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domingo, 3 de mayo de 2015

Eucaristía clausura 1° Congreso Internacional Beato Manuel González

Testimonios 2 - 1° Congreso internacional Beato Manuel González

Testimonios
  • Eucaristizar en una parroquia (Rvdo. D. José Mª Marín, Párroco de la P. Bto. Manuel González)
  • Un sueño pastoral visto por un seminarista (D. José Miguel Antequera, Seminarista en el Seminario de Málaga)
Acto de Clausura
  • Hna. Mª Leonor Mediavilla. Superiora General de la Congregación de Misioneras Eucarísticas de Nazaret.
  • D. Daniel Padilla Piñero. Presbítero. Asesor Nacional de la UNER de España.
  • D. Ramón Carballás. Miembro del Comité Organizador del I Congreso Internacional Beato Manuel González



Testimonios 1 - 1° Congreso Internacional Manuel González

  • Difusión de la Devoción al beato Manuel en Argentina (D.ª Elly Ana Cordiviola de Yuan)
  • Madres sacerdotales: Una iniciativa en sintonía con la Obra del beato Manuel (D.ª Mª del Pilar García)

sábado, 2 de mayo de 2015

Comunicaciones - 1° Congreso Internacional Beato Manuel González

  • Dignidad y vocación social de la mujer en la espiritualidad del Beato Manuel González. Elisabet Agustina Vidal
  • Una sintonía eucarística entre dos grandes Santos del siglo XX: Manuel González y Josemaría Escrivá. Geraldo Morujão
  • Concordancias entre el pensamiento del beato Manuel González García y el Magisterio de Su Santidad el Papa Francisco en la Exhortación Apostólica “ Evangelli Gaudium”. María del Valle Ochoa, m.e.s.n.



Catequesis - Retrato, en diez pinceladas, de Don Manuel González, apóstol de la Eucaristía - S.E.R. D. Rafael Palmero Ramos. Obispo emérito de Orihuela-Alicante.

Mesa redonda 2 - El Beato Manuel González, un apasionado comunicador

  Prof. Dr. D. Alfonso Bullón de Mendoza. Universidad San Pablo CEU
  Hna. Mª Lourdes Caminero León. Consejera General de la Congregación de Misioneras Eucarísticas de Nazaret
  Prof. Dr. D. Andrés Martínez. Universidad San Dámaso

  Modera: Prof. Dr. D. Manuel Mª Bru. Universidad San Pablo CEU



Mesa redonda 1 - El Beato Manuel González y su tiempo

  Prof. Dr. D. Alfonso Bullón de Mendoza. Universidad San Pablo CEU
  Hna. Mª Lourdes Caminero León. Consejera General de la Congregación de Misioneras Eucarísticas de Nazaret
  Prof. Dr. D. Andrés Martínez. Universidad San Dámaso

  Modera: Prof. Dr. D. Manuel Mª Bru. Universidad San Pablo CEU



6° Ponencia - La gracia carismática en el Beato Manuel González "una mirada que decía mucho y pedía más" - Hna. Mª Teresa Castelló Torres Vicaria General de la Congregación de Misioneras Eucarísticas de Nazaret

miércoles, 29 de abril de 2015

Ponencia inaugural 1° Congreso Internacional Beato Manuel González García

Acto de apertura
  • Hna. Mª Leonor Mediavilla. Superiora General de la Congregación de Misioneras Eucarísticas de Nazaret.
  • S.Em.R. D. Angelo Card. Amato, s.d.b. Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos
  • S.Em.R. D. Ricardo Card. Blázquez Pérez. Arzobispo de Valladolid y Presidente de la CE Española
  • S.E.R. D. Jesús García Burillo. Obispo de Ávila
  • P. Francisco Javier Sancho Fermín, o.c.d. Director del CITES
  • Prof.ª Dr.ª D.ª Aurora María López Medina. Universidad de Huelva


martes, 12 de agosto de 2014

Aunque todos yo no (13 - final) Beato Manuel González García

Antigua medalla de la obra
de las tres Marías de los
Sagrarios Calvarios
   IV.- La Obra completa
 

   1.- ¿Sueños o realidad?
 

   ¿Eran estos razonamientos hasta aquí apuntados, sueños de un bien intencionado, castillos de naipes de un desocupado, poesías trasnochadas de un iluso?

