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martes, 22 de septiembre de 2020

Beato José Aparicio Sanz y sus doscientos treinta y dos compañeros mártires en la guerra civil española

 

OFICINA DE LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS 

DEL SUMO PONTÍFICE

CAPILLA PAPAL
PRESIDIDA POR EL SANTO PADRE
JUAN PABLO II
PARA LA BEATIFICACIÓN
DE LOS SIERVOS DE DIOS

JOSÉ APARICIO SANZ
PRESBÍTERO

Y 232 COMPAÑEROS
PRESBÍTEROS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y LAICOS
MÁRTIRES

 

PLAZA SAN PEDRO, 11 DE MARZO DE 2001
II DOMINGO DE CUARESMA

¡Cuántos ejemplos de serenidad y esperanza cristiana! - San Juan Pablo II

SIMBOLISMO DEL SEPULCRO DE SAN VICENTE MÁRTIR



En el Museo de San Pío V de la ciudad de Valencia se conserva un sepulcro en el que, según la tradición, fue colocado el cuerpo del diácono San Vicente, quien murió martirizado en Valencia en torno al año 304.

Este sarcófago, elaborado en mármol, probablemente en el siglo IV, sólo ofrece labrado uno de los frentes. La mayor parte se encuentra cubierta por una decoración « estrigilada », en forma de « S » alargada. En los extremos hay dos pilastras corintias estriadas.

Pero la sección más interesante es el relieve rectangular que se encuentra en la zona central. El motivo inferior es una cruz latina gemada, es decir, decorada con piedras preciosas figuradas, y debajo de sus brazos hay un cordero a la derecha, y un ciervo, a la izquierda.

Sobre la cruz, coronándola, se encuentra el crismón constantiniano, formado por las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego. El crismón, también decorado con gemas, está encerrado dentro de una rica láurea o corona de hojas de laurel, enlazadas con cintas. En los brazos de la cruz descansan dos palomas, que picotean los frutos de la corona de laurel.

Este relieve central es símbolo de la muerte y la resurrección de Cristo, significadas, respectivamente, por la cruz y el crismón coronado.

Las palomas representan las almas de los justos, quienes, seguros en el árbol de la cruz, saborean los beneficios espirituales de la resurrección del Señor. Pregustando los bienes celestiales, confían alcanzar la corona de la inmortalidad. Ésta es la esperanza que les permite enfrentarse incluso al martirio, con la seguridad de que la victoria final pertenece a Cristo.

Este relieve central, de gran calidad y bella composición, es reproducido en el tapiz que durante este acto solemne pende en la fachada de la Basílica de San Pedro. Con él quiere representarse a los 233 mártires que son beatificados. Siguiendo los pasos de San Vicente Mártir, ellos dieron sus vidas por Cristo, con la mirada puesta en su muerte y resurrección, seguros de alcanzar «la corona de gloria que no se marchita » (1 P 5, 4).

 


LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA ESPAÑOLA
(1936-1939)

La II República española, proclamada el 14 de abril de 1931, llegó impregnada de fuerte anticlericalismo. Apenas un mes más tarde se produjeron incendios de templos en Madrid, Valencia, Málaga y otras ciudades, sin que el Gobierno hiciera nada para impedirlos y sin buscar a los responsables para juzgarles según la ley. Los daño fueron inmensos, pero el Gobierno no los reparó ni material ni moralmente, por lo que fue acusado de connivencia. La Iglesia había acatado a la República no sólo con respeto sino también con espíritu de colaboración por el bien de España. Estas fueron las instrucciones que el Papa Pío XI y los obispos dieron a los católicos. Pero las leyes sectarias crecieron día por día. En este contexto fue suprimida 1a Compañía de Jesús y expulsados los jesuitas.

Durante la revolución comunista de Asturias (octubre de 1934) derramaron su sangre muchos sacerdotes y religiosos, entre ellos le diez Mártires de Turón (9 Hermanos de las Escuelas Cristianas y un Pasionista, canonizados el 21 de noviembre de 1999).

