miércoles, 20 de septiembre de 2017

Cartas del diablo a su sobrino XXIV - C.S. Lewis


XXIV
Mi querido Orugario:
Me he estado escribiendo con Suburbiano, que tiene a su cargo a la joven de tu paciente; y empiezo a ver su punto débil. Es un pequeño vicio que no llama la atención y que comparte con casi todas las mujeres que se han criado en un círculo inteligente y unido por una creencia claramente definida; consiste en la suposición, completamente inconsciente, de que los extraños que no comparten esta creencia son realmente demasiado estúpidos y ridículos. Los hombres, que suelen tratar a estos extraños, no tienen este sentimiento; su confianza, si son confiados, es de otra clase. La de ella, que ella cree debida a la fe, en realidad se debe en gran parte al mero contagio de su entorno. No es, de hecho, muy diferente de la convicción que tendría, a los diez años de edad, de que el tipo de cuchillos de pescado que se usaban en la casa de su padre eran del tipo adecuado, o normal, o "auténtico", mientras que los de las familias vecinas no eran en absoluto "auténticos cuchillos de pescado". Ahora, el elemento de ignorancia e ingenuidad que hay en esta convicción es tan grande, y tan pequeño el elemento de orgullo espiritual, que nos da pocas esperanzas respecto a la chica misma. Pero, ¿has pensado cómo puede usarse para influir en tu paciente?
Es siempre el novicio el que exagera. El hombre que ha ascendido en la escala social es demasiado refinado; el joven estudioso es pedante. Tu paciente es un novicio en este nuevo círculo. Está allí a diario, encontrando una calidad de vida cristiana que nunca antes imaginó, y viéndolo todo a través de un cristal encantado, porque está enamorado. Está impaciente (de hecho, el Enemigo se lo ordena) por imitar esta cualidad. ¿Puedes conseguir que imite este defecto de su amada, y que lo exagere hasta que lo que era venial en ella resulte, en él, el más poderoso y el más bello de los vicios: el Orgullo Espiritual?

En los colegios católicos los alumnos deben recibir una educación integral basada en la doctrina de la Iglesia - Mons. Héctor Aguer


El Arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, emitió el Decreto N° 096/2017, sobre la educación en los colegios católicos. Este es el texto, completo y oficial, del mismo:

VISTO

Que en los colegios católicos los alumnos deben recibir una educación integral basada en la doctrina de la Iglesia, de modo que sean formados en la visión cristiana del mundo y adhieran a ella con el pensamiento y el afecto; y

CONSIDERANDO

Que me compete velar para que en los niños, adolescentes y jóvenes no se frustre la finalidad propia de la educación católica; y

Que periódicamente llegan a este arzobispado quejas respecto de la transmisión de cuestiones esenciales en diversas asignaturas;

por el presente documento

Establezco que tanto en los colegios que dependen directamente del Arzobispado de La Plata, cuanto en los pertenecientes a congregaciones religiosas, se observen, con toda fidelidad y diligencia las orientaciones que señalo en los siguientes acápites:

