jueves, 20 de abril de 2017

La familia y la escuela al servicio de la formación de la persona humana - Eduardo Ortiz

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

LA FAMILIA Y LA ESCULA
AL SERVICIO DE LA FORMACIÓN
DE LA PERSONA HUMANA

La antropología adecuada frente a los desafíos de las ideologías (el relativismo cultural y tecno-nihilismo, la ideología de género, las teorías “queer y ciborg”, el transhumanismo y el posthumanismo) que atentan contra el designio de Dios: creación- encarnación-redención.

Eduardo Ortiz
Catedrático de filosofía
Universidad Católica de Valencia y

Profesor del Pontificio Instituto Juan pablo II

miércoles, 19 de abril de 2017

Educar en el arte de vivir: La escuela católica, minoría creativa para la renovación de la sociedad - José Noriega Bastos D.C.J.M.

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

EDUCAR EN EL ARTE DE VIVIR:
LA ESCUELA CATÓLICA,
MINORÍA CREATIVA PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD

José Noriega Bastos, D.C.J.M.

Profesor del Pontificio Instituto Juan Pablo II (Roma)
Y General de los Discípulos de los

Sagrados Corazones de Jesús y María

martes, 18 de abril de 2017

Educar en un tiempo de dominio de la tecnología y de imposición de la ideología de género - Nacho Calderón

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

EDUCAR EN UN TIEMPO DE DOMINIO DE LA TECNOLOGÍA
Y DE IMPOSICIÓN DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO
Y SUS EVOLUCIONES:

Nacho Calderón
Neuropsicólogo infantil
Y Director del Instituto de neurología
y pedagogía aplicada

(INPA) de Madrid

La familia y la escuela al servicio de la educación de la persona humana - Federico Mulet e Isabel Cruz

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

LA FAMILIA Y LA ESCUELA
AL SERVICIO DE LA EDUCACIÓN
DE LA PERSONA HUMANA
EN LA DIFERENCIA SEXUAL VARÓN-MUJER:

la iniciación cristiana y los itinerarios de maduración en la masculinidad y feminidad

Federico Mulet e Isabel Cruz
Esposos, docntes y directores del

Centro de Orientación Familiar, Valencia

viernes, 7 de abril de 2017

Propuestas concretas al servicio de las familias y la educación

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

PANEL DE PROPUESTAS AL SERVICIO
DE LAS FAMILIAS Y DE LA EDUCACIÓN ESCOLAR:

la educación afectivo – sexual al servicio de la vocación al amor
(la preparación al matrimonio y la vida consagrada),
En el contexto del próximo Sínodo de los Obispos 2018;
Las escuelas de Familias y de Padres,
Los centros de Orientación familiar,

A cargo de expertos

miércoles, 5 de abril de 2017

Apostolados menudos - I - Introducción - San Manuel González García

APOSTOLADOS MENUDOS

Comulgantes de Jesús de cada mañana,
¡Sed los apóstoles de Jesús de cada hora!

INTRODUCCIÓN

PESENTACIÓN

¡Apóstol!

   ¡Apóstol! Bella palabra, quizá la más bella con que se puede calificar a un hombre noble, a un cristiano bueno.
   ¡Ser apóstol! Aspiración de almas grandes, generosas, heroicas. ¡Ser apóstol! Es llenarse hasta rebosar, de Jesucristo, de su doctrina, de su amor, de su virtud, de su vida y mojar hasta empapar a todo el que nos toque o se nos acerque del agua que nos rebosa. Es hartarse hasta embriagarse del vino del conocimiento y amor intensos de Jesucristo y salir por las calles y plazas ebrios... Es hacerse loco de un solo tema que sea: Jesús crucificado y sacramentado está y no debe estar abandonado...
   Abandonado, porque no se le conoce, no se le ama, no se le come, no se le imita...

    ¡Ser siempre apóstol! ¿Puede haber corazón sinceramente piadoso que no tenga por aspiración constante la realización de este deseo? Estar siempre haciendo algo con la palabra o la intención para que Jesús, el Jesús-Rey de nuestro corazón y centro de nuestra vida, sea un poquito más conocido, amado, servido, imitado y glorificado, ¿qué alma sinceramente cristiana no lo desea y procura?
   Pero yo, pobre clérigo o seminarista, sin dinero, sin influencia, sin brillo social. Yo, pobre obrero, sirvienta, atareado hombre de negocios, juguetón niño, estudioso joven, débil jovencita, ocupada madre de familia, ¿puedo yo ejercer ese constante apostolado? ¿Cómo puedo yo ser siempre apóstol?
   A contestar esas preguntas vienen estas paginillas enseñando modos de apostolados fáciles y compatibles con todas las clases de personas y situaciones. Apostolado menudo llamo a esos modos y plegue al Amo que la facilidad y suavidad de su ejecución multiplique los apóstoles y los apostolados y con unos y otros la vida del Sagrario en las almas y en los pueblos.