Durante el primer semestre de 1936, después del triunfo del Frente Popular, formado por socialistas, comunistas y otros grupos radicales, se produjeron atentados más graves, con nuevos incendios de templos, derribos de cruces, expulsiones de párrocos, prohibición de entierros y procesiones, etc., y amenazas de mayores violencias.

viernes, 25 de octubre de 2019

Propuestas para recuperar la santificación de los días festivos - Episcopado Argentino



RESOLUCIONES DEL 
EPISCOPADO ARGENTINO
1938 
I
Cruzada por la santificación de los días festivos

Ante el hecho tan doloroso del incumplimiento del precepto dominical por parte de numerosos fieles y de la incomprensión de la excelencia de la Misa como manantial sin par de la gracia divina, y por ende del escaso aprovechamiento espiritual que de la asisten­cia a ella reportan; los Obispos, reunidos en su asamblea bienal, resuelven iniciar una Cruzada para acrecentar el número de los que cumplan con tan grave deber y lo hagan con más abundantes frutos, mediante una mejor inteligencia de la Misa y una participación más activa en ella.
Con este fin resolvemos­
1º. Recomendar a los párrocos, rectores de iglesia y misioneros:
a) Insistan con frecuencia en sus predicaciones sobre la grave obligación que todos los cristianos, en edad hábil, tienen de asistir a Misa los días festivos y sobre la cuenta que Dios pedirá a los que falten a ella voluntariamente y a quienes su ejemplo, cuando no con su palabra, aparten a otros del cum­plimiento de este precepto.
b) Recuerden frecuentemente a los padres de familia, padrinos y tutores el grave deber que tienen de inculcar a sus hijos, ahijados y pupilos que la Misa dominical es una de las princi­pales obligaciones del cristiano y que han de velar para que cumplan fielmente con ella, dando, por otra parte, ejemplo.
c) Enseñen a todos niños y adultos que la Misa es el acto más sublime y eficaz de nuestra santa Religión, dándoles a conocer su esencia y su liturgia para que se unan más íntimamente a Jesucristo, eterno Sacerdote, y a su ministro y sea
de este modo más provechosa su participación en ella.

2°. Encarecer a los párrocos, rectores de iglesia, misioneros, directores de colegios, escuelas, asilos católicos y catequistas que vuelvan con frecuencia en las clases de Religión sobre los men­cionados puntos, de tal vital importancia para la vida cristiana y la salvación eterna.

lunes, 29 de julio de 2019

La Sangre Preciosa de Cristo (23) A los heraldos de la Sangre- Cardenal Piazza


III
LA HORA DE LA SANGRE

A LOS HERALDOS DE LA SANGRE


Sois vosotros, cuantos militáis en la Acción católica. Siempre que pienso en vosotros siento colmado mi corazón de ternura y paternal orgullo. ¿pues no es a vosotros, almas generosas, a quienes efectivamente encomienda el sacerdote el tesoro de la Divina Sangre para que lo llevéis donde él no puede llegar, dondequiera que haya alguien que, encarcelado en el cuerpo o en el espíritu, espera el don de Dios? Habéis de imitar a Tarsicio, el acólito de las catacumbas, que recibió el Cuerpo del Señor para llevárselo a los futuros mártires y lo defendió hasta derramar su propia sangre, cayendo así el primer mártir de la Eucaristía. Yo sé perfectamente que en vosotros arden los mismos ideales y el mismo corazón.

Ahora que, vosotros no lleváis la Sangre en la realidad de la Eucaristía, sino en el místico ardor de vuestra vida y de vuestras palabras, en la blanca pureza, en el fuego de la caridad, en la constancia del sacrificio. Ahí es donde resplandece en vosotros la Sangre de Cristo, con la que fuisteis marcados en señal de miembros de su Cuerpo Místico y de soldados para la defensa de su santa causa.

lunes, 4 de junio de 2018

Summi Pontifucatus - Primera encíclica del papa Pío XII


CARTA ENCÍCLICA
SUMMI PONTIFICATUS
DE NUESTRO SANTÍSIMO SEÑOR
PÍO
POR LA DIVINA PROVIDENCIA
PAPA XII
A LOS VENERABLES HERMANOS
PATRIARCAS, PRIMADOS, ARZOBISPOS, OBISPOS
Y DEMÁS ORDINARIOS LOCALES
EN PAZ Y EN COMUNIÓN CON LA SEDE APOSTÓLICA

20 de octubre de 1939



1. Dios, en su secreto designio, nos ha confiado, sin mérito alguno nuestro, la dignidad y las graves preocupaciones del supremo pontificado precisamente en el año en que se cumple el cuadragésimo aniversario de la consagración del género humano al Sacratísimo Corazón del Redentor, que nuestro inmortal predecesor León XIII intimó a todo el orbe, al declinar el pasado siglo, en los umbrales del Año Santo.