martes, 19 de septiembre de 2017

MOTU PROPRIO SUMMORUM PONTIFICUM - Benedicto XVI

CARTA APOSTÓLICA
EN FORMA DE MOTU PROPRIO
SUMMORUM PONTIFICUM
DEL SUMO PONTÍFICE
BENEDICTO XVI



Los sumos pontífices se han preocupado constantemente hasta nuestros días de que la Iglesia de Cristo ofreciese a la Divina Majestad un culto digno de «alabanza y gloria de su nombre» y «para el bien de toda su Santa Iglesia».
Desde tiempo inmemorial, y también para el futuro, es necesario mantener el principio según el cual, «cada Iglesia particular debe concordar con la Iglesia Universal, no sólo en cuanto a la doctrina de la fe y los signos sacramentales sino también en cuanto a los usos universales aceptados por la tradición apostólica y continua. Éstos han de observarse no sólo para evitar errores, sino también para transmitir la integridad de la fe y para que la ley de la oración de la Iglesia se corresponda a su ley de la fe.[1]
Entre los pontífices que tuvieron esa preocupación resalta el nombre de San Gregorio Magno, que hizo todo lo posible para que se transmitiera a los nuevos pueblos de Europa tanto la fe católica como los tesoros del culto y de la cultura acumulados por los romanos en los siglos precedentes. Ordenó que fuera definida y conservada la forma de la Sagrada Liturgia relativa tanto al Sacrificio de la Misa como al Oficio Divino, en el modo en que se celebraba en la Urbe. Promovió con la máxima atención la difusión de los monjes y monjas que, actuando según la regla de San Benito, siempre junto al anuncio del Evangelio, ejemplificaron con su vida la saludable máxima de la Regla: «Nada se anteponga a la obra de Dios» (cap. 43). De esa forma, la Sagrada Liturgia, celebrada según el uso romano, no solamente enriqueció la fe y la piedad, sino también la cultura de muchas poblaciones. Consta efectivamente que la liturgia latina de la Iglesia en sus varias formas, en todos los siglos de la era cristiana, ha impulsado en la vida espiritual a numerosos santos y ha reforzado a tantos pueblos en la virtud de la religión y ha fecundado su piedad.
En el transcurso de los siglos, muchos otros pontífices romanos han mostrado una particular solicitud para que la Sagrada Liturgia manifestara de la forma más eficaz esta tarea. Entre ellos destaca san Pío V, que animado por gran celo pastoral tras la exhortación de Concilio de Trento, renovó todo el culto de la Iglesia, revisó la edición de los libros litúrgicos enmendados y, «renovados según la norma de los Padres», los puso en uso en la Iglesia Latina.

La perversa ideología de "género"

lunes, 18 de septiembre de 2017

La moral de situación - Mons. Octavio Derisi

LA NUEVA MORAL[1]
Por Mons. Dr. Octavio N. Derisi


La obra que aquí se analizará consta de un prólogo y tres capítulos: 1) Otra Moral Nueva, 2) La Perenne Novedad de la Moral Cristiana y 3) Doctrina y Vida. El primero expone con amplitud y precisión los pasos y desarrollo de la nueva moral, que pretende actualmente introducirse en la Iglesia. Frente a ella, el segundo capítulo presenta las líneas esenciales que configuran la moral cristiana. Y el tercero extrae las consecuencias que para la vida acarrean una y otra moral.
En el primer capítulo, los autores de la obra han logrado presentar, a la luz de los textos de los propios teólogos, con gran objetividad y claridad, los fundamentos, el desarrollo y el espíritu, así como también las consecuencias, de esta nueva moral cristiana.
Fuchs, Haring, Valsecchi, Vidal García, Girardi, Chenu, Schillebeeckx y otros son los protagonistas de esta nueva moral, que se pretende introducir en la Iglesia como una renovación del Evangelio.
Esta nueva moral, en su esencia radical no se formula en preceptos, es más bien un compromiso total de la persona. Sus creadores distinguen entre una actitud trascendental, una mentalidad que transformaría totalmente la vida y que sería el real aporte del cristianismo a la moral; y una formulación de preceptos, a que aquélla conduce y anima con su espíritu. Se trata —como bien notan los autores de este libro y como su mismo nombre lo indica— de un retorno al formalismo trascendental moral kantiano, en el cual la ley no tiene contenido, sino que informa y da vigencia a las máximas o normas.
Por otra parte, esta nueva moral pretende hacer del hombre no sólo un ser histórico, sino un ser inmerso y diluido totalmente en el fluir de la historia, sin esencia humana propiamente tal y mucho menos inmutable. En rigor, no hay una naturaleza humana propiamente dicha, constituida por notas esenciales y permanentes. Por eso, el hombre no es siempre y esencialmente el mismo, sino que cambia y asume diversas formas a través de las circunstancias y situaciones del acontecer del tiempo y de la cultura.
La influencia del existencialismo actual es evidente. Recuérdese la frase de los existencialistas: “El hombre no es, se hace“.

