Letanías de la humildad
Cardenal Merry del Val
(Secretario de San Pío X)
¡Oh
Jesús, manso y humilde de corazón,
haz mi corazón como el tuyo.
¡Oh Jesús, manso y humilde de corazón,
Óyeme.
Del deseo de ser estimado,
Líbrame, Señor.
Del deseo de ser amado,
Líbrame, Señor.
Del deseo de ser respetado,
Líbrame, Señor.
Del deseo de ser alabado,
Líbrame, Señor.
Del deseo de ser preferido a los otros,
Líbrame, Señor.
Del deseo de ser consultado,
Líbrame, Señor.
Del deseo de ser aprobado,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser humillado,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser despreciado,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser rechazado,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser calumniado,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser olvidado,
Líbrame, Señor.
Del temor de caer en ridículo,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser injuriado,
Líbrame, Señor.
Del temor de ser sospechado,
Líbrame, Señor.
Jesús, dame la gracia de desear ...
