sábado, 29 de junio de 2019

Fragmentos de Verdad Católica (14) - ¿Cómo hacer el examen de conciencia? -Mons. Raffaello Martinelli


CÓMO HACER EL EXAMEN DE CONCIENCIA PARA LA CELEBRACIÓN DEL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN (SIGUIENDO LOS DIEZ MANDAMIENTOS)


PREGUNTAS PRELIMINARES:
¿Cuánto tiempo hace que no te confiesas bien? –¿La última vez has confesado todos los pecados graves cometidos? – ¿En las confesiones pasadas has escondido voluntariamente algún pecado mortal? – ¿Hace cuánto tiempo no comulgas? – ¿Has recibido siempre con buena preparación la comunión? – ¿Has comulgado siendo consciente de estar en pecado mortal sin antes haberte confesado? – ¿Has profanado la Eucaristía cometiendo algún sacrilegio? – ¿Has faltado el respeto al Santísimo Sacramento acercándote a la comunión, sin la debida preparación como el ayuno previsto, estando en conversación con otras personas, riéndote, sin pensar a Quién ibas a recibir? – ¿Haces alguna penitencia los días viernes? – ¿Sabes vivir con austeridad, sobre todo, los días que la Iglesia lo manda? – ¿Has comido carne en los viernes de cuaresma? – ¿Has ayunado el Miércoles de ceniza y el Viernes santo? – ¿Ayudas a la Iglesia en sus obras (misiones, seminario, sustentamiento del clero, etc.)?