   Escribí estos renglones por primera vez a los seis años de nacida la Obra y las 80.000 Marías y 5.000 Discípulos de san Juan sólo en España, sin contar con otros tantos en América y otros países, dan la mejor y más brillante respuesta a aquellas preguntas.

   ¿Qué hacen y cómo se han propagado tan rápida, tan prodigiosamente esas Marías y esos Juanes? Leed periódicamen­te El GRANITO DE ARENA y ante vuestros ojos irán desarrollán­dose esos prodigios de multiplicación, no de panes y peces, sino de almas con hambre de pan de Sagrario y multiplicadoras a su vez, de esas hambres en innumerables almas.

   ¡Qué historia tan interesante, tan llena, tan alentadora, tan divina, se puede ya escribir de las Marías! Plegue al Amo bendito que muy luego pueda poner mano en este libro de tanta gloria para Él y de tantas enseñanzas para el mundo.  

   Limitado en este  libro a dejar bien sentadas las bases de nuestra Obra y siendo la autoridad del Papa la más firme de todas las que pueden cimentar una Obra católica, expondré aquí, tomándolo de Él GRANITO DE ARENA, cómo las Marías llegaron al Papa y cómo el Papa bañó con una mirada de predilección a las Marías, al par que completó su Obra según verá el lector.
 

   2.- La Obra de las "Tres Marías" ante el Papa


    Bien le sobra a Él GRANITO DE ARENA 1 razón para mostrar­se hoy loco de alegría y para buscar y rebuscar sus mejores galas y sus palabras más bonitas y sus alabanzas más entu­siastas y todo lo mejor y más vibrante que pueda decir, pensar y sentir, para celebrar del modo menos indigno posible, la gracia y la historia que a Obra predilec­ta, a la Obra de sus ternuras, le ha llovido desde las alturas del Vaticano.

   Apuradillo se encuentra de verdad el cronista para contener el desbordamiento de sus entusiasmos y contar ce por be a sus buenos amigos todo lo que la legítima curiosidad de éstos tiene derecho a exigirle.

   Lo intentaré, sin embargo, para gloria del Amo bendito, honor de su santo Vicario en la tierra y satisfacción y alegría de esas afortunadas almas que forman en la ya numerosa y brillante legión de las Marías y de los Juanes de los Sagrarios-Calvarios.

miércoles, 30 de julio de 2014

Aunque todos yo no (12) Beato Manuel González García


    III.- La Obra por dentro

 

   Como el propósito de este libro es dar a conocer en toda su extensión e intensidad la Obra de los Sagrarios-Calvarios, aun a riesgo de repetir algunos de los conceptos ya emitidos en los anteriores razonamientos, quiero presentar reunidos y ordenados los motivos. Lo que pudiera llamar su meollo teológico.

 

 

LAS RAZONES DE SER DE LA OBRA 

   1.- El número verdaderamente abrumador de Sagrarios abandonados  o solitarios

         Por datos dignos de toda fe, recibidos por mucha diversi­dad de conductos, se sabe que hay muchos Sagrarios que pasan meses y años sin ser abiertos. Que hay pueblos sin Reservado. Que los hay en donde hace años que no se adminis­tra ningún santo Viático. En las mismas capitales, los Sagrarios, especialmente de los barrios extremos, están solitarios casi siempre y si se abren algunas veces, es para dar la sagrada Comunión a lo que se van a casar, con temores muy graves de sacrilegio por ignorancia, irreflexión, falta de ayuno o mala fe. No va siendo raro, antes por desgracia relativamente frecuente, especialmente en algunas regiones de España, encontrar novios que hacen su primera Comunión al comulgar para casarse y hasta ancianos que hacen su primera Comunión en los Asilos en donde son recogidos por la caridad. Hasta tal punto ha llegado el abandono del Sagrario en algunos pueblos, que se ha oído decir a algunos de sus vecinos: aquí no se estila eso...