Por qué apostolado menudo

lunes, 3 de abril de 2017

La vocación social de la familia cristiana y de la escuela católica, Elio Gallego

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS
PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD


Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

LA VOCACIÓN SOCIAL DE LA FAMILIA CRISTIANA
Y DE LA ESCUELA CATÓLICA:

la formación e identidad de la comunidad cristiana
como raíz de auténticas comunidades educativas
(familia y escuela) para gestar un pueblo que promueva
la libertad de enseñanza y políticas familiares justas,
 en el horizonte del Reinado Social de Cristo

Elio Gallego

Catedrático de la universidad CEU – San Pablo , Madrid

sábado, 1 de abril de 2017

Presentación del Vademécum para la nueva pastoral familiar a partir de la Exhortación Amoris laetitia - Pbro. José Granados

CONGRESO
LA FAMILIA CRISTIANA Y LA ESCUELA CATÓLICA
MINORÍAS CREATIVAS 

PARA LA RENOVACIÓN DE LA SOCIEDAD

Palacio Arzobispal de Alcalá de Henares (España)
10, 11 y 12 de marzo del Año del Señor de 2017

Cuando llegan las heridas y las situaciones difíciles:
Acompañar, discernir e integrar.
presentación del Vademécum para la nueva pastoral familiar
a partir de la Exhortación Amoris laetitia

Pbro. José Granados 
Vicepresidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II
para los estudios del matrimonio y la familia, Roma

