miércoles, 14 de noviembre de 2012

La devoción de las tres Avemarías


¿En qué consiste la devoción de las tres Avemarías?
          En rezar tres veces el Avemaría a la Santísima Virgen, Madre de Dios y Señora nuestra, bien para honrarla o bien para alcanzar algún favor por su mediación.

¿Cuál es el fin de esta devoción?
          Honrar los tres principales atributos de María Santísima, que son:
1.- El poder que le otorgó Dios Padre por ser su Hija predilecta.
2.- La sabiduría con que la adornó Dios Hijo, al elegirla como su Madre.
3.- La misericordia con que la llenó Dios Espíritu Santo, al escogerla por su inmaculada Esposa.
          De ahí viene que sean tres las Avemarías a rezar y no otro número diferente.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Remedios contra la tibieza - San Alfonso María de Ligorio

San Alfonso María de Ligorio
en "Prácticas de Amor a Jesucristo"

Algunos se desaniman pensando que ya nunca lograrán salir de ese mar de tibieza espiritual en el cual se están ahogando. Pero a estos hay que responder con las palabras que el Ángel Gabriel le dijo a María cuando parecía que la anciana Isabel ya nunca podría tener hijos: "Lo que es imposible para las criaturas, es posible para Dios. Para Dios ninguna cosa es imposible" (Lc.1-37) o aquellas bellísimas palabras de San Pablo que jamás debemos dejar de recordar: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece." (Filp. 4-13)

Primer remedio: tener un gran deseo de conseguir la santidad

Los santos dicen que los ardientes deseos de conseguir la santidad son como fuertes alas que nos hacen subir muy alto en perfección. Y si cultivamos fervorosos deseos de conseguir la perfección espiritual, se podrán aplicar a nosotros las palabras que el profeta dice acerca de los que confían en Dios: "Subirán con las alas como de águila, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse" (Is. 40-31)
Tener un gran ideal de santidad fue lo que hizo que los santos alcanzaran tan grandes alturas de perfección. El ideal es una fuerte inclinación, un deseo muy intenso de conseguir algo. Los sabios dicen: "Cuidado con lo que deseamos, porque lo vamos a conseguir." Y la Sagrada Escritura promete en el bellísimo salmo 145: "El Señor Dios satisface los buenos deseos de sus fieles". Así que si ardientemente deseamos alcanzar la santidad, muy probablemente la vamos a obtener. Otros tenían mayores fuerzas físicas y quizás mayores cualidades intelectuales que los santos, pero estos tenían más vehementes deseos de conseguir la santidad y lograron conquistarla, mientras que otros que tenían más cualidades se quedaron a mitad del camino por falta de continuos y muy fuertes deseos de alcanzar la perfección.

Los pasos de una buena confesión

CINCO PASOS
QUE SE REQUIEREN
 PARA REALIZAR
UNA BUENA CONFESIÓN

1) Examen de conciencia

Se ha de pensar en las faltas cometidas (pensamientos, palabras, obras y omisiones), especialmente las graves (los pecados mortales), a partir de la última confesión bien hecha. Se puede examinar la propia vida a la luz de los diez Mandamientos, del mandamiento del amor al prójimo, de los preceptos de la Iglesia, de los pecados capitales y de los deberes del propio estado (familia, profesión, etc.). Un consejo práctico es que las faltas se analicen fundamentalmente a la luz de los diez Mandamientos. En muchos misales, manuales o devocionarios se encuentran exámenes de conciencia que nos pueden ser muy útiles. 