PREGUNTAS ACERCA DE LOS DIEZ MANDAMIENTOS:
No tendrás otro Dios fuera de mi

¿Crees en Dios, Padre y Salvador tuyo y de todos los hombres? – ¿Está tu vida orientada a Dios? – ¿Lo amas como hijo? - ¿Lo tienes en primer lugar entre los valores de tu vida? – ¿Profesas la fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo? – ¿Haces oración en la mañana y en la noche? – ¿Vives las virtudes de fe esperanza y caridad? – ¿Consideras la fe como un don precioso de cultivar? – ¿Te preocupas por crecer en la fe? – ¿Estás convencido de tu fe católica? – ¿Buscas y aceptas la voluntad de Dios durante el día, sobre todo en los momentos difíciles? – ¿Has puesto en peligro tu fe por leer libros, revistas, artículos contrarios a la fe, a Cristo y a la Iglesia? – ¿Buscas conocer, profundizar, y te dejas orientar en las verdades de la Fe cristiana? –¿Has hablado mal de la religión, del Papa, de los sacerdotes? – ¿Has alejado a alguien de practicar la fe cristiana católica? – ¿Confías en el amor de Dios o te desanimas y desesperas delante de las dificultades de la vida, maldiciendo o siendo rebelde? – ¿Eres supersticioso? – ¿Llevas contigo amuletos u objetos supersticiosos? – ¿Cree de verdad en el horóscopo? – ¿Consultas adivinos, magos, quirománticos, brujos? – ¿Has participado en sesiones de espiritismo?
No nombrar el nombre de Dios en vano 
¿Respetas y amas el nombre de Dios y de la Santísima Virgen María? – ¿Has dado testimonio con coraje de tu fe? – ¿Has hecho afirmaciones falsas y heréticas sobre Dios, por ejemplo: “Dios no es justo”, “Dios es cruel”, “Dios es malo”, “Dios se divierte de los sufrimientos de los hombres”, “Dios se olvida de los buenos”, etc.? – ¿Has contado hechos y chistes blasfemando? – ¿Has hecho juramentos falsos o ilícitos o sin necesidad? – ¿Has mantenido los votos y las promesas hechas?
Recuerda de santificar las fiestas
Las 24 horas del domingo y de los días de precepto constituyen “el día del Señor”: ¿Las has santificado con la oración, cumpliendo obras buenas, cultivando los valores sagrados de la vida (familia, amistad, cultura, naturaleza, solidaridad, paz, etc.)? – ¿Dejas el trabajo para reposarte y gozar de la libertad de hijo de Dios? – ¿Has trabajado en día de precepto sin necesidad? – ¿Has participado en la Santa Misa, compartiendo con los hermanos en la fe? – ¿En la Santa Misa has estado distraído, ha conversado con los otros, has distraído a los demás? – ¿Has dado gratuitamente a los otros (fuera de tu familia) un poco de tu tiempo, de tus capacidades? – ¿Te has ofrecido como voluntario creyente al servicio de la comunidad?
Honrar al padre y a la madre
¿Has obedecido, respetado, amado, ayudado a tus padres según tus posibilidades? – ¿Has estado amable y disponible en familia? – ¿Colaboras en las cosas de la casa y compartes la vida con los tuyos? – ¿Creas serenidad, comunión, conversación con los otros o los haces vivir en la soledad y en el silencio? – ¿Te preocupas por la educación de tus hijos? – ¿Tienes cuidado de sus amistades, juegos, diversiones, lecturas? – ¿Te sientes responsable del centro de estudios que frecuentan? –¿Les das testimonio con una verdadera vida cristiana? – ¿Oras junto con tu familia? – ¿Respetas a los ancianos, a las mujeres, a los niños, a los superiores y a la autoridad? – ¿Obedeces con lealtad a las leyes del Estado? – ¿Cumples tus deberes de buen ciudadano? – ¿Asumes el valor que tiene tu participación en las votaciones públicas? – ¿Has expresado tu voto según tu conciencia en coherencia con tus principios cristianos? – ¿Has vendido tu voto por intereses privados? – ¿Te has inscrito en asociaciones que tienen finalidad inmoral?
No matar
¿Consideras tu vida como un don de Dios, del cual no eres dueño absoluto sino administrador? – ¿La respetas con la moderación en los alimentos, las bebidas, el tabaco? – ¿Te concedes el justo reposo? – ¿Huyes del alcoholismo, la droga? – ¿Vendes o traficas droga? – ¿Eres prudente al conducir el automóvil? – ¿Has puesto en peligro tu vida o la de los otros? – ¿Has procurado oportunamente cuidar tu salud o la de los tuyos? – ¿Te esfuerzas por amar a los otros como a ti mismo y sobre todo como Dios les ama? – ¿Haces a los otros lo que quieres que ellos hagan contigo? – ¿Eres acogedor y solidario sobre todo con quien tiene menos que tú? – ¿TE dejas llevar por la envidia? – ¿Cultivas sentimientos de odio, rencor, venganza? – ¿Ha tenido pleitos con alguien? –¿Respetas y ayudas al más débil de la sociedad: enfermos, incapacitados, ancianos, niños, pobres? – ¿Eres racista? – ¿Has perdonado las ofensas recibidas? – ¿Te has procurado o a otra persona, o has aconsejado el aborto, consciente de que es uno de los pecados más graves en la presencia de Dios y ante la Iglesia? – ¿Ha matado a alguien? – ¿Ha usado violencia? – ¿Has golpeado, herido o hecho enfermar a alguien? – ¿Posees, conservas, usas armas peligrosas y ofensivas? – ¿Has sido cruel con los animales? – ¿Has hecho o deseado el mal a los otros? – ¿Has dado escándalo con el modo de vestir, de obrar, de hablar? – ¿Has sido ocasión de pecado para otra persona?
