BARBIE: analizando una película de nuestro tiempo
miércoles, 9 de agosto de 2023
Barbie: analizando una película que denigra la maternidad y desfigura la dignidad de la mujer un diálogo entre el P. Olivera Ravasi y Verónica Flamenco
sábado, 5 de agosto de 2023
ECOLOGIA INTEGRAL 1ª Catequesis oficial y homilia de Mons. Munilla en la JMJ de Lisboa
ECOLOGIA INTEGRAL
1ª Catequesis oficial
y homilía
Mons. Munilla
en la JMJ de Lisboa
“El primer principio
de la ecología es respetar nuestro propio cuerpo”
“Dios nos ha credo
bien Dios no se equivoca.
Nadie nace en un
cuerpo equivocado”
martes, 27 de octubre de 2020
Los niños y los jóvenes no deben ser confundidos o inducidos al error por una educación fuera del hogar que esté en conflicto con la educación que se imparte en el hogar - Card. Raymond Leo Burke
Conferencia virtual del Card. Raymun Burke a
Voz de la familia
sobre los derechos de los padres en la educación de los hijos
Septiembre de 2020
Los derechos de los padres como educadores primarios de sus hijos y la obligación de los padres de oponerse a un plan de estudios contrario a la ley moral
Me complace mucho ayudar a Voice of the Family en su noble labor de promover la sana doctrina y la disciplina de la Iglesia con respecto al matrimonio y su fruto incomparable: la familia. En particular, me complace abordar el tema crítico de la educación, que es la misión esencial de la familia y una expresión fundamental de nuestra cultura.
No puede escapar a la
atención de ninguna persona reflexiva que la educación hoy en día está bajo un
ataque feroz. Tanto en la educación como en el derecho, como expresiones
fundamentales de nuestra cultura, asistimos al abandono de la comprensión de la
naturaleza humana y de la conciencia por la que Dios nos llama a respetar la
verdad de la naturaleza y a vivir de acuerdo con esa verdad en amor puro y desinteresado.
San Pablo, en su Carta
a los Efesios, refiriéndose a la alienación del hombre de Dios y, por tanto,
del mundo, declaró:
Pero ahora en Cristo
Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos
por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo
uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las
enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para
crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y
mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando
en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros
que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos
y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois
extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la
familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,
siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el
edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;
en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el
Espíritu.[1]
Sólo Cristo abre el
entendimiento y anima el corazón a abrazar la verdad y vivirla en el amor. Los
educadores, por tanto, cooperando con los padres, llevan a los niños a conocer
a Cristo y a seguirlo en todo, y así llevarlos a la paz que es el deseo de todo
corazón humano. La educación, tanto en el hogar como en la escuela, abre los
ojos del niño para contemplar el misterio del amor de Dios por nosotros en el
envío de su Hijo unigénito en nuestra carne humana y en el envío de su Espíritu
Santo a nuestras almas, el gran fruto de la Encarnación redentora.
Los padres que en el pasado han dependido de las escuelas para ayudarlos a criar a sus hijos para que sean verdaderos ciudadanos del cielo y de la tierra, buenos miembros de la Iglesia y buenos miembros de la sociedad civil, encuentran que algunas escuelas son lugares de adoctrinamiento en el materialismo ateo con su relativismo concurrente. Esas escuelas, de hecho, intentan destruir la educación recibida en el hogar sobre las verdades más fundamentales: la verdad sobre la inviolable dignidad de la vida humana inocente, la integridad de la sexualidad humana y del matrimonio, y la irremplazabilidad de la relación del hombre con Dios o de la santa religión. Es más, cuando los padres intentan con razón proteger a sus hijos de una ideología tan nihilista, estas escuelas intentan imponer el adoctrinamiento a sus hijos de manera totalitaria.
sábado, 29 de agosto de 2020
La ideología de género. Su imposición en la Argentina - Mons. Héctor Aguer
La ideología de género. Su imposición en la Argentina
En la ideología de
género se desposan el constructivismo gnoseológico, moral y social, y la
dialéctica marxista, presente en la oposición agresiva varón - mujer propia del
feminismo extremo y en la antinatural superación de la duplicidad humana
originaria, en el invento subjetivista de los géneros.
Se habla habitualmente
de perspectiva de género. Pero tal designación no es la que en
realidad corresponde a esa manera de pensar. Le cabe mejor el nombre de
ideología. La perspectiva es el punto de vista determinado desde el cual los
objetos se presentan al espectador, especialmente cuando están lejos. El
discurso sobre el género es una ideología; así se llama el conjunto de
ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad
o época, que en este caso pretende fijar con ambición de totalidad una posición
antropológica, en especial la relación de la dimensión biológica del ser humano
y su comportamiento con la cultura que lo envuelve y en la cual vive. Con todo,
cabría hablar de perspectiva de género según la acepción 4 que ofrece
el Diccionario de la Real Academia Española: «Apariencia o representación
engañosa y falaz de las cosas», ya que la abrumadora e invasiva propaganda para
imponer ese discurso induce a tener por cierto lo que no lo es. Por otra parte,
el término ideología suele recibir en el uso una connotación
negativa, que en el caso que nos ocupa se justifica plenamente.
