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viernes, 7 de febrero de 2020

Examen de conciencia sobre actitudes cristianas básicas



EXAMEN SOBRE ACTITUDES CRISTIANAS BÁSICAS

*En la vida somos tentados continuamente a dejar el camino de Jesús y seguir los criterios del mundo. Nos creemos suficientemente fuertes. Nos dejamos llevar por la tentación confiando en que no llegaremos al pecado. Pero somos débiles y caemos en la tentación.
¿Qué actitud tengo yo ante mis tentaciones: sé cortar a tiempo o me dejo llevar por ellas?

*El mundo nos bombardea constantemente con propues­tas deslumbrantes. Las costumbres, el estilo de vida, los ideales y los valores del mundo van penetrando en noso­tros sin darnos cuenta. La vida cristiana se va apagando en nosotros.
¿Procuro vivir austeramente, controlando mis gas­tos de vestido, comida, bebida, diversiones, viajes, aparatos domésticos, etc.?

*Jesús fue tentado como nosotros. El mundo de su tiempo le ofreció otros caminos a seguir. Con la fuerza del Espíritu venció las tentaciones y fue fiel a su Padre.
¿Pido alguna vez a Jesús que me dé fuerzas para vencer las tentaciones y serle fiel?

sábado, 29 de junio de 2019

Fragmentos de Verdad Católica (14) - ¿Cómo hacer el examen de conciencia? -Mons. Raffaello Martinelli


CÓMO HACER EL EXAMEN DE CONCIENCIA PARA LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN (SIGUIENDO LOS DIEZ MANDAMIENTOS)


PREGUNTAS PRELIMINARES:
¿Cuánto tiempo hace que no te confiesas bien? –¿La última vez has confesado todos los pecados graves cometidos? – ¿En las confesiones pasadas has escondido voluntariamente algún pecado mortal? – ¿Hace cuánto tiempo no comulgas? – ¿Has recibido siempre con buena preparación la comunión? – ¿Has comulgado siendo consciente de estar en pecado mortal sin antes haberte confesado? – ¿Has profanado la Eucaristía cometiendo algún sacrilegio? – ¿Has faltado el respeto al Santísimo Sacramento acercándote a la comunión, sin la debida preparación como el ayuno previsto, estando en conversación con otras personas, riéndote, sin pensar a Quién ibas a recibir? – ¿Haces alguna penitencia los días viernes? – ¿Sabes vivir con austeridad, sobre todo, los días que la Iglesia lo manda? – ¿Has comido carne en los viernes de cuaresma? – ¿Has ayunado el Miércoles de ceniza y el Viernes santo? – ¿Ayudas a la Iglesia en sus obras (misiones, seminario, sustentamiento del clero, etc.)?

PREGUNTAS ACERCA DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS:
No tendrás otro Dios fuera de mi

martes, 4 de diciembre de 2012

Examen de conciencia sobre las bienaventuranzas

EXAMEN SOBRE LAS BIENAVENTURANZAS

          Las bienaventuranzas no son ninguna lista de cosas que hay que hacer o de mandamientos que hay que cumplir. Las bienaventuranzas son un anuncio de felicidad que Jesús proclama en el inicio de su misión. Jesús, dice el evangelio de Mateo, recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando la buena noticia del Reino y curando las enfermedades y dolencias del pueblo. Y lo seguían multitudes venidas de todas partes, de Palestina y de más allá de Palestina. Y un día, dice el evangelio, Jesús sube a la montaña, y se sienta, y empieza a proclamar quienes son los que pueden sentirse dichosos porque Dios los quiere como herederos de su Reino. Esta proclamación, son las bienaventuranzas. No son, por tanto, ninguna lista de mandamientos. Pero cuando los escuchamos, sin duda que nos tocan muy adentro y nos hacen pensar si Jesús podría decirnos, también a nosotros, su mensaje de felicidad. Si podría decirnos: «¡ Dichosos vosotros!’>. Todas las bienaventuranzas nos llevan hacia una misma actitud de fondo, la actitud del seguidor de Jesús, la actitud que el propio Jesús vivía. Pero, aunque nos lleven a una misma actitud de fondo, para profundizar­las más nos irá bien leerlas ahora una por una, y hacernos algunas preguntas. Para que el mensaje de felicidad de Jesús sea también nuestro.

Dice Jesús: Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
-¿Es Dios y su Reino la cosa más importante de mi vida? ¿El objetivo de mi vida es seguir el Evangelio de Jesús, aunque a veces no me resulte fácil?
-¿Confío en Dios por encima de todo, y me sostengo en él, especialmente cuando me resulta difícil ser fiel al Evange­lio?
- ¿Deseo y trabajo por el bienestar de todos, especialmente de los necesitados? ¿Vivo austeramente? ¿Comparto mis bienes con los que tienen menos que yo?

jueves, 9 de agosto de 2012

Examen de conciencia del Ritual de la Penitencia


Dice el Señor: «Amarás a tu Dios con todo el corazón»

          1.¿Tiende mi corazón a Dios de manera que en verdad lo ame sobre todas las cosas en el cumplimiento fiel de sus mandamientos, como ama un hijo a su padre, o, por el contrario, vivo obsesionado por las cosas temporales? ¿Obro en mis cosas con recta intención?
          2.¿Es firme mi fe en Dios, que nos habló por medio de su Hijo? ¿Me adhiero firmemente a la doctrina de la Iglesia? ¿Tengo interés en mi instrucción cristiana escuchando la Palabra de Dios, participando en la catequesis, evitando cuanto pudiera dañar mi fe? ¿He profesado siempre, con vigor y sin temores, mi fe en Dios? ¿He manifestado mi condición de cristiano en la vida pública y privada?
          3.¿He rezado mañana y noche? ¿Mi oración es una auténtica conversación -de mente y corazón- con Dios o un puro rito exterior? ¿He ofrecido a Dios mis trabajos, dolores y gozos? ¿Recurro a él en mis tentaciones?

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