Palabras del joven catequista que sorprendió a los obispos en el Sínodo

          En la Congregación XVII, intervino el benjamín del Sínodo, un joven catequista de la diócesis de Roma llamado Tommaso Spinelli de tan sólo 23 años e invitado como oyente a este Sínodo. La cuestión es que este joven inyectó un poco de savia en la asamblea, cautivando a todos los presentes con un testimonio atrevido, directo y sencillo que arrancó la ovación más grande del Sínodo.
          Aquí sus palabras:
          "Mi reflexión quiere ser simplemente una ayuda para entender qué espera un joven de la nueva evangelización.
          Vosotros sacerdotes (dirigiéndose a los obispos) habéis hablado sobre el papel de los laicos, yo que soy laico, quiero hablar a del papel de los sacerdotes. (risas)
Nosotros los jóvenes tenemos necesidad de guías fuertes, sólidos en su vocación y en su identidad. Es de vosotros, sacerdotes, de quien nosotros aprendemos a ser cristianos, y ahora que las familias están más desunidas, vuestro papel es todavía más importante para nosotros. Vosotros nos testimoniáis la fidelidad a una vocación, nos enseñáis la solidez en la vida y la posibilidad de elegir un modo alternativo de vivir, siendo éste más bello que el que nos propone la sociedad actual.

domingo, 11 de noviembre de 2012

San Martín de Tours, Caballero liberal y Obispo valiente - P. Alfredo Sáenz S.J.

Desgrabación de la
homilía pronunciada
el 11 de noviembre de 2007

          San Martín de Tours, gloria de las Galias y hombre que ha sido una lumbrera en la Iglesia de Occidente en el siglo IV; nació en Panonia, que era el nombre antiguo de la actual Hungría, por encontrarse allí de guarnición su padre, que era soldado, alto oficial del Imperio Romano. La educación la recibió sin embargo en la ciudad italiana de Pavía. Y de muy joven a los 15 años se enroló el también en el ejército y sirvió también a la guardia imperial a caballo.
          Durante ese tiempo, ocurrió en Amiens el conocido suceso del pobre, al cuál él le dio parte de su capa militar. Era un día de invierno muy crudo cuando se encontró en las puertas de la ciudad de Amiens con ese pobre, casi desnudo, que temblando de frío, le pedía limosna. Siendo Martín todavía catecúmeno, no estaba bautizado; y viendo que la gente seguía de largo pensó en ayudarlo, pero como lo único que llevaba era sus armas y su uniforme militar, sacó su espada, partió su manto en dos y regaló una de las mitades al mendigo. Esa noche, nos cuenta su biógrafo, Martín lo vio en sueños a Jesucristo vestido con el trozo de manto que él había regalado al mendigo, y oyó que le decía “Martín aunque sólo eres catecúmeno, me cubriste con tu manto.” Quizá por eso la Iglesia ha elegido como Evangelio para este día aquel contacto de Cristo Rey, de Cristo que vendrá para juzgar y separe a los buenos de los malos, porque tuve hambre y me diste de comer, dirá los buenos, estaba desnudo y me vestiste; el lo cumplió de manera expresa.

sábado, 10 de noviembre de 2012

San Martín de Tours - Dibujos animados

Domingo XXXII (ciclo b) - Mons. Castagna

11 de noviembre de 2012
Marcos 12, 38-44
          Aprender a vivir en la verdad. Jesús sabe calificar a los hombres no por lo que aparentan sino por lo que son. Así seremos calificados todos. No cabe, en la enseñanza del Maestro, la simulación y menos aún la manipulación de la verdad en provecho de los inocultables embusteros. Será severamente denunciada y condenada. Son muchos los lugares del Evangelio donde esta doctrina se reitera y confirma. Los escribas y fariseos han convertido en un mal identificado este comportamiento. Como siempre, al transcurrir el tiempo, el hábito vicioso de la mentira se agrava y mediatiza. La hipocresía que lo caracteriza se vuelve más escandalosa, hasta el extremo de que los más hipócritas llaman “hipócritas” a quienes honestamente exponen y viven la verdad. Jesús se indigna con la hipocresía de los escribas y fariseos, empeñándose, no obstante, en recuperar a quienes están sumergidos en ella. El calificativo de “hipócritas” molesta mucho a aquellos dirigentes de su pueblo porque deja al descubierto la falsificación de la doctrina - objetivamente cierta - y su investidura de “maestros”, aunque ellos traicionen lo que enseñan: “Entonces Jesús dijo a la multitud y a sus discípulos: Los escribas y fariseos ocupan la cátedra de Moisés; ustedes hagan y cumplan todo lo que ellos les digan, pero no se guíen por sus obras, porque no hacen lo que dicen” (Mateo 23, 1-4).

