sábado, 24 de febrero de 2018

Cosas Católicas 17 - La New Age


¿Son compatibles el Catolicismo y la Nueva Era? ¿El Yoga y la oración?

En este artículo damos por supuesto que el lector ya ha visto el episodio de Catholic Stuff y, por tanto, no es necesario repetir los argumentos que en él se exponen para que un cristiano no caiga en los engaños de la New Age. Aquí nuestra intención es proponer algunas razones más para hacer recapacitar a aquellos que todavía creen poder vivir una doble pertenencia al cristianismo y a la Nueva Era.
– En la New Age se cree que en el universo se suceden reiteradamente ciclos histórico-cósmicos que determinan los destinos de la historia y del universo. Ahora estamos dejando una era cristiana (Era Piscis), de intolerancia religiosa, fanatismo y guerras…, para entrar en una Edad de Oro, la Era Acuario (¡la Nueva Era!). Los que deciden estos cambios no son ni Dios ni su divina Providencia, y ni siquiera el esfuerzo de los hombres… ¡sino el desplazamiento del sol y su ubicación respecto a los signos del zodiaco! Estas creencias no son compatibles con la historia de la salvación cristiana, que, impulsada por la esperanza, camina hacia la segunda venida de Jesucristo, al final de los tiempos (¡¡nuestro Jesucristo, no el de la New Age!!).

– Un cristiano no puede creer en la reencarnación de las almas, que elimina la fe en la inmortalidad del alma, en la resurrección de los muertos, en el infierno y en el purgatorio. ¡No es una cosa pequeña y sin importancia!
– En la New Age se usa la palabra “pecado”, pero ya sabemos que toman muchas palabras de nuestra fe dándoles un sentido distinto al que nosotros entendemos. Para ellos, es algo genérico: el egoísmo, el individualismo, la carencia de conciencia ecológica… No existe el pecado original, ni hay pecados personales. Por tanto, ¡no se necesita la redención ni a Jesucristo como Redentor! Y en cambio, promueven el uso de drogas que alteran la conciencia, la homosexualidad, el aborto…
– Tampoco hay virtudes, porque no hay normas morales… bueno, quizá la única virtud sea la “conciencia ecológica”… Pero, ¿cómo puede haber virtudes si cada uno tiene su verdad y puede hacer lo que quiera?
– Como el cosmos es Dios, la diferencia esencial entre el hombre y los animales irracionales, entre el hombre y las cosas, se difumina e incluso desaparece. La ecología se sitúa sobre y contra la antropología, el “habitat” contra el “habitante”, la foca en peligro de extinción sobre el hombre mismo. Vistas las cosas así, ¡¡es una barbaridad intolerable que se extinga el delfín del Río Irrawaddy!!… Eso sí, ¡queremos, o mejor, exigimos nuestro “derecho” al aborto! (Que conste que no tenemos nada en contra del delfín del Río Irrawaddy, pero es hiriente que se le sitúe por encima de un ser humano.)
– Los cristianos tenemos FE en Jesucristo: es un acto libre, un encuentro personal con Dios. En cambio, los adeptos de la New Age tienen una “creencia” difusa (como cada uno cree lo que quiere… y Dios es un ser impersonal…), no existe esa relación íntima con Dios, sino que es una “espiritualidad” ecológica y cósmica (el cosmos es Dios).
Esperamos que estos argumentos os ayuden a comprender que no se puede pertenecer a los dos: o cristianismo o New Age, pero no una mezcla. Hay quienes dicen que la New Age les ayuda en su vida cristiana, pero el que te haga sentir emociones dulces y agradables no significa que sea bueno para ti. Los cristianos no seguimos nuestros sentimientos, sino la verdad, que es Jesucristo.

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