   2.- Los daños de esos abandonos 

   Tengo la persuasión firmísima de que prácticamente el mayor mal de todos los males y causa de todo mal, no sólo en el orden religioso, sino en el moral, social y familiar, es el ABANDONO del Sagrario.

miércoles, 23 de julio de 2014

Aunque todos yo no (11) - Beato Manuel González García

2.- LA PROPAGACIÓN
 
   Echadas a volar algunas de las anteriores ideas siendo yo Arcipreste de Huelva, en mi GRANITO DE ARENA, quise contras­tarlas con el sello de la autoridad eclesiástica, para seguridad mía y fecundidad de ellas, y escribí a mi amadísimo Prelado y a todos los venerables Prelados españoles, expo­niéndoles el proyecto y pidiéndoles, caso de merecer su aprobación, la divulgación de la Obra por sus Boletines y su implantación mediante el nombramiento de Directores diocesa­nos.
   El éxito más lisonjero respondió a mis cartas.
   Casi todos los señores Obispos contestaron aprobando con elogio e interés la Obra de Las Tres Marías y se dignaron enviarme los Boletines en que la daban a conocer. Y otros además, nombraron Directores diocesanos para la propaganda y establecimiento de la Obra.
   Entre todos debo y quiero hacer especial mención del que fue mi amadísimo Prelado, el llorando Cardenal Almaraz, por la pronta y expresiva aprobación que dio a la Obra en el Boletín Eclesiástico de la diócesis.
 
   Del Boletín eclesiástico de la diócesis de Sevilla:
 
   "Desea el Rvdmo. Prelado que los señores curas párrocos acojan el pensamiento de la Obra de las Tres Marías, del señor Arcipreste de Huelva. Pues con ser tan sencillo y de tan fácil ejecución, es un medio eficacísimo para estimu­lar la piedad y hacer que los pueblos vivan del espíritu de fe, acompañando al Divino Prisionero, que se ha quedado en los Sagrarios por amor a los hombres".
 
   La Obra, pues, estaba bien nacida, bautizada y confirma­da.
   Copié en hojas sueltas los artículos de Él GRANITO DE ARENA con la noticia de la Obra, y con la bendición del Divino Sembrador, empecé a sembrar hojas por toda España, Portugal y la América latina.
   En poco tiempo, se repartieron cuarenta y cinco mil hojas de propaganda de la Obra.
   Después, ¿quién podría contar el número? Hoy ascienden a millones.
   ¡Y cuánto tengo que bendecir al Corazón Eucarístico de Jesús por las respuestas recibidas! ¡Con qué prontitud, ardimiento y delicadeza ha respondido el amor dolorido por el abandono de los Sagrarios!
   Lo confieso ingenuamente, más de una vez han acudido a mis ojos lágrimas de gozo y consuelo a un tiempo, al leer cartas de párrocos de pueblos, de corazones de piedra para con Jesucristo y su cura, pidiéndome angustiosamente Marías que siquiera en espíritu, acompañen sus Sagrarios tan solos y tan tristes. O almas ignoradas de religiosas y seglares que ofrecen sacrificios y trabajos heroicos para calentar los Sagrarios fríos. De niños y niñas que se constituyen en los únicos adoradores y visitadores de los Sagrarios de sus parroquias. O de enfermos impedidos que, no pudiendo perso­nalmente ir a ningún Sagrario, piden uno para acompañarlo con sus actos de amor, paciencia y ofrecimiento resignado de sus penas y males.
 
   Sí, bendito mil y mil veces sea el Corazón Eucarísti­co de Jesús por esas manifestaciones de amor sufrido, callado, generoso, magnánimo, de tantos corazones heridos por la pena de los abandonos que Él padece.
   Posteriormente han caído sobre nuestra Obra las recomenda­ciones más calurosas y decididas de los Congresos Eucarísti­cos Internacionales de Madrid, Viena, Malta, Lourdes y otros más recientes a más de no pocos nacionales y regionales.
   Con motivo de la celebración del primer Congreso Catequís­tico de Valladolid, a los tres años de fundada la Obra, tuve el inmenso gusto de reunir por dos veces a más de treinta Directores diocesanos y a más de mil Marías de toda España, tomando acuerdos muy trascendentales para la buena marcha de nuestra Obra y de modo parecido, aunque con mucho mayor número, en el Congreso Eucarístico Nacional de Toledo en 1926.
  
   El Episcopado y las Marías

jueves, 17 de julio de 2014

Aunque todos yo no (10) - Beato Manuel González García

¡Nació la Obra de las Tres Marías y de los Discípulos de San Juan para los Sagrarios-Calvarios! 