Domingo XXXII (ciclo b) Catena Aurea

Marcos 12, 38-44
Y decíales en sus instrucciones: "Guardaos de los escribas que hacen gala de pasearse con vestidos rozagantes, y de ser saludados en la plaza, y de ocupar las primeras sillas en las sinagogas y los primeros asientos en los convites: que devoran las casas de las viudas con el pretexto de que hacen por ellas largas oraciones. Estos serán castigados con más rigor".
Estando Jesús una vez sentado junto al arca de las ofrendas, estaba mirando cómo la gente echaba dinero en ella, y muchos ricos echaban grandes cantidades. Vino también una viuda pobre, la cual metió dos pequeñas monedas, que hacenun maravedí. Entonces, convocando a sus discípulos, les dijo: "En verdad os digo que esta pobre viuda ha echado más en el arca que todos los otros. Por cuanto los demás han echado algo de lo que les sobraba; pero ésta ha dado de su misma pobreza todo lo que tenía, todo su sustento".

Pseudo-Jerónimo
Refutados los escribas y fariseos, quema como con fuego estos áridos modelos: "Y decíales en sus instrucciones: Guardaos de los escribas que hacen gala de pasearse con vestidos rozagantes".
 
Beda, in Marcum 3,42
Con estas palabras los acusa de presentarse en público con ricos vestidos, pecado del que vemos reprochado entre otros a aquel rico que tenía cada día espléndidos banquetes ( Lc 16).

Domingo XXXII (ciclo b) Benedicto XVI

Queridos hermanos y hermanas:

Es grande mi alegría al poder partir con vosotros el pan de la Palabra de Dios y de la Eucaristía aquí, en el corazón de la diócesis de Brescia, donde nació y recibió su formación juvenil el siervo de Dios Giovanni Battista Montini, Papa Pablo VI. Os saludo a todos con afecto y os agradezco vuestra cordial acogida. Doy las gracias en particular al obispo, monseñor Luciano Monari, por las palabras que me ha dirigido al inicio de la celebración, y con él saludo a los cardenales, a los obispos, a los sacerdotes y los diáconos, a los religiosos y las religiosas, y a todos los agentes pastorales. Doy las gracias al alcalde por sus palabras y su regalo, y a las demás autoridades civiles y militares. Dirijo un saludo especial a los enfermos que se encuentran dentro de la catedral.
En el centro de la liturgia de la Palabra de este domingo, trigésimo segundo del tiempo ordinario, encontramos el personaje de la viuda pobre, o más bien, nos encontramos ante el gesto que realiza al echar en el tesoro del templo las últimas monedas que le quedan. Un gesto que, gracias a la mirada atenta de Jesús, se ha convertido en proverbial: "el óbolo de la viuda" es sinónimo de la generosidad de quien da sin reservas lo poco que posee. Ahora bien, antes quisiera subrayar la importancia del ambiente en el que se desarrolla ese episodio evangélico, es decir, el templo de Jerusalén, centro religioso del pueblo de Israel y el corazón de toda su vida. El templo es el lugar del culto público y solemne, pero también de la peregrinación, de los ritos tradicionales y de las disputas rabínicas, como las que refiere el Evangelio entre Jesús y los rabinos de aquel tiempo, en las que, sin embargo, Jesús enseña con una autoridad singular, la del Hijo de Dios. Pronuncia juicios severos, como hemos escuchado, sobre los escribas, a causa de su hipocresía, pues mientras ostentan gran religiosidad, se aprovechan de la gente pobre imponiéndoles obligaciones que ellos mismos no observan. En suma, Jesús muestra su afecto por el templo como casa de oración, pero precisamente por eso quiere purificarlo de usos impropios, más aún, quiere revelar su significado más profundo, vinculado al cumplimiento de su misterio mismo, el misterio de su muerte y resurrección, en la que él mismo se convierte en el Templo nuevo y definitivo, el lugar en el que se encuentran Dios y el hombre, el Creador y su criatura.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Domingo XXXII (ciclo b) Guión litúrgico

ENTRADA:
Hermanos: La celebración de la Eucaristía dominical es la actualización incruenta de la entrega de Cristo en su Pasión, y nos renueva y fortalece para que podamos amar y entregarnos también nosotros. Para iniciar esta celebración. Cantamos….