viernes, 31 de marzo de 2017

¿Se salvan los niños sin bautizar? - Comisión Teológica Internacional

COMISIÓN TEOLÓGICA INTERNACIONAL

LA ESPERANZA DE SALVACIÓN
PARA LOS NIÑOS QUE MUEREN SIN BAUTISMO
*

El tema del destino de los niños que mueren sin haber recibido el Bautismo ha sido afrontado teniendo en cuenta el principio de la jerarquía de las verdades, en el contexto del designio salvador universal de Dios, de la unicidad y el carácter insuperable de la mediación de Cristo, de la sacramentalidad de la Iglesia en orden a la salvación y de la realidad del pecado original. En la situación actual de relativismo cultural y de pluralismo religioso, el número de niños no bautizados aumenta de manera considerable. En esta situación se hace más urgente la reflexión sobre la posibilidad de salvación para estos niños. La Iglesia es consciente de que esta salvación se puede alcanzar únicamente en Cristo por medio del Espíritu. Pero no puede renunciar a reflexionar, en cuanto madre y maestra, acerca del destino de todos los seres humanos creados a imagen de Dios y, de manera particular, de los más débiles y de aquellos que todavía no tienen el uso de la razón y de la libertad.
Es sabido que la enseñanza tradicional recurría a la teoría del limbo, entendido como un estado en el que las almas de los niños que mueren sin bautismo no merecen el premio de la visión beatífica, a causa del pecado original, pero no sufren ningún castigo, ya que no han cometido pecados personales. Esta teoría, elaborada por los teólogos a partir de la Edad Media, nunca ha entrado en las definiciones dogmáticas del Magisterio, aunque el mismo Magisterio la ha mencionado en su enseñanza hasta el concilio Vaticano II. Sigue siendo por tanto una hipótesis teológica posible. No obstante, en el Catecismo de la Iglesia Católica(1992) la teoría del limbo no se menciona; se enseña por el contrario que, en cuanto a los niños muertos sin el bautismo, la Iglesia no puede más que confiarlos a la misericordia de Dios, como se hace precisamente en el ritual de las exequias previsto específicamente para ellos. El principio según el cual Dios quiere la salvación de todos los seres humanos permite esperar que haya una vía de salvación para los niños muertos sin bautismo (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1261). Esta afirmación invita a la reflexión teológica a encontrar una conexión lógica y coherente entre diversos enunciados de la fe católica: la voluntad salvífica universal de Dios / la unicidad de la mediación de Cristo / la necesidad del bautismo para la salvación / la acción universal de la gracia en relación con los sacramentos / la ligazón entre pecado original y privación de la visión beatífica / la creación del ser humano «en Cristo».
La conclusión del estudio es que hay razones teológicas y litúrgicas para motivar la esperanza de que los niños muertos sin Bautismo puedan ser salvados e introducidos en la felicidad eterna, aunque no haya una enseñanza explícita de la Revelación sobre este problema. Ninguna de las consideraciones que el texto propone para motivar una nueva aproximación a la cuestión puede ser utilizada para negar la necesidad del bautismo ni para retrasar su administración. Más bien hay razones para esperar que Dios salvará a estos niños ya que no se ha podido hacer por ellos lo que se hubiera deseado hacer, es decir, bautizarlos en la fe de la Iglesia e insertarlos visiblemente en el Cuerpo de Cristo.
Para terminar, una observación de carácter metodológico. El tratamiento de este tema se justifica dentro del desarrollo de la historia de la inteligencia de la fe de la que habla la constitución Dei Verbum (n. 8), y cuyos factores son la reflexión y el estudio de los creyentes, la experiencia de las cosas espirituales y la predicación del Magisterio. Cuando en la historia del pensamiento cristiano se ha comenzado a suscitar la pregunta sobre la suerte de los niños muertos sin bautismo tal vez no se conocía exactamente la naturaleza y todo el alcance doctrinal implícito en esta cuestión. Solamente en el desarrollo histórico y teológico que ha tenido lugar en el curso de los siglos y hasta el concilio Vaticano II se ha caído en la cuenta de que esta pregunta específica debía ser considerada en un horizonte cada vez más amplio de las doctrinas de fe, y que el problema puede ser repensado poniendo en relación explícita el punto en cuestión con el contexto global de la fe católica y observando el principio de la jerarquía de las verdades mencionado en el decreto Unitatis redintegratio del concilio Vaticano II. El documento, tanto desde el punto de vista teológico-especulativo como práctico-pastoral, constituye un instrumento explicativo, útil y eficaz para la comprensión y la profundización de esta problemática, que no es solamente doctrinal, sino que va al encuentro de urgencias pastorales de no poca relevancia.

Introducción
1. San Pedro exhorta a los cristianos a estar siempre preparados para dar razón de la esperanza que hay en ellos (cf. 1 Pe 3,15-16)[1]. Este documento trata del tema de la esperanza que los cristianos pueden tener acerca de la salvación de los niños que mueren sin haber recibido el Bautismo. Explica cómo se ha desarrollado esta esperanza en los últimos decenios y en qué base se apoya, de tal manera que se pueda dar razón de ella. Aunque a primera vista este tema puede parecer marginal respecto a otras preocupaciones teológicas, cuestiones muy profundas y complejas se encuentran implicadas en el desarrollo del mismo; urgentes necesidades pastorales hacen necesaria esta explicación.

sábado, 4 de marzo de 2017

¿Qué es la cuaresma? - Catecismo de San Pío X

¿Qué es la cuaresma?

—La Cuaresma es un tiempo de ayuno y penitencia instituido por la Iglesia por tradición apostólica.

¿Con qué fin ha sido instituida la Cuaresma?

—La Cuaresma ha sido instituida:

1) para darnos a entender la obligación que tenemos de hacer penitencia todo el tiempo de nuestra vida, de la cual, según los Santos Padres, es figura la Cuaresma;

2) para imitar en alguna manera el riguroso ayuno de cuarenta días que Jesucristo practicó en el desierto;

3) para prepararnos con la penitencia para celebrar santamente la Pascua.

¿Por qué el primer día de Cuaresma se llama día de ceniza?

domingo, 26 de febrero de 2017

He intentado presentar al Jesús de los Evangelios como el Jesús real, como el "Jesús histórico" en sentido propio y verdadero - Benedicto XVI

