BARBIE: analizando una película de nuestro tiempo
miércoles, 9 de agosto de 2023
Barbie: analizando una película que denigra la maternidad y desfigura la dignidad de la mujer un diálogo entre el P. Olivera Ravasi y Verónica Flamenco
lunes, 26 de octubre de 2020
Texto completo en español de la Declaración de Consenso Ginebra que niega que el aborto sea un derecho humano
Declaración de Ginebra:
Consenso sobre el fomento de la salud de las mujeres
y el fortalecimiento de la familia
Nosotros, ministros y
altos representantes de Gobierno,
Habiendo previsto
reunirnos al margen de la Asamblea Mundial de la Salud de 2020 en Ginebra
(Suiza) para examinar los avances logrados y los retos que plantea la defensa
del derecho de las mujeres a los más altos niveles posibles de salud; para
promover el aporte esencial de las mujeres a la salud, y la fortaleza de la
familia y de una sociedad eficaz y floreciente; y para expresar la prioridad
fundamental de proteger el derecho a la vida, comprometiéndonos a realizar
labores coordinadas en foros multilaterales; a pesar de no haber podido
reunirnos en Ginebra a causa de la pandemia mundial de COVID-19, en
solidaridad,
1. Reafirmamos que
“todos son iguales ante la ley” 1 y que los derechos humanos de las mujeres y las niñas son
“parte inalienable, integral e indivisible de todos los derechos humanos y
libertades fundamentales” 2 ;
2. Ponemos de relieve
que los hombres y las mujeres tienen “igualdad en el goce de todos los derechos
civiles y políticos” 3, así como los derechos económicos, sociales y culturales;
y que “la igualdad de derechos, de oportunidades y de acceso a los recursos, la
distribución equitativa entre hombres y mujeres de las responsabilidades
respecto de la familia y una asociación armoniosa entre ellos es indispensable
para su bienestar y el de su familia” 4; y que “las mujeres y las niñas deben tener igual acceso a
una educación de calidad, a los recursos económicos y a la participación
política, así como las mismas oportunidades que los hombres y los niños en el
empleo, el liderazgo y la adopción de decisiones a todos los niveles” 5;
3. Reafirmamos, en
tanto inherentes, “la dignidad y el valor de la persona humana” 6; que “el derecho a la
vida es inherente a la persona humana” 7; y el compromiso que permite “los embarazos y los partos
sin riesgos” y da a las parejas “las máximas posibilidades de tener hijos
sanos” 8;
4. Ponemos de relieve que “en ningún caso se debe promover el aborto como método de planificación de la familia”9 y que “cualesquiera medidas o cambios relacionados con el aborto que se introduzcan en el sistema de salud se pueden determinar únicamente a nivel nacional o local de conformidad con el proceso legislativo nacional”10; Reafirmamos que “el niño (…) necesita protección y cuidados especiales (…) tanto antes como después del nacimiento”11 y que “se deben adoptar medidas especiales de protección y asistencia en favor de todos los niños” 12, basándose en el principio del interés superior del niño;
viernes, 4 de septiembre de 2020
Catequesis Marianas de San Juan Pablo II (16) - La nobleza moral de la mujer
SAN JUAN PABLO II
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 10 de abril de 1996
La nobleza moral de la mujer
(Lectura: Proverbios,
capítulo 31, versículos 10-12 y 30)
1. El Antiguo
Testamento y la tradición judía reconocen frecuentemente la nobleza moral de la
mujer, que se manifiesta sobre todo en su actitud de confianza en el Señor, en
su oración para obtener el don de la maternidad y en su súplica a Dios por la
salvación de Israel de los ataques de sus enemigos. A veces, como en el caso de
Judit, toda la comunidad celebra estas cualidades que se convierten en objeto
de admiración para todos.
Junto a los ejemplos
luminosos de las heroínas bíblicas, no faltan los testimonios negativos de
algunas mujeres, como Dalila, la seductora que arruina la actividad profética
de Sansón (Jc 16, 4-21); las mujeres extranjeras que en la ancianidad de
Salomón, alejan el corazón del rey del Señor y lo inducen a venerar otros
dioses (1 R 11, 1-8); Jezabel, que extermina «a todos los profetas del
Señor» (1 R 18, 13) y hace asesinar a Nabot para dar su viña a Acab (1 R 21);
y la mujer de Job que lo insulta en su desgracia, impulsándolo a la rebelión (Jb 2,
9).
