Las páginas más hermosas
de San Francisco de Sales
sobre el Sagrado Corazón de Jesús
Y su amor para con nosotros
(Selección de textos)
IV - EL AMOR AL PRÓJIMO
Sabemos que
Francisco de Sales tenía la intención de hacer seguir el Tratado del Amor de
Dios de otro volumen titulado: Tratado del Amor al prójimo. Para él, como para
todo cristiano, la palabra del Señor es clara: estos dos amores no hacen más
que uno. No es mediante un amor egoísta, un amor sensual, como intentamos vivir
según el Corazón de Dios, en el corazón de Dios.
Para vivir del Amor
que late en este Corazón, un amor que abraza a todos los hombres: bebemos el
amor en Dios, para, posteriormente, irradiarlo sobre la humanidad entera: He
aquí el objetivo de nuestra vida. “Toda alma que se eleva, eleva el mundo” -se
ha escrito-. Elevándonos hasta el Corazón de Dios, atraemos allí a nuestros
hermanos.
Y, para empezar
veamos nuestras relaciones cotidianas con el prójimo, acostumbrémonos a ver a
este prójimo en el corazón de Dios.
El alma del prójimo
es el árbol de vida del paraíso terrenal; está prohibido tocarlo porque es de
Dios quien debe juzgarlo y a nosotros también. Cuando nos entran ganas de
enfadarnos con alguien, es preciso que inmediatamente miremos esta alma en el
seno de Dios, a partir de este momento nos guardaremos de enfadarnos con ella y
éste es el verdadero medio de conservar la paz en nuestro corazón y el amor del
prójimo.”
Carta a Sor Adrienne
Fichet




