SAN MARTÍN DE TOURS
(+ ca. 397)
"Pocos libros
habrán sido tan leídos como la Vida de San Martín de Sulpicio Severo,
completada por tres cartas sobre su muerte y por dos diálogos (tres, más bien,
porque el primero se divide en dos) sobre las maravillas que el taumaturgo de
Tours había realizado. Sulpicio Severo, que su Crónica nos muestra
como acostumbrado a trabajos de historia, había emprendido con entusiasmo,
viviendo aún el gran hombre (+ 397), su tarea de biógrafo; es este entusiasmo y
el talento literario del que da pruebas lo que hace tan atrayente su trabajo, a
pesar de una complacencia en lo maravilloso que los mismos monjes de
Marmoutiers no dejaron de juzgar excesiva. Que haya en sus narraciones
"una parte de literatura", es cosa en que todo el mundo está de
acuerdo, y las imprecisiones de su cronología son verdaderamente embarazosas
para el historiador; pero él se había tomado el trabajo de beber en buenas
fuentes, sobre todo para el período de la vida en Tours, del que el mismo
conoció testigos, y no hubiera tenido inconveniente en afinar más las notas
cronológicas si la retórica de entonces no hubiera profesado tanta aversión
hacia las precisiones muy netas" (Aigrain).