En estos casos, la
actitud de la mujer recuerda la de Eva. Sin embargo, la perspectiva
predominante en la Biblia suele ser la que se inspira en el protoevangelio, que
ve en la mujer a la aliada de Dios.
2. En efecto aunque a
las mujeres extranjeras se las acusa de haber alejado a Salomón del culto del
verdadero Dios, en el libro de Rut se nos propone una figura muy noble de mujer
extranjera: Rut, la moabita, ejemplo de piedad para con sus parientes y de
humildad sincera y generosa. Compartiendo la vida y la fe de Israel, se
convertirá en la bisabuela de David y en antepasada del Mesías. Mateo,
incluyéndola en la genealogía de Jesús (1, 5), hace de ella un signo de
universalismo y un anuncio de la misericordia de Dios, que se extiende a todos
los hombres.
Entre las antepasadas de Jesús, el primer
evangelista recuerda también a Tamar, a Racab y a la mujer de Urías, tres
mujeres pecadoras, pero no desleales, mencionadas entre las progenitoras del
Mesías para proclamar la bondad divina más grande que el pecado. Dios, mediante
su gracia, hace que su situación matrimonial irregular contribuya a sus
designios de salvación, preparando también, de este modo, el futuro.
Otro modelo de entrega humilde, diferente del de Rut, es el de la hija de Jefté, que acepta pagar con su propia vida la victoria del padre contra los ammonitas (Jc 11, 34-40). Llorando su cruel destino, no se rebela, sino que se entrega a la muerte para cumplir el voto imprudente que había hecho su padre en el marco de costumbres aún primitivas (cf. Jr 7, 31; Mi 6, 6-8).
martes, 1 de septiembre de 2020
Catequesis Marianas de San Juan Pablo II (15) - Mujeres comprometidas en la salvación del pueblo
SAN JUAN PABLO II
AUDIENCIA GENERAL
Miércoles 27 de marzo de 1996
Bendita entre las mujeres
Mujeres comprometidas en la salvación del pueblo
(Lectura: Judith,
capítulo 15, versículos 8-10)
1. El Antiguo
Testamento nos hace admirar a algunas mujeres extraordinarias que, bajo el
impulso del Espíritu de Dios, participan en las luchas y los triunfos de Israel
o contribuyen a su salvación. Su presencia en las vicisitudes del pueblo no es
ni marginal ni pasiva: se presentan como auténticas protagonistas de la
historia de la salvación. He aquí los ejemplos más significativos.
Después del paso del
mar Rojo, el texto sagrado pone de relieve la iniciativa de una mujer inspirada
para celebrar con júbilo ese acontecimiento decisivo: «María, la profetisa,
hermana de Aarón tomó en sus manos un tímpano y todas la mujeres la seguían con
tímpanos y danzando en coro. Y María les entonaba el estribillo: «Cantad al
Señor pues se cubrió de gloria arrojando en el mar caballo y carros» (Ex 15,
20-21).
Esta mención de la
iniciativa femenina en un marco de celebración pone de relieve no sólo la
importancia del papel de la mujer, sino también su aptitud particular para
alabar y dar gracias a Dios.
2. Una acción aún más
importante realiza, en tiempos de los Jueces, la profetisa Débora. Después de
haber ordenado al jefe del ejército que reuniera a sus hombres y entablara
batalla, ella, con su presencia, asegura el éxito del ejército de Israel,
anunciando que otra mujer Yael, matará al jefe de los enemigos.
Además, para celebrar la gran victoria, Débora entona un largo cántico con el que alaba la acción de Yael: Bendita entre las mujeres Yael (...). Bendita sea entre las mujeres que habitan en tiendas» (Jc 5, 24). Las palabras que Isabel dirige a María el día de la Visitación: «Bendita tú entre las mujeres...» (Lc 1, 42), son un eco de esa alabanza en el Nuevo Testamento.
martes, 5 de mayo de 2020
Catequesis Marianas de San Juan Pablo II (8) - El papel de la mujer a la luz de María
Miércoles 6 de diciembre de 1995
martes, 21 de abril de 2020
Catequesis Marianas de San Juan Pablo II (7) - María y el valor de la mujer
Miércoles 29 de noviembre de 1995
jueves, 8 de marzo de 2018
La Iglesia propone el estudio teológico de la cuestión de la mujer a la luz del designio amoroso de Dios - Mons. Juan Antonio Reig Pla
«una teología de la mujer»
Obispo de Alcalá de Henares





