Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Aquila. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Aquila. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de junio de 2017

Los Santos Tomás Moro y Juan Fisher ¿Murieron en vano? - Mons. Samuel Aquila

Tomás Moro y Juan Fisher ¿murieron en vano? 
S.E.R. Samuel J. Aquila
Arzobispo de Denver



La idea de que debe permitirse a los católicos volverse a casar y recibir la comunión no empezó con la carta que firmaron el Cardenal Kasper y otros miembros del episcopado alemán en 1993.
El episcopado de otro país – Inglaterra – fue pionero en este experimento en doctrina cristiana hace unos 500 años. El asunto que se trataba entonces no era si cualquier católico podía volverse a casar, sino si el rey podía, porque su esposa no le había dado un hijo varón.
Al igual que aquellos que abogan por la comunión para los que se han vuelto a casar por lo civil, los obispos ingleses estaban incómodos con la idea de aceptar el divorcio y el nuevo casamiento abiertamente. En su lugar, eligieron modificar la ley a las circunstancias individuales del caso al que se enfrentaban, concediendo al Rey Enrique VIII una “anulación” — de manera fraudulenta y sin la aprobación de Roma.
Si “el heroísmo no es para el cristiano corriente”,  como dice el Cardenal alemán Walter Kasper, ciertamente no lo era para el Rey de Inglaterra.  En cambio, cuestiones de felicidad personal y el bienestar de un país fueron los sólidos argumentos que sirvieron al divorcio de Enrique. Y el Rey difícilmente podría molestarse en dejar de comulgar como resultado de un matrimonio irregular.
El Cardenal Wolsey de Inglaterra y todos los obispos del país, a excepción del Obispo John Fisher de Rochester, apoyaron el intento del rey de deshacer su primer – y legítimo – matrimonio. Al igual que  Fisher, Tomás Moro– un laico y canciller del Rey  – también le negó su apoyo. Ambos fueron martirizados y posteriormente canonizados.
En pública defensa de la indisolubilidad del matrimonio del rey, Fisher sostuvo que “este matrimonio del rey y la reina no podía ser disuelto por ningún poder, humano o divino”. Por este principio, dijo, estaba dispuesto a dar su vida. Fisher continuó señalando que Juan Bautista no vio otro modo “de morir más gloriosamente que por causa del matrimonio,” a pesar del hecho de que el matrimonio entonces “no era tan santo en aquel tiempo como lo es ahora por el derramamiento de la sangre de Cristo.”
Como Tomás Moro y Juan Bautista, Fisher fue decapitado, y al igual que ellos, es llamado santo.

Vistas de página en total

contador

Free counters!