¿Quién fue el Cardenal Ottaviani?

UNA CIERTA
HISTORIOGRAFIA IDEOLOGIZADA
HA INTENTADO OLVIDAR
A UNO DE LOS
GRANDES ECLESIÁSTICOS
DEL SIGLO XX
POR RODOLFO VARGAS RUBIO
(Sacerdote de la Diócesis de Getafe)
          Eminencia, ¿sabe que está considerado como el más obstinado conservador del Vaticano?
          — ¿Cómo no, hijo mío? Sólo faltaría que precisamente yo me pusiese a querer cambiarlo todo. Yo he sido puesto aquí, en el Santo Oficio, para custodiar el tesoro de la Iglesia, es decir dogmas, posiciones doctrinales, ciertas leyes, ciertos artículos del Derecho Canónico que forman la verdad católica o los medios de tutela de esta verdad. Yo soy el carabiniere que custodia la reserva de oro. ¿Cree usted que cumpliría con mi deber desertando, dejando la vigilancia, descabezando sueños, cerrando un ojo? ¿Y cree usted que estaría bien que precisamente yo respaldase los movimientos que aportan mutaciones en los principio, o bien que favorecen reformas que a la larga pueden dar un significado diferente a los principios? La Iglesia vive un tránsito. Tenía ciertas leyes y ciertas convicciones. Mientras estaba en curso una “constituyente”, yo las he custodiado y las he defendido. ¿Ha comprendido?

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La basílica de San Juan de Letrán, llamada "madre y cabeza de todas las Iglesias de la urbe y del orbe" - Benedicto XVI

BENEDICTO XVI
ÁNGELUS
Domingo 9 de noviembre de 2008

          Queridos hermanos y hermanas:
          La liturgia nos invita a celebrar hoy la Dedicación de la basílica de San Juan de Letrán, llamada "madre y cabeza de todas las Iglesias de la urbe y del orbe". En efecto, esta basílica fue la primera en ser construida después del edicto del emperador Constantino, el cual, en el año 313, concedió a los cristianos la libertad de practicar su religión. Ese mismo emperador donó al Papa Melquíades la antigua propiedad de la familia de los Laterani, y allí hizo construir la basílica, el baptisterio y patriarquio, es decir, la residencia del Obispo de Roma, donde habitaron los Papas hasta el período aviñonés. El Papa Silvestre celebró la dedicación de la basílica hacia el año 324, y el templo fue consagrado al Santísimo Salvador; sólo después del siglo VI se le añadieron los nombres de san Juan Bautista y san Juan Evangelista, de donde deriva su denominación más conocida. Esta fiesta al inicio sólo se celebraba en la ciudad de Roma; después, a partir de 1565, se extendió a todas las Iglesias de rito romano. De este modo, honrando el edificio sagrado, se quiere expresar amor y veneración a la Iglesia romana que, como afirma san Ignacio de Antioquía, "preside en la caridad" a toda la comunión católica (Carta a los Romanos, 1, 1).

La mediación de la Virgen María - Juan Pablo II

JUAN PABLO II
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 1 de octubre de 1997

María Mediadora
1. Entre los títulos atribuidos a María en el culto de la Iglesia, el capítulo VIII de la Lumen gentium recuerda el de «Mediadora». Aunque algunos padres conciliares no compartían plenamente esa elección (cf. Acta Synodalia III, 8, 163-164), este apelativo fue incluido en la constitución dogmática sobre la Iglesia, confirmando el valor de la verdad que expresa. Ahora bien, se tuvo cuidado de no vincularlo a ninguna teología de la mediación, sino sólo de enumerarlo entre los demás títulos que se le reconocían a María.
Por lo demás, el texto conciliar ya refiere el contenido del título de «Mediadora » cuando afirma que María «continúa procurándonos con su múltiple intercesión los dones de la salvación eterna » (Lumen gentium, 62).
Como recuerdo en la encíclica Redemptoris Mater, «la mediación de María está íntimamente unida a su maternidad y posee un carácter específicamente materno que la distingue del de las demás criaturas» (n. 38).
Desde este punto de vista, es única en su género y singularmente eficaz.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El Vaticano II quiso claramente insertar y subordinar el discurso sobre la Iglesia al discurso sobre Dios - Card. Ratzinger