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 21 - Está pagando la lealtad de sus Marías - San Manuel González García

El CORAZÓN DE JESÚS
ESTÁ PAGANDO LA LEALTAD DE SUS MARÍAS
Y salieron (las Marías) presto del sepulcro
con temor y gozo grande...(Mt 28,8)



Ante el sepulcro vacío
¡Plugo a vuestro Jesús, al Jesús de vuestras compañías fieles y de vuestros seguimientos constantes, pagaros con tanta generosidad vuestras fidelidades y constancias! ¡Os puso tan en primer lugar en sus días de muerto y resucitado, que parecía revelar un empeño decidido de pagaros la humildad y gusto con que os quedabais en los últimos lugares cuando lo seguíais vivo!
Marías, con ese epígrafe «Ante el sepulcro vacío», ¡qué meditaciones tan jugosas podrían hacerse, qué lecciones tan provechosas tomarse y qué estímulos, qué horizontes, qué orientaciones, qué modelos para vuestra acción eucarística..!

Lo que da Jesús en sus horas de triunfo
¡Qué página primera de la Resurrección!, ¡qué mañanita aquella la del Domingo de Pascua! De una parte los discípulos..., ¡los hombres! encogidos de miedo, mordidos de la incredulidad y encerrados en un cuarto de Jerusalén, y de otra, las Marías, ¡las mujeres!, tomando la delantera al sol sin miedo a los guardias que el odio puso custodiando al Maestro, para volver a ocupar su sitio junto a Él!
Y cuando se ve ese contraste, ¡qué bien cae en el alma la largueza con que Jesús resucitado paga!
Sí, sí, ¡cómo os debe llenar el alma de agradecimiento, hasta hacerla rebosar, la donación de tantas primicias con que fueron honradas y agasajadas vuestras hermanas mayores, las Marías del Evangelio!
Para ellas la primera noticia de la Resurrección, para ellas la primera aparición, para ellas la dicha del primer beso en las gloriosas cicatrices de los pies, para ellas el honor de ser las primeras predicadoras de la Resurrección.
Y mezclados con esos gozos y enaltecimientos, ¡cuántas enseñanzas y cuántas lecciones ante el sepulcro vacío!
Cuando se os haga pesado, casi insoportable por dificultades de las cosas o de los hombres sosteneros junto a vuestro Sagrario-Calvario, acordaos de las primicias que os esperan, en cuanto llegue la mañanita de la Resurrección...

Cómo hay que prepararse

La esperanza de la Familia - Conferencia del Cardenal Burke en Paracuellos

Conferencia del Cardenal Raymond Leo Burke
En el primer encuentro de Infovaticana
bajo el lema “La esperanza de la familia”
9 de septiembre de 2017

Es para mí un placer presidir el primer “Encuentro InfoVaticana” dedicado al tema de la esperanza de la familia en un mundo totalmente secularizado. Le agradezco a Gabriel Ariza que me haya invitado a estar hoy con ustedes, y doy gracias a todos los que han hecho posible mi visita y estos momentos en su compañía.

Muy convenientemente, nuestra reunión tiene lugar en el Cementerio de los mártires de Paracuellos, también conocido como “la Catedral de los mártires”. Mientras estamos reunidos para reflexionar sobre la esperanza que inspira y fortalece la familia en nuestro tiempo, pidamos el coraje de ser verdaderos testigos de la única y segura fuente de esa esperanza: Cristo, vivo en la Iglesia por y para nosotros. Deseo profundamente que mi presencia y mi discurso les ofrezca a cada uno de ustedes inspiración y fuerza en su misión cotidiana de dar esperanza al mundo, salvaguardando y fomentando la dignidad inviolable de la vida humana y la integridad del matrimonio y la familia como la cuna de esa vida humana y como primera escuela de su crecimiento y desarrollo.

En esta reflexión, en primer lugar hablaré de la situación de la familia en el mundo actual y de la llamada a una nueva evangelización de la Iglesia y de la sociedad, empezando por la familia. Después, abordaré la fundamental labor de la familia en la nueva evangelización de nuestra cultura.

El Cristiano en el mundo actual

Hoy en día, los cristianos nos encontramos en una sociedad totalmente secularizada. El Papa San Juan Pablo II, en sus enseñanzas sobre la misión de los fieles laicos en el mundo, nos recordó de forma inequívoca que, incluso en los países que antes eran cristianos, muchos viven como si no tuvieran relación con Dios, y por lo tanto, con Su plan para nosotros y nuestro mundo. Describió la situación actual de la Iglesia en el mundo con estas palabras:

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