PRÓLOGO
Al Primer tomo del Libro Jesús de Nazaret

Este libro sobre Jesús, cuya primera parte se publica ahora, es fruto de un largo camino interior. En mis tiempos de juventud -años treinta y cuarenta- había toda una serie de obras fascinantes sobre Jesús: las de Karl Adam, Romano Guardini, Franz Michel Wiliam, Giovanni Papini, Daniel Rops, por mencionar sólo algunas. En ellas se presentaba la figura de Jesús a partir de los Evangelios: cómo vivió en la tierra y cómo -aun siendo verdaderamente hombre- llevó al mismo tiempo a los hombres a Dios, con el cual era uno en cuanto Hijo. Así, Dios se hizo visible a través del hombre Jesús y, desde Dios, se pudo ver la imagen del auténtico hombre. En los años cincuenta comenzó a cambiarla situación. La grieta entre el "Jesús histórico" y el "Cristo de la fe" se hizo cada vez más profunda; a ojos vistas se alejaban uno de otro. Pero, ¿qué puede significar la fe en Jesús el Cristo, en Jesús Hijo del Dios vivo, si resulta que el hombre Jesús era tan diferente de como lo presentan los evangelistas y como, partiendo de los Evangelios, lo anuncia la Iglesia?
Los avances de la investigación histórico-crítica llevaron a distinciones cada vez más sutiles entre los diversos estratos de la tradición. Detrás de éstos la figura de Jesús, en la que se basa la fe, era cada vez más nebulosa, iba perdiendo su perfil. Al mismo tiempo, las reconstrucciones de este Jesús, que había que buscar a partir de las tradiciones de los evangelistas y sus fuentes, se hicieron cada vez más contrastantes: desde el revolucionario antirromano que luchaba por derrocar a los poderes establecidos y, naturalmente, fracasa, hasta el moralista benigno que todo lo aprueba y que, incomprensiblemente, termina por causar su propia ruina. Quien lee una tras otra algunas de estas reconstrucciones puede comprobar enseguida que son más una fotografía de sus autores y de sus propios ideales que un poner al descubierto un icono que se había desdibujado. Por eso ha ido aumentando entretanto la desconfianza ante estas imágenes de Jesús; pero también la figura misma de Jesús se ha alejado todavía más de nosotros.
Como resultado común de todas estas tentativas, ha quedado la impresión de que, en cualquier caso, sabemos pocas cosas ciertas sobre Jesús, y que ha sido sólo la fe en su divinidad la que ha plasmado posteriormente su imagen. Entretanto, esta impresión ha calado hondamente en la conciencia general de la cristiandad. Semejante situación es dramática para la fe, pues deja incierto su auténtico punto de referencia: la íntima amistad con Jesús, de la que todo depende, corre el riesgo de moverse en el vacío.