2. Con suma alegría e íntimo gozo acogimos entonces como mensaje del cielo la encíclica Annum Sacrum , precisamente cuando recién ordenados de sacerdote, habíamos podido recitar el Introibo ad altare Dei (Sal 42,4) . Y ¡con qué ardiente entusiasmo unimos nuestro corazón a los pensamientos y a las intenciones que animaban y guiaban aquel acto, llevado a cabo, no sin una especial providencia, por un Pontífice que con tan profunda agudeza conocía las necesidades y los males manifiestos y ocultos de su tiempo! Por esto, no podemos dejar de manifestar nuestro agradecimiento a la divina Providencia, que ha querido hacer coincidir nuestro primer año de pontificado con un recuerdo tan trascendental y querido de nuestro primer año de sacerdocio. Aprovechando de buena gana esta oportunidad, Nos queremos que el culto debido al Rey de reyes y al Señor de los señores (1Tim 6,15; Ap 19,16) sea como la plegaria introductoria de nuestro pontificado, cumpliendo así los deseos de nuestro santo predecesor. Sea este culto también el fundamento en que se apoyan y el propósito que pretenden tanto nuestra voluntad esperanzada como nuestra enseñanza y pastoral actividad, y, finalmente, el sufrimiento de los trabajos y penas, que consagramos exclusivamente a la difusión del reino de Cristo.

sábado, 29 de abril de 2017

No caer en el falso misticismo de la acción - Beato Pablo VI

CARTA DEL DEL SANTO 
PADRE PABLO VI,
FIRMADA POR EL CARDENAL 
SECRETARIO DE ESTADO,
AL ENCUENTRO DE LOS CONSILIARIOS
DE ACCIÓN CATÓLICA PORTUGUESA

Excelentísimo y reverendísimo señor [1]:
He de comunicar a vuestra excelencia reverendísima que el Santo Padre acogió con la mayor satisfacción la noticia del “Encuentro” que, del 26 al 29 de julio próximo, van a realizar los consiliarios de Acción Católica portuguesa a los pies de Nuestra Señora, en el Santuario de Fátima. Este encuentro ofrece la oportunidad para transmitir a todos los participantes los cordiales saludos y una palabra de estímulo y de orientación del Augusto Pontífice, de quien me hago humilde intérprete.
Los temas que van a ser estudiados: “La naturaleza, necesidad y actualidad de la Acción Católica”, “La espiritualidad del seglar de Acción Católica”, “Misión del consiliario eclesiástico en la formación espiritual y apostólica de los afiliados”, etc. —de tan relevante importancia para el incremento y fecundidad de este movimiento, ya encuadrado en la vida constitucional de la Iglesia, y por ella tan insistentemente propuesto y encarecido—, demuestran cómo la Iglesia en Portugal pone en la Acción Católica gran esperanza y pretende, con empeño, infundirle mayor vitalidad y nuevas energías.
A este propósito, es oportuno recordar las palabras que Su Santidad dirigió a los delegados de los obispos de la Acción Católica italiana sobre la posición de la Acción Católica en la Iglesia: “Diremos ahora lo que ninguno, así lo pensamos, habrá puesto en duda: Nos deseamos que la Acción Católica viva y se mantenga conforme fue delineada por la autoridad y sabiduría de nuestros venerables predecesores en estos últimos decenios. Ella pertenece ahora a la constitución de la Iglesia. Varias son sus formas, según los diversos países; varias sus tradiciones; varias sus exigencias; varios sus frutos; pero su definición de colaboración de los seglares en el apostolado jerárquico de la Iglesia... permanece como deber de quien tiene la responsabilidad de promover la cura pastoral y la educación de los seglares para la actividad apostólica de la Iglesia. Permanece, sobre todo, como vocación ofrecida a los mismos seglares de pasar de la concepción inerte y pasiva de la vida cristiana a la concepción consciente y activa de la misma; del estado de cristianos, más de nombre que de hecho, extraños a la comprensión y a la participación de los problemas de la Iglesia, al estado de fieles convencidos de poder y deber también ellos compartir su plenitud comunitaria, su responsabilidad operativa, su doloroso y glorioso testimonio, su caridad misionera” (L'Osservatore Romano del 27 de julio de 1963).