II. La Obra nacida 

1. ¡Las Marías! ¡Ahí están! 

   Permitidme que a título de partida de nacimiento transcri­ba aquí la noticia que de su aparición publiqué en mi "GRANITO DE ARENA" de marzo de 1910.

   "Tiempo ha que en mi mente viene dando vueltas una idea y en mi corazón un deseo algo inquietante sobre una obra que yo estimo de urgente necesidad.

   Madurados, a mi parecer, una y otro, quise aprovechar el primer viernes de cuaresma 1 para hacer su promulgación.

   Lo que en la plática del retiro de aquel día dije, quiero repetirlo aquí para su mayor divulgación.

   Pero antes de exponeros la obra y a guisa de prolegómeno indispensable, quiero poner de manifiesto 

   Una situación muy triste 

   Muy triste, sí. Pero con todo el color negro y sabor amargo que queráis poner a esa tristeza, es la situación en que se encuentra en muchísimos Sagrarios, Jesucristo Sacra­mentado.

   Vais a permitidme, señoras, que yo que invoco muchas veces la solicitud de vuestra caridad en favor de los niños pobres y de todos los pobres abandonados, invoque hoy vuestra atención primero y vuestra cooperación después, en favor del más abandonado de todos los pobres: ¡Él santísimo Sacramento!

   Abandonado y pobre le he llamado. ¡Que no se alarme vuestra piedad! Voy a explicarme.

   Abandonado, digo, y vais a ver hasta qué punto y en qué medida.

   Hay pueblos, no creáis que allá entre los salvajes, hay pueblos, ¡en España!, en los que se pasan semanas, meses sin que se abra el Sagrario. Y otros en los que no comulga nadie ni nadie vista al santísimo Sacramento. Y en muchísimos, si se abre, es para que comulgue alguna viejecita del tiempo antiguo.

   En esos pueblos, muchos de sus habitantes ni saben ya que hay Sagrarios, ni qué es comulgar, y llegan al fin de su vida sin haber hecho la primera Comunión.

   Si a esos desgraciados les preguntáis por la casa de Jesucristo en aquel pueblo, no sabrían qué responderos.

   ¡Abandonado! y ¿qué mayor abandono que estar solo desde la mañana a la noche y desde la noche a la mañana?

    Así, completamente solo está Jesucristo en muchísimos Sagrarios, y por consiguiente...

   ¡Pobre!, no ya de pobreza material, que en ésa, hay Sagrarios que en nada se diferenciarían del primer Sagrario de Belén, sino con pobreza de calor, de oraciones, de virtudes, de compañía...

   ¡Él, pidiendo desde su Tabernáculo a cada uno de los moradores de aquel pueblo, un poquito de cada una de esas cosas, no recibe nada!

jueves, 10 de julio de 2014

Aunque todos yo no (9) - Beato Manuel García

LAS TRES COSAS
QUE DECÍA UN CURA
AL JESÚS DE SU SAGRARIO

 

   A mi corazón de sacerdote le basta saber que tuve una parroquia de veinte mil almas a mi cargo. Que por la salva­ción de esas almas, no regateé sacrificios ni industrias de celo. Y, que, sin embargo, mi parroquia no acabó de llenarse de hijos suyos, ni aun los domingos. Ése era el gran problema de mi vida sacerdotal, el bocado amargo que siempre estaba probando, mi pesadilla cuando dormía y mi preocupación despierto. Era lo que ponía mis días tristes y lo que nublaba todas mis alegrías. Mi gran contrariedad, lo que me hacía sentir despiadadamente el peso de mis pecados y la ausencia de la santidad a que estoy llamado. Eso es lo que hasta me sacaba los colores de vergüenza a la cara: ¡mi parroquia desierta muchas veces, casi desierta otras y llena nunca! ¡Y, las tabernas y los casinos de mi parroquia, rebosando gente!