sábado, 25 de febrero de 2017

La Providencia de Dios en la Suma Teológica de Santo Tomás de Aquino

Suma Teológiga 
Primera parte
Cuestión 22: De la providencia de Dios


Determinado ya lo que en absoluto pertenece a la voluntad divina, es preciso que nos ocupemos ahora de lo que se refiere, a la vez, al entendimiento y a la voluntad. Esto, en cuanto a todos los seres en general, es la providencia, y respecto al hombre en particular es la predestinación, y la reprobación en orden a la vida eterna y sus consecuencias. La razón de este orden es porque en la ciencia moral, tras el estudio de las virtudes morales, viene el de la prudencia, a la que, al parecer, pertenece la providencia. Acerca de la providencia se han de averiguar cuatro cosas:
Primera: si la providencia compete a Dios.
Segunda: si todas las cosas están sujetas a la providencia divina.
Tercera: si hay providencia divina inmediata, sobre todas las cosas.
Cuarta: si la providencia divina hace necesarias las cosas que provee.
ARTÍCULO 1
Si la providencia compete a Dios
Dificultades. Parece que la providencia no es cosa que competa a Dios.
1. La providencia, según Cicerón, es una, parte de la prudencia. Pero la prudencia, según el Filósofo, tiene por objeto aconsejar bien, cosa inadmisible en Dios, que no, tiene duda alguna para que necesite reflexionar. Luego la providencia no compete a Dios.
2. Todo lo que hay en Dios es eterno. Pero la providencia no es eterna, porque tiene por objeto las “cosas existentes” que, según el Damasceno, no son eternas. Luego en Dios no hay providencia.
3. Nada de lo que en Dios hay es compuesto. Pero la providencia parece ser algo compuesto, porque incluye en sí la voluntad y el entendimiento. Luego no la hay en Dios.
Por otra parte, dice el Sabio (Sb 14,3): “Tú eres, Padre, el que por tu providencia gobiernas todas las cosas”
Respuesta. Es necesario que haya providencia en Dios. Hemos demostrado (S.Th. 1, 6, 4) que todo el bien que hay en las cosas ha sido creado por Dios. Pero en las cosas, hay bien, no sólo por lo que se refiere a su naturaleza, sino además en cuanto al orden que dicen al fin, y especialmente al fin último, que es la bondad divina, según hemos dicho (S.Th. 1, 21, 4). Por tanto, el bien del orden que hay en las criaturas ha sido creado por Dios. Pero como Dios es causa de las cosas por su entendimiento, por lo cual ha de preexistir en Él la razón de cada uno de sus efectos, como ya tenemos dicho (S.Th. 1, 15, 2; q.19, 4), es necesario que preexista en la mente divina la razón del orden que hay en las cosas con respecto a sus fines. Ahora bien, la razón del orden de las cosas al fin es precisamente la providencia, que es, por tanto, la parte principal de la prudencia, y a la cual están subordinadas las otras dos, o sea, la memoria de lo pasado y la clara visión de lo presente, ya que, recordando lo pasado y entendiendo lo presente, conjeturamos las medidas que hemos de tomar para lo por venir. Pues, según el Filósofo, lo propio de la prudencia es ordenar las cosas a sus fines, bien sea respecto a nosotros mismos, y por esto llamamos prudente al hombre que ordena sus actos al fin de su propia vida, o bien respecto a los que nos están encomendados en la familia, en la ciudad o en el Estado, que es el modo en que, en el Evangelio, se habla del “siervo fiel y prudente a quien el Señor constituyó sobre su familia” (Mt 24,45), y éste es precisamente el sentido en que la prudencia o providencia puede predicarse de Dios, en quien nada hay ordenable a un fin, puesto que el fin último es El mismo. Por consiguiente, lo que en Dios se llama providencia es la razón del orden de las cosas a sus fines, y por esto dice Boecio que “providencia es la misma razón divina asentada en el príncipe supremo de todas las cosas, que todo lo dispone”, y lo mismo se puede llamar disposición a la razón del orden de las cosas respecto al fin, que al del orden de las partes con relación al todo.
Soluciones. 1. Según el Filósofo, propio de la prudencia es mandar lo que la eubulia aconseja y la synexis juzga acertado. Por lo cual, si bien no compete a Dios aconsejarse o deliberar, en cuanto deliberación es investigación de lo que se ha de hacer en materia dudosa, le compete, sin embargo, dar preceptos de cómo se ordenan a su fin las cosas, de las que tiene la más perfecta idea, como se dice en un salmo (Ps 148,6): “Ha puesto precepto y no lo traspasará”; y en cuanto a esto, e, como compete a Dios la razón de prudencia y de providencia. –Aunque también se puede decir que el mismo concepto de las cosas que ha de hacer, se llama en Dios “consejo”, no por le que el consejo tiene de investigación, sino por la certeza a que investigando llegan los que deliberan, y de aquí que diga el Apóstol: “Hace todas las cosas según el consejo de su voluntad” (Ef 1,11).

jueves, 23 de febrero de 2017

Acta del martirio de San Policarpo de Esmirna

Martirio de san Policarpo 
según la versión antigua latina (año 155)
La Iglesia de Dios, establecida en Esmirna, a la Iglesia de Dios establecida en Filadelfia, y a todas las partes de la Iglesia santa y católica extendida por todo el mundo; la misericordia, la paz y el amor de Dios Padre y Nuestro Señor Jesucristo sobreabunde en vosotras.
Os escribimos relatándoos el martirio de nuestros hermanos, y, en especial, del bienaventurado Policarpo, quien, con el sello de su fe, puso fin a la persecución de nuestros enemigos. Todo lo sucedido fue ya anunciado por el Señor en su Evangelio, en el cual se halla la regla de conducta que hemos de seguir. Según, El, por su permisión, fue entregado y clavado en la cruz para salvarnos.
Quiso que le imitáramos, y El fue el primero de entre los justos que se puso en manos de los malvados, mostrándonos de ese modo el camino que habíamos de seguir, y así, habiéndonos precedido El, no creyéramos que era demasiado exigente en sus preceptos. Sufrió El el primero lo que nos encargó a nosotros sufrir. Se hizo nuestro modelo, enseñándonos a morir, no sólo por utilidad propia, sino también por la de nuestros hermanos.         El martirio, a aquellos que le padecen, les acarrea la gloria celestial, la cual se consigue por el abandono de las riquezas, los honores e incluso los padres.