jueves, 27 de febrero de 2014

La Acción Católica ha de ser gimnasio de santidad - Benedicto XVI

MENSAJE DEL
SANTO PADRE

BENEDICTO XVI

A LOS PARTICIPANTES
EN LA ASAMBLEA NACIONAL
DE LA ACCIÓN CATÓLICA ITALIANA

6 de mayo de 2011

 
 
Queridos amigos de la Acción Católica Italiana

Estáis reunidos en vuestra asamblea general sobre el tema: «Vivir la fe, amar la vida. El compromiso educativo de la Acción católica», para reafirmar vuestro amor a Cristo y a la Iglesia y renovar el camino de vuestra asociación, con el compromiso de asumir plenamente vuestra responsabilidad laical al servicio del Evangelio. Sois muchachos, jóvenes y adultos que se ponen a disposición del Señor en la Iglesia con un compromiso solemne, público, en comunión con los pastores, para dar un buen testimonio en todos los ámbitos de la vida. Vuestra presencia es capilar en las parroquias, en las familias, en los barrios, en los ambientes sociales: una presencia que vivís en la cotidianidad y en la aspiración a la santidad. Vuestros niños y muchachos, adolescentes y jóvenes quieren ser activos y felices, generosos y valientes, como el beato Pier Giorgio Frassati. Tenéis el impulso de dedicaros a la construcción de la ciudad de todos y la valentía de servir en las instituciones, como Vittorio Bachelet, como el beato Alberto Marvelli y como Giuseppe Toniolo, que pronto será proclamado beato. En vuestro proyecto de formación humana y cristiana queréis ser amigos fieles de Cristo, como las beatas Pierina Morosini y Antonia Mesina, como la venerable Armida Barelli. Queréis reavivar nuestras comunidades con niños fascinantes por la pureza de su corazón, como Antonietta Meo, capaces de atraer también a sus padres a Jesús. Cuando recibo a vuestros muchachos con ocasión de la Navidad o del mes de la paz, quedo siempre admirado de la autenticidad con la que comunican la alegría del Señor.

En octubre del año pasado me reuní con vuestros adolescentes y jóvenes, comprometidos y alegres, amantes de la verdadera libertad que los lleva a una vida generosa, a un apostolado directo. Tienen ante sí el ejemplo de hombres y mujeres contentos con su fe, que quieren acompañar a las nuevas generaciones con amor, con sabiduría y con la oración, que pretenden construir con paciencia tejidos de vida comunitaria y afrontar los problemas más urgentes de la vida cotidiana de la familia: la defensa de la vida, el sufrimiento de las separaciones y del abandono, la solidaridad en las desgracias, la acogida de los pobres y de los que no tienen patria. Os acompañan consiliarios que saben bien lo que significa educar en la santidad. En las diócesis estáis llamados a colaborar con vuestros obispos, de manera constante, fiel y directa, en la vida y en la misión de la Iglesia. Todo esto no nace espontáneamente, sino con una respuesta generosa a la llamada de Dios a vivir con plena responsabilidad el Bautismo, la dignidad del ser cristianos. Por eso formáis parte de una asociación con ideales y cualidades precisas como los indica el concilio ecuménico Vaticano II: una asociación que tiene la finalidad apostólica de la Iglesia, que colabora con la jerarquía, que se manifiesta como cuerpo orgánico y que recibe de la Iglesia un mandato explícito (cf. Apostolicam actuositatem, 20). Queridos amigos, sobre la base de lo que sois, siguiendo los pasos de mis venerados predecesores, quiero confiaros algunas indicaciones de compromiso.