   Y como yo sé que ésa es también la gran pena, la gran contrariedad, el gran problema de la mayoría de mis hermanos los sacerdotes, yo os invitaría a que os vinierais conmigo en espíritu al Sagrario de aquella mi parroquia y, si vuestra paciencia no lo llevara a mal, escucharíais lo que el cura de aquella parroquia le decía al Amo suyo y de todas sus cosas. Es una conversación que poco más o poco menos versa sobre estos tres puntos: ¡Que no vienen! ¿Por qué no vendrán? ¿Cómo vendrían?

viernes, 4 de julio de 2014

Aunque todos yo no (8) Beato Manuel González García

El SÍNTOMA MÁS TRISTE
 
  Pero con haberme interesado e impresionado tanto la observación de esos dos síntomas y, me atreveré a decir, motivos de decadencia de la vida cristiana y piadosa de la parroquia, la impresión dominante y más desconsoladora, la observación que podía llamar obsesionante fue la del mal sobre todo mal, y causa de todos los males:
 
 
   El abandono del Sagrario
 
   La semilla sembrada en aquel pueblecito de mis primeras desilusiones apostólicas, calentada en los invernaderos de las Hermanitas de los Pobres, iba despuntando y dando al aire su tallo...
   ¡El abandono del Sagrario!   ¡Dios mío, cómo te agradezco que entre todas las impresiones de mi vida de sacerdote y de párroco, la dominante, la casi exclusiva, hayas querido que sea la producida por el abandono del Sagrario! ¡Cómo tengo que agradecerte, Corazón de mi Jesús, el que me hayas llamado a ver, a sentir y predicar el Sagrario abandonado! Gracia tuya ha sido, Señor, y muy larga, la de haberme como clavado mis ojos y mi boca y mi mano y mi pluma y mi alma, en ese abandono, para llorar el cual no hay lágrimas bastantes en el mundo.
   Para hablar de ese abandono y dar a conocer su remedio, se ha escrito este libro.
 
 
HABLEMOS DEL ABANDONO DEL SAGRARIO
 
   Y ante todo, pregunto o supongo que me preguntan: ¿existe ese abandono en las proporciones que usted denuncia?
   Y empiezo por esta pregunta porque no han faltado quienes con más buenos o malos modos, me han llamado embustero o exagerado.
   ¿Hay que preocuparse del abandono del Sagrario como de un gran problema?
   Seguid leyendo y mediréis conmigo la magnitud de ese problema, conociendo la extensión y trascendencia del mal que lo plantea.
 
 
   Estado de la cuestión
 
   Para fijarla bien puedo clasificar en cuatro grupos o partidos las respuestas a esas preguntas, que he recogido.
 
   El partido de color de rosa

miércoles, 25 de junio de 2014

Aunque todos yo no (7) Beato Manuel González Gracía

El SÍNTOMA MÁS TRISTE

 

   Pero con haberme interesado e impresionado tanto la observación de esos dos síntomas y, me atreveré a decir, motivos de decadencia de la vida cristiana y piadosa de la parroquia, la impresión dominante y más desconsoladora, la observación que podía llamar obsesionante fue la del mal sobre todo mal, y causa de todos los males:

 

 

   El abandono del Sagrario

 

   La semilla sembrada en aquel pueblecito de mis primeras desilusiones apostólicas, calentada en los invernaderos de las Hermanitas de los Pobres, iba despuntando y dando al aire su tallo...

   ¡El abandono del Sagrario!   ¡Dios mío, cómo te agradezco que entre todas las impresiones de mi vida de sacerdote y de párroco, la dominante, la casi exclusiva, hayas querido que sea la producida por el abandono del Sagrario! ¡Cómo tengo que agradecerte, Corazón de mi Jesús, el que me hayas llamado a ver, a sentir y predicar el Sagrario abandonado! Gracia tuya ha sido, Señor, y muy larga, la de haberme como clavado mis ojos y mi boca y mi mano y mi pluma y mi alma, en ese abandono, para llorar el cual no hay lágrimas bastantes en el mundo.

   Para hablar de ese abandono y dar a conocer su remedio, se ha escrito este libro.

 

 

HABLEMOS DEL ABANDONO DEL SAGRARIO

 

   Y ante todo, pregunto o supongo que me preguntan: ¿existe ese abandono en las proporciones que usted denuncia?

   Y empiezo por esta pregunta porque no han faltado quienes con más buenos o malos modos, me han llamado embustero o exagerado.

   ¿Hay que preocuparse del abandono del Sagrario como de un gran problema?

   Seguid leyendo y mediréis conmigo la magnitud de ese problema, conociendo la extensión y trascendencia del mal que lo plantea.

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