CONFERENCIA DEL
CARD. JOSEPH RATZINGER
SOBRE LA ECLESIOLOGÍA
DE LA "LUMEN GENTIUM"
PRONUNCIADA EN EL
CONGRESO INTERNACIONAL
SOBRE LA APLICACIÓN
DEL CONCILIO VATICANO II,
ORGANIZADO POR EL COMITÉ
PARA EL GRAN JUBILEO DEL AÑO 2000

En el tiempo de la preparación del concilio Vaticano II y también durante el Concilio mismo, el cardenal Frings me relató a menudo un episodio sencillo, que evidentemente le había impresionado profundamente. El Papa Juan XXIII no había fijado ningún tema concreto para el Concilio, pero había invitado a los obispos del mundo entero a proponer sus prioridades, de forma que de las experiencias vivas de la Iglesia universal brotara la temática de la que se debía ocupar el Concilio.
También en la Conferencia episcopal alemana se discutió cuáles temas convenía proponer para la reunión de los obispos. No sólo en Alemania, sino prácticamente en toda la Iglesia católica, se opinaba que el tema debía ser la Iglesia:  el concilio Vaticano I, interrumpido antes de concluir a causa de la guerra franco-alemana, no había podido realizar totalmente su síntesis eclesiológica; sólo había dejado un capítulo de eclesiología aislado. Tomar el hilo de entonces, tratando así de llegar a una visión global de la Iglesia, parecía ser la tarea urgente del inminente concilio Vaticano II.

La teología deriva totalmente de la fe, y se ejerce en constante dependencia de la fe

Mensaje de la
Comisión Teológica Internacional
con ocasión
del Año de la fe

          Fides quaerens intellectum, la teología sólo existe en relación con el don de la fe. Presupone la verdad de la fe y se propone manifestar su «insondable riqueza» (Ef 3, 8), para la alegría espiritual de toda la comunidad de los creyentes y el servicio a su misión evangelizadora.
          La Comisión teológica internacional acoge con gratitud la invitación a celebrar el Año de la fe, que Benedicto XVI hizo en la carta apostólica Porta fidei (11 de octubre de 2011). Cada miembro de la Comisión teológica internacional estará disponible para las diversas iniciativas que harán de este Año de la fe un signo fuerte. Pero en cuanto comunidad de fe, también la Comisión teológica internacional, en su conjunto, desea significar su especial atención al mensaje de conversión de este Año de la fe, renovando y profundizando su compromiso al servicio de la Iglesia. Con tal fin, el 6 de diciembre de 2012, con ocasión de su sesión plenaria anual y bajo la guía de su presidente, el arzobispo Gerhard L. Müller, prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, la Comisión teológica internacional realizará una peregrinación a la basílica papal de Santa María la Mayor para encomendar su trabajo, y el de todos los teólogos católicos, a la Virgen fiel, proclamada «bienaventurada por haber creído» (Lc 1, 45), modelo de los creyentes y pilar de la fe verdadera.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Formación litúrgica para el Pueblo de Dios

ARTÍCULO DE LA
OFICINA PARA LAS
CELEBRACIONES LITÚRGICAS
DEL SUMO PONTÍFICE

          Se publicó el pasado lunes 18 de octubre (2010) , la Carta a los Seminaristas de Benedicto XVI, para concluir el Año Sacerdotal. En el nº 1, el Papa exhorta recordando que “quien quiera ser sacerdote debe ser sobre todo un 'hombre de Dios' y esto concretamente significa que: El sacerdote no es el administrador de una asociación, que intenta mantenerla e incrementar el número de sus miembros. Es el mensajero de Dios entre los hombres. Quiere llevarlos a Dios, y que así crezca la comunión entre ellos. Por esto, queridos amigos, es tan importante que aprendáis a vivir en contacto permanente con Dios” (nº1).

sábado, 3 de noviembre de 2012

«También vosotros daréis testimonio», corto promocional I Congreso del Congreso Nacional de Pastoral Juvenil Española