1. La perspectiva educativa

En la línea marcada por los obispos para las Iglesias que están en Italia, estáis llamados de modo especial a valorar vuestra vocación educativa. La Acción católica es una fuerza educativa cualificada, sostenida por buenos instrumentos, por una tradición más que centenaria. Sabéis educar a los niños y a los muchachos con vuestra asociación, sabéis llevar a cabo itinerarios educativos con adolescentes y jóvenes, sois capaces de una formación permanente para los adultos. Vuestra acción será más incisiva si, como ya hacéis, trabajáis aún más entre vosotros con una perspectiva profundamente unitaria y favorecéis la colaboración con otras fuerzas educativas tanto eclesiales como civiles. Para educar es necesario ir más allá de la ocasión, del momento inmediato, y construir, con la colaboración de todos, un proyecto de vida cristiana fundado en el Evangelio y en el magisterio de la Iglesia, poniendo en el centro una visión integral de la persona. Vuestro proyecto formativo es válido para muchos cristianos y hombres de buena voluntad, sobre todo si pueden ver en vosotros modelos de vida cristiana, de compromiso generoso y gozoso, de interioridad profunda y de comunión eclesial.

martes, 10 de diciembre de 2013

Oración, sacrificio, formación y acción - Pablo VI

Del discurso de Pablo VI
en la Asamblea de la
Acción Católica Italiana
23 de septiembre de 1973

 
Valor de la oración: Ella es “el alma de todo apostolado” y, por tanto, si faltase, la Acción Católica quedaría privada de su espina dorsal. Tened, por ende, una sólida vida litúrgica y sacramental, centrada en torno a la piedad eucarística y a la asidua participación en la Misa. Pero no olvidéis, tampoco, las formas tradicionales, que tantos frutos han dado en la formación de los grupos dirigentes y las filas de los miembros de la Acción Católica: ejercicios y retiros espirituales, horas de adoración, rosario diario para expresar la propia límpida y viril devoción mariana.
 
Necesidad del sacrificio: en un momento en que la mentalidad permisiva y hedonista parece haber debilitado la voluntad con la exaltación del instinto y del capricho, es necesario recordar el compromiso común – y especialmente de los jóvenes, tan generosos por naturaleza- con respecto al significado del sacrificio como valor formativo de la persona humana. La Acción Católica italiana ha tenido el gran mérito en el pasado de formar como una mentalidad y una escuela de fuertes voluntades, templadas en el dominio de sí; ha enseñado un amor al sacrificio que no tiene nada que ver con los postulados, por altos que sean, de ciertas filosofías antiguas y modernas y de nobilísimas religiones no cristianas, sino que se comprende únicamente a la luz de la Cruz, en la aplicación del paulino adimpleo ea quae desunt passionum Chrsti (Col. 1, 24) (completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo): es decir, en un amor ardiente y silencioso, dulce y apasionado, a Cristo crucificado, que nos ha redimido con su don de amor.

lunes, 5 de agosto de 2013

"La Acción Católica es la mediación adecuada para el lío que pide el Papa" Card. Rouco Varela


Tras la oración, el cardenal ha introducido la presentación de la Asamblea D. Higinio Junquera, presidente de la ACG, destacando que esta segunda Asamblea General es la primera para muchos de los asistentes, que se han incorporado a la ACG en los 4 años que han transcurrido desde la Asamblea fundacional de Cheste. Se trata de la «primera generación de una nueva ACG», pero deben ser muchos más los que vengan.
«La ACG es una propuesta única e integral para todas las edades, para todas las personas, para toda la familia, para todos los que pasan un tiempo con nosotros». La tarea que la ACG tiene por delante es preciosa, aunque no sea poca. Ha recordado unas palabras del Papa Francisco en la JMJ de Río de Janeiro: «Espero lío, quiero lío en las diócesis».
Afirmó que la ACG es la mediación adecuada para este «lío», el cauce habitual para la mayoría de los laicos.

lunes, 1 de julio de 2013

La Iglesia tiene necesidad de una Acción Católica que forme laicos completamente fieles - Mons. Giampaolo Crepaldi