miércoles, 22 de febrero de 2017

La misión doctrinal del sucesor de Pedro - San Juan Pablo II

JUAN PABLO II
AUDIENCIA GENERAL

Miércoles 10 de marzo de 1993

 (Lectura: 
capítulo 22 del evangelio de san Lucas, versículos 28-32)
1. De los pasajes del Nuevo Testamento que hemos analizado varias veces en las catequesis anteriores se deduce que Jesús manifestó su intención de dar a Pedro las llaves del reino, como respuesta a una profesión de fe. En ella Pedro habló, en nombre de los Doce, en virtud de una revelación que venía del Padre. Expresó su fe en Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Esta adhesión de fe a la persona de Jesús no es una simple actitud de confianza, sino que incluye claramente la afirmación de una doctrina cristológica. La función de piedra fundamental de la Iglesia que Jesús confirió a Pedro comporta, por consiguiente, un aspecto doctrinal (cf. Mt 16, 18-19). La misión de confirmar a sus hermanos en la fe, que también le confió Jesús (cf. Lc 22, 32), va en la misma dirección. Pedro goza de una oración especial del Maestro para desempeñar este papel de ayudar a sus hermanos a creer. Las palabras «Apacienta mis corderos», «Apacienta mis ovejas» (Jn 21, 15-17) no enuncian explícitamente una misión doctrinal, pero sí la implican. Apacentar el rebaño es proporcionarle un alimento sólido de vida espiritual, y en este alimento está la comunicación de la doctrina revelada para robustecer la fe.
De ahí se sigue que, según los textos evangélicos, la misión pastoral universal del Romano Pontífice, sucesor de Pedro, comporta una misión doctrinal. Como pastor universal, el Papa tiene la misión de anunciar la doctrina revelada y promover en toda la Iglesia la verdadera fe en Cristo. Es el sentido integral del ministerio petrino.

martes, 21 de febrero de 2017

La liturgia, fuente de vida, de oración y de catequesis (CIC 1071 a 1075)

OFICINA PARA LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS 
DEL SUMO PONTÍFICE
  
Los numerales 1071-1075 del Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) se ocupan de la sagrada liturgia como fuente de vida y su relación con la oración y la catequesis. La liturgia es fuente de vida, sobre todo porque es “obra de Cristo” (CIC, 1071). En segundo lugar, porque "es también una acción de la Iglesia" (ibid.). Pero entre estos dos aspectos, ¿cuál es el más importante? Y además, ¿qué significa en este contexto la palabra "vida"?
Responde el Concilio Vaticano II: "De la Liturgia, sobre todo de la Eucaristía, mana hacia nosotros la gracia como de su fuente, y se obtiene con la máxima eficacia aquella santificación de los hombres en Cristo y aquella glorificación de Dios, a la cual las demás obras de la Iglesia tienden como a su fin."(Sacrosanctum Concilium [SC], 10). Esto deja en claro que cuando a la liturgia se le llama fuente de vida, significa que de ella fluye la gracia. Con esto, se ha respondido a la primera pregunta: la liturgia es fuente de vida, sobre todo porque es obra de Cristo, Autor de la gracia.

lunes, 20 de febrero de 2017

La crisis de la familia y los sacramentos - Card. Camilo Ruini

La comunión a los divorciados en nueva unión no es posible

El Magisterio es claro y no es modificable
La célula básica de la sociedad, que es la familia, está atravesando un período de evolución extraordinariamente rápido. Ahora parecen obvias las relaciones prematrimoniales y casi normales los divorcios, muy a menudo como resultado de la ruptura de la fidelidad conyugal. Nos alejamos así de la tradicional fisonomía familiar, en los países y civilizaciones signadas por el cristianismo.
En las últimas décadas, entonces, al menos en Occidente, caminamos hacia territorios inexplorados. Han ganado terreno, de hecho, las ideas de «género» y «matrimonio homosexual».
En la raíz de todo esto se halla la primacía y casi la absolutización de la libertad individual y el sentimiento personal. Así, la relación de parentesco debe ser flexible a voluntad y no rígida, hasta desaparecer o a ser prácticamente irrelevante.
En la misma lógica de que esta vinculación debe ser accesible a todo tipo de pareja, basado en la demanda de la plena igualdad que no acepta ninguna diferencia, vemos especialmente las que se relacionan con una voluntad externa, ya sea humana (leyes civiles) o divina (ley natural).
Sin embargo, permanece todavía fuerte y generalizado, el deseo de tener una familia y una familia estable: deseo que se traduce en la realidad de muchas familias «normales» y muchas familias auténticamente cristianas. Estas últimas son una minoría, pero consistente y suficientemente motivada.