Domingo XXXI (ciclo b) - Benedicto XVI

Amor a Dios
y amor al prójimo

De la Encíclica
Deus Caritas est
16. Después de haber reflexionado sobre la esencia del amor y su significado en la fe bíblica, queda aún una doble cuestión sobre cómo podemos vivirlo: ¿Es realmente posible amar a Dios aunque no se le vea? Y, por otro lado: ¿Se puede mandar el amor? En estas preguntas se manifiestan dos objeciones contra el doble mandamiento del amor. Nadie ha visto a Dios jamás, ¿cómo podremos amarlo? Y además, el amor no se puede mandar; a fin de cuentas es un sentimiento que puede tenerse o no, pero que no puede ser creado por la voluntad. La Escritura parece respaldar la primera objeción cuando afirma: « Si alguno dice: ‘‘amo a Dios'', y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve » (1 Jn 4, 20). Pero este texto en modo alguno excluye el amor a Dios, como si fuera un imposible; por el contrario, en todo el contexto de la Primera carta de Juan apenas citada, el amor a Dios es exigido explícitamente. Lo que se subraya es la inseparable relación entre amor a Dios y amor al prójimo. Ambos están tan estrechamente entrelazados, que la afirmación de amar a Dios es en realidad una mentira si el hombre se cierra al prójimo o incluso lo odia. El versículo de Juan se ha de interpretar más bien en el sentido de que el amor del prójimo es un camino para encontrar también a Dios, y que cerrar los ojos ante el prójimo nos convierte también en ciegos ante Dios.

Domingo XXXI (ciclo b) Catena Aurea

Marcos 12,28-34
Uno de los escribas que había oído esta disputa, viendo lo bien que les había respondido, se arrimó, y le preguntó cuál era el primero de todos los mandamientos. Y Jesús le respondió: "El primero de todos los mandamientos es éste: Escucha, oh Israel, el Señor Dios tuyo es el solo Dios; y así amarás al Señor Dios tuyo con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas. Este es el mandamiento primero. El segundo, semejante al primero es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento que sea mayor que éstos". Y el escriba le dijo: "Maestro, has dicho bien y con toda verdad, que Dios es uno solo, y no hay otro fuera de El; y que el amarle de todo corazón y con todo el espíritu, y con toda el alma, y con todas las fuerzas, y al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y sacrificios". Viendo Jesús que el letrado había respondido sabiamente, díjole: "No estás lejos del reino de Dios". Y ya nadie osaba hacerle más preguntas.
 
Glosa
Después que refutó el Señor a los fariseos y saduceos que le tentaban, se nos dice cómo satisfizo una pregunta de un escriba. "Uno de los escribas que había oído esta disputa, viendo lo bien", etc.

Pseudo-Jerónimo
¿Pues qué duda ha de haber sobre esto, sino la que es común a todos los letrados por la diversidad de mandatos que se prescriben en el Exodo (cap. 20), en el Levítico (cap. 26) y en el Deuteronomio (cap. 4)? De aquí que conteste, no con uno, sino con dos mandamientos, con los cuales alimenta nuestra infancia como a los pechos de nuestra madre. Y dice: "El primero de todos los mandamientos es éste: Escucha, oh Israel, el Señor Dios tuyo es el solo Dios". Llama a éste el primero y principal de todos los mandamientos, es decir, que debemos ante todo poner en el fondo de nuestro corazón como único fundamento de la piedad el conocimiento y la confesión de la unidad divina con la práctica de las buenas obras, que se perfeccionan en el amor a Dios y al prójimo. Y añade: "Y amarás al Señor Dios tuyo", etc.

Domingo XXXI (ciclo b) P. Raniero Cantalamessa

Amarás al Señor tu Dios
P. Raniero Cantalamessa
Deuteronomio 6, 2-6;
Hebreos 7, 23-28;
Marcos 12, 28b-34

          Un día se acercó a Jesús uno de los escribas, preguntándole cuál era el primer mandamiento de la Ley y Jesús respondió citando las palabras de ésta: «Escucha Israel: el Señor es nuestro Dios, uno sólo es el Señor. Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas», que hemos oído, e hizo de ellas el «primero de los mandamientos». Pero Jesús añadió de inmediato que hay un segundo mandamiento semejante a éste, y es: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

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