Entrevista a
Monseñor Giampaolo Crepaldi
Arzobispo de Trieste
Excelencia, en su homilía durante la clausura de la procesión del Corpus Christi del domingo 2 de junio, tuvo duras palabras hacia la aprobación de leyes que pueden «poner en peligro los pilares de nuestra existencia humana: la vida, la familia, y nuestra libertad. Ahora, ¿cuál debe ser el alcance del compromiso de los fieles laicos. Su discurso fue una llamada a los laicos?
No hay duda de que este debe ser el tiempo de los laicos. Pero por desgracia, al laicado católico no se le oye. Tal vez por eso luego se quejan de que los obispos hablan demasiado.
¿Por qué, en su opinión, ésta es la hora de los laicos?
Ciertamente cada hora es la hora de los laicos, porque no hay un momento en el que el hombre no tenga, por su bautismo, la misión de orientar a Dios los asuntos temporales. Pero esta es la hora de los laicos en particular: La política y las leyes están metiendo la mano en el orden de la creación, la naturaleza de la familia y las relaciones naturales básicas, la que existe entre los padres y entre padres e hijos. Es algo nuevo y sorprendente que requiere una presencia particularmente convencida y activa.
¿Por qué dice que los laicos católicos no se hacen sentir?
Hay muchos católicos laicos en la familia, en el trabajo, en la sociedad, encarnando con lealtad su fe cristiana. Esto se hace, sin embargo, solamente en la vida cotidiana. Lo que se echa en falta es una presencia claramente coordinada y unificada en la sociedad civil y un testimonio coherente y claro en la política, la vida jurídica y las instituciones públicas.

domingo, 20 de enero de 2013

Cuanto más aprendan a conocer y a conversar con Jesús, más sentirán en su corazón ser felices - Benedicto XVI

Mensaje de
Benedicto XVI
a una delegación
de Jóvenes de la
Acción Católica Italiana
(20 de Diciembre de 2013)

Queridos chicos y chicas de la ACR Me alegro de encontrarles y de acoger sus felicitaciones para la Navidad del Señor. Les saludo con afecto, junto con sus maestros, el presidente profesor Franco Miano y el asistente general Mons. Domenico Sigalini.
Ustedes me han dicho que están "en busca de autor" y que esta es la frase que guía su camino de este año en ACR. Quisiera preguntaros: ¿Quién es este autor? ¿Lo han encontrado ya? Estoy seguro de que con los formadores y los amigos de Acción Católica, encontrarán una respuesta cada vez más clara en su búsqueda y ustedes serán capaces de ayudar también a muchos otros a encontrarla. Pero, quisiera también decirles algo.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Necesidad de un serio y diario esfuerzo formativo - Benedicto XVI

MENSAJE DEL
SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
AL FORO INTERNACIONAL
DE ACCIÓN CATÓLICA
  
Al venerado hermano
Monseñor Domenico Sigalini
Consiliario general del Foro internacional de Acción Católica

          Con ocasión de la VI Asamblea ordinaria del Foro internacional de Acción Católica, deseo dirigirle un cordial saludo a usted y a todos los que participan en ese significativo encuentro, y de modo particular al coordinador del Secretariado, Emilio Inzaurraga, a los presidentes nacionales y a los consiliarios. Saludo en especial al obispo de Iaşi, monseñor Petru Gherghel, y a su diócesis, que acogen este encuentro eclesial durante el cual estáis llamados a reflexionar sobre la «corresponsabilidad eclesial y social». Se trata de un tema de gran importancia para el laicado, que resulta muy oportuno en la inminencia del Año de la fe y de la Asamblea ordinaria del Sínodo de los obispos sobre la nueva evangelización.
          La corresponsabilidad exige un cambio de mentalidad especialmente respecto al papel de los laicos en la Iglesia, que no se han de considerar como «colaboradores» del clero, sino como personas realmente «corresponsables» del ser y del actuar de la Iglesia. Es importante, por tanto, que se consolide un laicado maduro y comprometido, capaz de dar su contribución específica a la misión eclesial, en el respeto de los ministerios y de las tareas que cada uno tiene en la vida de la Iglesia y siempre en comunión cordial con los obispos.

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