora de la Orden del Carmelo, mística.
Primera mujer Doctora de la Iglesia.
Proclamada doctora el 27 de septiembre, 1970 por Pablo VI.
San Pedro Canisio
(1521-1597)
Jesuita.
Teólogo Jesuita. Líder de la contrarreforma.
Proclamado doctor el 21 de mayo, 1925 by Pío XI.
San Juan de la Cruz
(1542-1591)
Carmelita descalzo.
Cofundador de los carmelitas descalzos. Doctor de la teología mística.
Proclamado doctor el 24 de agosto, 1926 por Pío XI.
San Roberto Belarmino
(1542-1621)
Jesuita.     Arzobispo de Capua.
Defensor de la doctrina durante y después de la Reforma Protestante. Escribió dos catecismos.
Proclamado doctor el 17 de septiembre 17, 1931 por Pío XI.
San Lorenzo de Brindisi
(1559-1619)
Capuchino.
Vigoroso predicador de gran influencia en el período pos-reformación. “Doctor Apostólico”
Proclamado doctor en 19 de marzo, 1959 por el Beato Juan XXIII.
San Francisco de Sales
(1567-1622)
Obispo de Ginebra.
Líder de la contrarreforma. Patrono de los escritores y la prensa católica.
Proclamado doctor el 16 de noviembre, 1871 por el Beato Pío IX.
San Alfonso María de Ligorio
(1696-1787)
Redentorista. Obispo de Santa Águeda de los Godos.
Patrono de confesores y moralistas. Fundador de los redentoristas.
Proclamado doctor el 7 de julio, 1871 por  el Beato Pío IX.
Santa Teresa del Niño Jesús
(1873-1897)
Carmelita descalza.
Religiosa francesa carmelita. Autora de "La Historia de un Alma".
Proclamada doctora el 19 de octubre, 1997 por el Beato Juan Pablo II.

San Juan de Ávila
          El 20 de agosto de 2011, el Papa Benedicto XVI, durante la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid, anunció la próxima proclamación del 34º Doctor de la Iglesia:
“Con gran gozo, quiero anunciar ahora al pueblo de Dios, en este marco de la Santa Iglesia Catedral de Santa María La Real de la Almudena, que, acogiendo los deseos del Señor Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Eminentísimo Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo de Madrid, de los demás Hermanos en el Episcopado de España, así como de un gran número de Arzobispos y Obispos de otras partes del mundo, y de muchos fieles, declararé próximamente a San Juan de Ávila, presbítero, Doctor de la Iglesia universal”.




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