No cometer actos impuros
¿Mantienes una concepción cristiana acerca del cuerpo, sobre el amor, la sexualidad, la castidad? – ¿Ha cometido con tu cuerpo actos deshonestos, obscenos, o inmorales? – ¿Te has permitido la lujuria, el autoerotismo, las perversiones sexuales, la práctica de la homosexualidad? – ¿Has frecuentado orgías? – ¿Has tenido aventuras sexuales ocasionales? – ¿Has seducido o deshonrado algún inocente? – ¿Evitas las ocasiones y compañías malas o peligrosas? – ¿Has conservado fidelidad al enamorado o enamorada? – ¿Tienes relaciones prematrimoniales? – ¿En el matrimonio tienes el sentido cristiano de éste sacramento recibido? – ¿Amas, respetas, ayudas con generosidad a tu cónyuge? – ¿La vida sexual es siempre expresión de amor, de donación total y fecunda? – ¿Has cometido adulterio? – ¿Has usado mal o abusado del matrimonio no observando la ley de Dios y el enseñamiento de la Iglesia? – ¿Has practicado en algún modo la contracepción? – ¿Lees o miras periódicos, revistas, libros, espectáculos, obscenos? – ¿Sigues y gustas conversaciones, películas, romances pornográficos? – ¿Contribuyes al desarrollo y a la difusión de la pornografía comprando materiales obscenos? – ¿En casa tiene estatuas obscenas, o pósters e imágenes pornográficas? – ¿Piensas y hablas de la mujer o del hombre como si fuese sólo objeto de placer? – ¿Ayudas, animas a la fidelidad de otras parejas?
No robar
¿Te convences de la palabra del Evangelio que “es imposible para quien ama el dinero entrar en el Reino de Dios”? – ¿Sabes que la avaricia, según la Biblia es “idolatría”, es decir adoración del dinero al puesto de Dios? – ¿Practicas la usura? – ¿Has prestado dinero con excesivo interés, destruyendo a personas necesitadas y en dificultad? – ¿Eres honrado/a en el trabajo, en la profesión, en el oficio, en el comercio? – ¿Lo que posees lo has ganado honestamente? – ¿Te has aprovechado egoístamente de los bienes de la comunidad o de los otros? – ¿Trabajas lealmente en modo de merecer el estipendio mensual? – ¿Has perdido el tiempo en el trabajo? – ¿Has abandonado el trabajo sin verdadera necesidad? – ¿Ha tomado regalías, sobornos, favores no debidos? – ¿Has pedido recomendaciones para obtener ventajas o privilegios? – ¿Estás convencido que la deshonestidad de los otros no justifica jamás la tuya? – ¿Has pensado no sólo en tus derechos sino también en tus deberes? – ¿Respetas los derechos de los otros? – ¿En las reivindicaciones justas, tienes en cuenta el bien común? – ¿Has hecho huelgas injustas? – ¿Si das trabajo, pagas el justo estipendio a los dependientes? – ¿Haces fraude al Estado? – ¿Pagas con justicia las tasas? – ¿Respetas cuanto le pertenece a la sociedad: carreteras, medios de transporte, lugares de edificios públicos? – ¿Has procurado daños al ambiente, a monumentos, a propiedades públicas o privadas ensuciándolos? – ¿Has reparado o subsanado los daños hechos? – ¿Has restituido el dinero u otras cosas pedidas en préstamo? – ¿Te vendes por obtener favores o ventajas? – ¿Has cometido fraudes en las compañías de aseguración declarando daños falsos y haciéndose pagar injustamente? – ¿Has asumido siempre tu responsabilidad? - ¿Practicas los juegos de azar? – ¿Has perjudicado a tu familia con los juegos? – ¿Ha falsificado cheques? – ¿Ha traficado conscientemente dinero falso? – ¿Ha comprado mercancía sabiendo que era robada?
No dar falso testimonio
¿Eres falso, desleal, engañador? – ¿Con tu palabra engañas al prójimo? – ¿Has dicho mentiras? - ¿Has emitido juicios precipitados? – ¿Has acusado injustamente a tu prójimo? – ¿Hablas mal de los otros? – ¿Dices chismes? – ¿Has jurado en falso? – ¿Con tu ejemplo has enseñado a tus hijos o a otros a mentir? – ¿Con un silencio culpable has encubierto hechos delictivos (=complicidad)? – ¿Has calumniado? – ¿Has difamado a alguna persona con la murmuración? – ¿Has reparado eventuales difamaciones o calumnias?
No desear a la mujer (u hombre) de los otros
¿Has custodiado la modestia y el pudor en tu vida y en tus pensamientos? – ¿Tienes una mente “limpia”? – ¿Ha mirado a mujeres (o a hombres) con concupiscencia? – ¿Te has complacido voluntariamente con pensamientos y deseos impuros? – ¿Buscas con una moda no adecuada o con el modo de comportarte suscitar en los demás, deseos, turbaciones, excitaciones malas? – ¿Aceptas que es una violencia moral y un escándalo?
No desear los bienes ajenos
¿Te lamentas siempre de lo que tienes, diciendo “Felices ellos que tienen...!”? – ¿Amas el lujo y la magnificencia? – ¿Desprecias el valor evangélico de la pobreza? – ¿Eres envidioso de los bienes y de las cosas de los otros? – ¿Desea el mal y gozas del mal de los otros? – ¿Cómo vives aquello que Cristo ha enseñado: “Bienaventurados los pobres de espíritu”?
El Primicerio
de la Basílica de San Ambrosio y San Carlos
Monsignor Raffaello Martinelli


Para profundizar sobre el argumento, se puede leer:
Redazzione delle ESD, Sintesi della morale católica . Ed. Studio Domenicano, 1995, pp. 101-108;
Catecismo de la Iglesia católica


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