sábado, 18 de febrero de 2017

Domingo VII (ciclo A) Guión litúrgico


Entrada: El santo Sacrifico de la Misa, es el acto supremo del amor de Dios, acción de gracias por excelencia. Conscientes de esta verdad participemos ofreciéndonos al Señor, correspondiendo a tanto amor. Nos ponemos de pie y cantamos…

Lecturas: La Palabra de Dios nos invita a compartir con nuestros hermanos la misericordia que recibimos del Padre. Escuchémosla con docilidad y fe.

lunes, 23 de enero de 2017

La intolerancia doctrinal - Cardenal Pie

LA INTOLERANCIA DOCTRINAL

(Sermón predicado por el Cardenal Pie en la Catedral de Chartres, publicado en “Obras Sacerdotales del Cardenal Pie”, editorial religiosa H. Oudin, 1901, Tomo I pág. 356-377)
“Unus Dominus, una fides, unum baptista” "No hay más que un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo" (San Pablo a los Efesios, IV, 5)
 Un sabio ha dicho que las acciones del hombre son las hijas de su pensamiento, y nosotros mismos hemos comprobado que tanto los bienes como los males de una sociedad son fruto de los principios buenos o malos que ella profesa. La verdad en el espíritu y la virtud en el corazón son dos cosas que se corresponden casi puntualmente: cuando el espíritu se ha entregado al demonio de la mentira, el corazón — no obstante que el desorden no haya comenzado por él — está muy cerca de abandonarse al demonio del vicio. La inteligencia y la voluntad son dos hermanas, entre las cuales la seducción es contagiosa: si ven que la primera se ha abandonado al error, corren un velo sobre la honra de la segunda.
Y porque esto es así, mis hermanos, porque no existe ningún daño, ninguna lesión en el orden intelectual que no tenga consecuencias funestas en el orden moral y aún en el orden material, es que concedemos importancia a combatir el mal en su origen, a secarlo en su fuente, esto es, en sus ideas. Mil prejuicios se han popularizado entre nosotros: el sofisma, asombrado de sentirse atacar, invoca la prescripción; la paradoja se vanagloria de haber adquirido carta de nacionalidad y derechos de ciudadanía. Los mismos cristianos, viviendo en medio de esta atmósfera impura, no han evitado totalmente su contagio: aceptan demasiado fácilmente muchos de los errores.
Fatigados de resistir en los puntos esenciales, a menudo cansados de luchar, ceden en otros puntos que les parecen menos importantes, y no advierten nunca — a veces porque no quieren percatarse — hasta dónde podrán ser llevados por su imprudente debilidad. Entre esta confusión de ideas y de falsas opiniones nos toca a nosotros, sacerdotes de la incorruptible verdad, salir al paso y censurar con la acción y la palabra, satisfechos si la rígida inflexibilidad de nuestra enseñanza puede detener el desborde de la mentira, destronar principios erróneos que reinan orgullosamente en las inteligencias, corregir axiomas funestos admitidos ya por la convalidación del tiempo, esclarecer finalmente y purificar una sociedad que amenaza hundirse, que envejece en un caos de tinieblas y de desórdenes, donde no será ya posible distinguir la índole y, menos aún, el remedio de sus males.
 Nuestra época grita: “¡Tolerancia! ¡Tolerancia!" Se admite que un sacerdote debe ser tolerante, que la religión debe ser tolerante. Mis hermanos: en primer lugar, nada iguala a la franqueza, y yo vengo a decirles sin rodeos que no existe en el mundo más que una sola sociedad que posee la verdad, y que esta sociedad debe ser necesariamente intolerante. Pero antes de entrar en materia, y para entendernos bien, distingamos las cosas, determinemos el sentido de las palabras y no confundamos nada.

Domingo IV (ciclo a) Guión litúrgico


Entrada:
Reunidos para celebrar el día del Señor y alimentarnos con su Palabra y su presencia Eucarística, nos disponemos a iniciar la celebración de la Santa Misa poniéndonos de pie y cantando….

Lecturas:
La palabra de Dios nos ilumina para que guiados por ella sigamos el camino de las bienaventuranzas. Recibámosla con espíritu abierto

Oración de los fieles:
A cada intención respondemos: Te lo pedimos Señor

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