El movimiento
feminista, que desde el siglo XIX abogaba por revalorizar el papel de la mujer
en la sociedad, fue radicalizándose hasta el extremo, asumiendo posturas
contrarias a la identidad femenina hasta despreciarla completamente. Muchas
veces he citado a Simone de Beauvoir, una de las más destacadas protagonistas
del movimiento: «Mujer no se nace, se hace». Según ella, la mujer es un término
medio «entre el macho y el castrado». De esos planteos procede la ideología de
género.
Según esta manera de
pensar, claramente expresada por sus autores y fautores, las diferencias
biológicas, psicológicas y espirituales entre varones y mujeres, no cuentan; lo
decisivo es lo que cada uno siente y quiere ser. No existe una naturaleza
humana, una naturaleza de la persona varón que establece la condición varonil,
y una naturaleza de la persona mujer, de la que se sigue la condición femenina.
No hay dos sexos, varones y mujeres, sino diversos géneros según la percepción
subjetiva de cada persona; el número de géneros es variable, y ha ido
aumentando en virtud de una inventiva extravagante. El Estado debería reconocer
la decisión de cada uno de cambiar su sexo por el género autopercibido,
apoyarlo y dotarlo de un nuevo documento de identidad que oficialice su nueva
situación en la sociedad. Lo decisivo sería la cultura, que modela y construye
el rol a desempeñar según nuevos paradigmas en los que el sexo y la
configuración corporal correspondiente es desplazado por la autopercepción
subjetiva que lleva a cambiar libremente lo recibido de la naturaleza. Cada uno
sería no lo que es, sino lo que autopercibe que es; además, dispone del recurso
a la cirujía o a la ingestión de hormonas.
En la ideología de género se desposan el constructivismo gnoseológico, moral y social, y la dialéctica marxista, presente en la oposición agresiva varón - mujer propia del feminismo extremo y en la antinatural superación de la duplicidad humana originaria, en el invento subjetivista de los géneros. La naturaleza que nos ha sido dada está bien hecha: el cuerpo del varón y el de la mujer ajustan perfectamente el uno en el otro, y también sus almas. Esta es la realidad de la creación.
viernes, 13 de marzo de 2020
Un aniversario para no olvidar: los 25 años de «Evangelium vitae» - Mons. Héctor Aguer
sábado, 30 de noviembre de 2019
sábado, 9 de noviembre de 2019
La naturalización de lo antinatural - Mons. Héctor Aguer

jueves, 7 de noviembre de 2019
La Iglesia tiene el deber de asumir un papel sustitutivo para compensar el colapso de sectores enteros de la sociedad civil y de las autoridades públicas. Card. Robert Sarah

jueves, 26 de septiembre de 2019
Si nuestra primera preocupación no es Dios, entonces todo lo demás falla - Card. Robert Sarah
sábado, 14 de septiembre de 2019
El Dios de la vida y del amor humano - Conferencia Episcopal Argentina
sábado, 13 de julio de 2019
martes, 18 de junio de 2019
Comunión y servicio: la persona humana creada a imagen de Dios - Comisión teológica internacional
2. La crítica moderna de la teología de la «imago Dei»
3. La «imago Dei» en el Concilio Vaticano II y en la teología de hoy
2. Hombre y mujer
3. Persona y comunidad
4. Pecado y salvación
5. «Imago Dei» e «imago Christi»
2. La responsabilidad respecto al mundo creado
3. La responsabilidad respecto a la integridad biológica de los seres humanos
lunes, 17 de junio de 2019
Fragmentos de Verdad Católica (8) - Soy a imagen de Dios ¿Qué significa e implica? -Mons. Raffaello Martinelli
¿QUÉ COSA SIGNIFICA E IMPLICA?
¿Cuándo el hombre comienza a ser Imagen de Dios?
¿De dónde le viene al hombre el ser Imagen de Dios?
martes, 11 de junio de 2019
Estamos presenciando el riesgo de que se imponga un pensamiento único a las escuelas - Card. Giuseppe Versaldi
Varón y mujer los creó - sobre la ideología de género en la educación - Congregación para la educación católica
Introducción - ESCUCHAR - Breve historia - Puntos de encuentro - Crítica - RAZONAR - Argumentos racionales - PROPONER - Antropología cristiana - La familia - La escuela - La sociedad - La formación de formadores - Conclusión









